“Juicio y acusación, un disparate”

DECLARACION DE MARENCHINO EN EL JUICIO DE LA CAUSA SUBZONA 14 II EN LA PAMPA

Comenzó ayer una nueva doble jornada del juicio de la causa Subzona 14 II en la que se investiga a un grupo de ex policías y ex militares acusados por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura en La Pampa.
Durante la audiencia, en el auditorio del Colegio de Abogados, continuaron declarando los acusados. El primero en hacerlo fue el ex oficial de la Policía Hugo Roberto Marenchino (73), acusado por secuestros y torturas y condenado a ocho años de cárcel en 2010.
El represor se desempeñaba en el Departamento de Informaciones de la Jefatura de Policía e integraba el grupo de tareas de la Subzona 14, y también participó de las torturas en la Seccional Primera, según la fiscalía. “La elevación a juicio y la acusación es un disparate”, dijo en el inicio de su declaración.
Marenchino está acusado por delitos de tormentos y detenciones ilegales cometidos en perjuicio de Ivalor Roma, Clemente Bedis, Avelino Cisneros, Rodolfo de Diego, Julián Flores, Hugo Ferrari y Carlos García. “Ninguna de las personas me inculcó la comisión de ningún delito ni me mencionó”, aclaró.
Manifestó que durante 1976 estuvo en la Escuela de Policía y que dos días antes del golpe militar del 24 de marzo de ese año fue a la Jefatura de Policía y se enteró que había quedado acéfala porque “iba a haber un golpe de Estado, era sabido eso”. En esos días no se presentó a trabajar y pidió un certificado médico a un profesional amigo, regresando a trabajar en abril. Y aclaró que no participó de ningún operativo represivo.
Sobre las víctimas, Marenchino dijo que Carlos García, detenido el 24 de marzo en Ingeniero Luiggi, “nunca” mencionó su nombre. “No surgió evidencia ni prueba, no sé cómo la fiscalía avanzó en este juicio”, amplió.
Con respecto a uno de los hechos imputados por Sotelo, el ex policía contó que “mintió y no es el único”.

“Mienten”.
Ante los jueces del Tribunal Oral Federal, Marenchino también manifestó que “muchos testigos pasaron por el juicio y ninguna de las víctimas, incluyendo a (Raquel) Barabaschi incluyó mi nombre ni los testigos civiles ni policías”.
Además, destacó que aclaró que “nunca” perteneció a los servicios de inteligencia. “No tengo sentimiento de odio ni rencor con Barabaschi. El único responsable de su salud era el jefe de la comisaría”, siguió.
Sobre el hecho ocurrido en la Escuela de Paso de los Algarrobos, donde fue secuestrada la docente Zulema Arizo, comentó que “es verdad que estuve días antes en el lugar”, pero negó haber participado de la detención. “Había una queja contra el jefe de la comisaría”, agregó.
Indicó que le pidieron que “vaya a intervenir para que se arregle esa situación, le querían prohibir la entrada al novio de una docente y el comisario señaló que eso solo podía darse por decisión de la Justicia”.
En Paso de los Algarrobos, la docente Arizo fue secuestrada el 23 de mayo de 1978 a la madrugada. La directora de la escuela era Lidia Fiorucci, hermana de Roberto Fiorucci, integrante del grupo de tareas de la Subzona 14. Por este caso, lo cierto es que Marenchino fue condenado por el TOF en 2010.

“No cometí ningún delito”
El ex comisario Luis Horacio Lucero (65) también declaró ayer y se refirió al único hecho que se le imputa y que terminó con el secuestro de la docente Zulema Arizo en la Escuela Rural de Paso de los Algarrobos.
Manifestó que “no había nada que me implicara en ese caso, yo no cometí ningún delito, lo digo totalmente convencido. Estuve tres años y dos meses detenido por algo que no cometí”.
“No voy a pedir clemencia por lo que pasó pero es necesario que sepan que si alguien quería que Lucero sufriera, le digo que sufrí. No cometí ningún delito, ni siquiera una falta”, reiteró.
Lucero aclaró que no estuvo en el momento de la detención de Arizo pero viajó hasta allí unos días antes con Hugo Marenchino. Ambos iban a interceder por un conflicto entre la docente y la directora.
“Me solidarizo de corazón con esa docente”, dijo y agregó: “Yo no tengo la culpa de lo que le pasó”.

Cenizo negó acusaciones
Néstor Bonifacio Cenizo (63) declaró en segundo lugar durante la audiencia y también intentó cuestionar las acusaciones en su contra. Está imputado por 33 delitos de lesa humanidad y en 2010 fue condenado por 32 delitos de secuestros y torturas.
Durante su testimonio, el ex policía criticó la investigación realizada por el gobierno pampeano en democracia, tras el golpe cívico militar, porque “estuvo armada” y cargó contra el asesor letrado Juan Carlos Tierno que llevó adelante el sumario.
Por otro lado, dijo que “se invirtió la carga de la prueba” en el proceso judicial actual y “los acusados tenemos que demostrar nuestra inocencia, es difícil revertirlo y una mención de la víctima sirve para condenar”.
Al negar las acusaciones en su contra, Cenizo comentó que cuando lo notificaron que debía “integrar” un grupo de tareas de la Subzona 14 “tenía 21 años y dos de antigüedad en la fuerza, no se me decía demasiado qué tenía que hacer”.
Dijo que “no se respetó la igualdad ante la ley” y sobre Raquel Barabaschi, víctima y querellante en el juicio, manifestó que “ha mentido”. Afirmó por otro lado que “nunca” interrogó a un detenido “con malos tratos ni con apremios”.
Sobre el final de su declaración, Cenizo pidió “perdón a Díos, a la sociedad y a todas las personas a las que involuntariamente pueda haber generado algún agravio”.