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Kohan: «La ley es muy restrictiva»

UTILIZACION DEL CANNABIS PARA FINES MEDICINALES

El ministro de Salud de La Pampa, Mario Rubén Kohan, afirmó que la utilización para fines medicinales del cannabis es un tema de interés para la cartera. A su vez, consideró que la reglamentación de la Ley de Cannabis Medicinal «es muy restrictiva» y anticipó que la problemática se encuentra en la agenda del Gobierno nacional.
Tal como anticipó este diario días atrás, el concejal santarroseño, Mariano Rodríguez Vega, se encuentra trabajando en un proyecto de ordenanza «que apunta a crear un marco regulatorio municipal para habilitar el autocultivo de cannabis para uso medicinal en nuestra ciudad». Consultado al respecto, el ministro Kohan recordó que existe una ley nacional, la 27350, que fue reglamentada durante la gestión anterior.
Sin embargo, para el titular de la cartera de Salud la normativa «fue reglamentada de una manera muy restrictiva». De todas maneras, consideró que «el cannabis medicinal va a demostrar, en algunas patologías, que va a tener utilidad. Pero la publicación de evidencia científica es escasa, aunque hay muchas líneas de investigación en diferentes países y en Argentina, en el Garrahan, hay estudios de investigación clínica».

«Muy limitada».
El funcionario señaló que «la aprobación de un producto determinado, siempre tiene que cumplir pasos muy rigurosos, por lo menos es la exigencia que hay en todo el ámbito científico mundial». De todas maneras, reconoció que «hay países que con diferentes estrategias que abarcan diferentes patologías», aunque por el momento «no hay resultados definitivos».
Kohan afirmó que lo que «no se cuestiona la epilepsia refractaria, que al tratamiento de rutina completo se le agrega el cannabidiol».
El problema en nuestro país, según su opinión personal, es que «ha sido tan restrictiva la reglamentación de la ley en Argentina que prácticamente no lo puede usar nadie, queda muy limitado».
En ese sentido, resaltó también el caso de Jujuy, provincia que fue autorizada por Nación para crear un centro, en una finca cercana a la localidad de Perico, destinado a cultivar e investigar el uso medicinal del cannabis.

«Podría llegar a otras patologías».
Ante la consulta sobre si esta es una temática que interesa al Ministerio de Salud de La Pampa, Kohan respondió claramente: «Por supuesto, todo lo que sea en beneficio de la comunidad, yo personalmente no me voy a oponer nunca».
De todas maneras, consideró que hay que «ser muy cauto cuando uno da la información y cuando uno analiza qué es lo que sirve. Para eso hay estudios clínicos randomizados, cumplimientos de etapas».
«Personalmente, creo que va a tener un lugar en la farmacopea. Ya lo tiene con la epilepsia refractaria, pero creo que podría llegar a tenerla en otras patologías más. Ya con que mejore la calidad de vida de ciertos pacientes con patologías puede ser razonable su uso», opinó.
Para ello, aclaró que primero «hay que terminar de concluir los estudios seriamente. Uno ve que cada vez son más los países que intervienen en estudios y producción».
La importancia de los estudios es que «hay diferentes semillas de cannabis y los efectos farmacológicos pueden variar de una a otra. Por eso es importante la investigación científica, evitaría daños y aseguraría la eficacia prevista».

En agenda.
Desde su visión, «hay que respetar la ley», aunque insistió en que «es muy restrictiva la reglamentación de la ley actual». En esa línea, anticipó que la problemática está en la agenda del Gobierno nacional y que «están haciendo una evaluación. Creo que hay que esperar eso, que es importante».
Según su visión, sería «razonable» la modificación de la actual normativa para que la normativa deje de ser «ser «tan restrictiva» y que el cannabis medicinal «pueda ser utilizado en otras patologías, porque hoy está autorizado, y de manera muy compilada, para epilepsia refractaria».
«Está ocupando un lugar, y va a ocupar otro lugar en la farmacopea mundial. Seguro que esto va a ocurrir, hay que esperar los plazos razonables. Sé que la gente no tiene plazos, pero tiene que haber estudios clínicos randomizados de bio-seguridad y de que sean eficaces», concluyó.