Kroneberger propone un sistema de barras

LEY DE ETIQUETAS SOBRE AZUCARADOS

El diputado nacional, Daniel Kroneberger (UCR-La Pampa), presentó un proyecto de ley para que los alimentos y bebidas procesados y envasados, indiquen la cantidad de azúcar, sal y/o grasas mediante una etiqueta con un sistema gráfico de barras de colores que señalen el alto, medio o bajo contenido de sustancias perjudiciales.
“El objetivo es asegurar que los consumidores tengan la información necesaria, para decidir conscientemente acerca de qué productos ingerir. Consideramos que el Estado debe garantizar esto, y con ello mejorar la salud pública”, explicó el legislador radical.
También, señaló que “es sabido que con la ingesta de azúcares y grasas aparecen enfermedades como diabetes, obesidad o hipertensión. Lo que no es conocido es qué componentes tienen los alimentos, por eso debemos facilitar el conocimiento, ya que en la actualidad el etiquetado es confuso”.
Con respecto al sistema de barras, Kronenberger reveló que en Ecuador está vigente, y que pretende que “el consumidor, con una rápida mirada, pueda saber si el alimento contiene o no grasas, azúcares saturados o sodio, y en qué niveles”.
A su vez, destacó que esta iniciativa está en consonancia con “la jornada desarrollada en el Congreso de la Nación por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Cámara de Diputados en agosto de este año”.
Por su parte, la referente de la Organización Mundial de la Salud en el país, Maureen Birmingham, alertó que “el problema de la obesidad en Argentina, como en el resto de América, es muy grave y desafía a los Estados a impulsar políticas regulatorias. Por eso es necesario avanzar en un sistema de etiquetado de alimentos y bebidas”.

“Una amenaza”.
Asimismo, la representante de Unicef en Argentina, Ana De Mendoza, señaló que con el proyecto está la oportunidad de “liderar el tema en la región, no sólo porque los datos hablan de una epidemia difícil de controlar y bastante irreversible, sino porque no hay duda de que estamos ante un problema de salud pública y no de decisiones individuales”.
Por último, el ministro de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, advirtió que “la obesidad es una amenaza no sólo desde la perspectiva sanitaria, sino también por cómo puede afectar al desarrollo económico con las próximas generaciones. Hoy sabemos que en Argentina un 60% de la población adulta tiene sobrepeso y obesidad al igual que el 40% de los niños, y eso está creciendo aceleradamente”.