Familia autoevacuada

LA LLUVIA PROVOCO LA INUNDACION DE ALGUNAS CASAS

La copiosa lluvia que se precipitó este domingo en la localidad de La Adela trajo algunos inconvenientes en casas aledañas a la zona de bardas ubicadas entre las calles Expedicionarios del Desierto y Urquiza. A raíz de la correntada que se deslizó en esa pendiente, varias viviendas resultaron inundadas. Ante esta situación, aunque controlada, una de las familias afectadas decidió autoevacuarse a la casa de un familiar.
Fuentes policiales de la comisaría de La Adela y de los Bomberos Voluntarios de Río Colorado le confirmaron a LA ARENA el incidente. “A eso de las 22 comenzó a llover copiosamente, fue un golpe fuerte, después siguió lloviendo hasta ahora. A algunas casas les entró agua”, dijo un vocero.
En tanto el jefe del cuartel de Bomberos Voluntarios de Río Colorado, Luis Eduardo Guillermo, contó las complicaciones que la lluvia trajo a esa zona. Vale mencionar que, tras la salida de funcionamiento de los bomberos locales, las áreas de Defensa Civil de La Pampa y Río Negro convinieron que los servidores rionegrinos se ocupen de situaciones como la vivida ayer.
“Estuvimos complicados porque hubo muchos pedidos de asistencia, hicimos más de veinte intervenciones en una hora y varias más entre las 22 del sábado y 5 de la mañana del domingo. Se trabajó arduamente porque mandamos una dotación a La Adela, dos a la Colonia Juliá y Echarren y tres en la zona céntrica de Río Colorado”, reveló.
“En La Adela el problema fue el agua que bajó de la barda comenzó a meterse en algunas casas, en dos la correntada ingresó por la puerta de atrás y salía por la adelante. Ahí trabajamos en cortar el ingreso con bolsas de arena y otros elementos, y una de las familias decidió ir a dormir a lo de un familiar”, explicó.

Río Negro.
“Tuvimos un gran problema en el centro de Río Colorado donde la parte céntrica se inundó como nunca. Los desagües pluviales no dieron abasto y, además, eso hizo que las cloacas colapsaran, así que tuvimos que esperar que el agua bajara para hacer tareas de limpieza”, señaló.
“En tanto en la Escuela 189 de la Colonia Juliá y Echarren, a unos 20 kilómetros al sudeste, hubo una fiesta, ahí se llega por un camino enripiado, cuando terminó algunos autos trataron de sortear lagunas que se hacen ahí y se metieron en caminos vecinales con piso de greda donde se encajaron, algunos ni sabían por dónde andaban”, concluyó Guillermo.