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«La alimentación es un acto social»

MARIA ARENA HERNÁNDEZ MALAN, LA PRIMERA PAMPEANA EN RECIBIRSE DE NUTRICIONISTA DE MANERA VIRTUAL

La santarroseña María Arena Hernández Malán se convirtió días atrás en la primera pampeana en defender su tesis de Licenciatura en Nutrición de manera virtual al defender su trabajo conjunto en el que investigó el impacto del consumo de alimentos ultraprocesados en niños. «La alimentación no es solo comer e incorporar nutrientes sino que también es un acto social», aseguró.
En declaraciones a LA ARENA, la joven contó que junto a su compañera de tesina, Carla Capricciosi, de Junín, entregaron el trabajo final en febrero con la intención de presentarlo de manera presencial en abril. Pero claro, al igual que a un sinfín de estudiantes, la cuarentena las obligó a defender su trabajo final de manera virtual.
«Enmarcamos nuestra tesina en una muestra de escolares de entre 7 y 10 años de la localidad de Berisso que forman parte de un proyecto de extensión universitaria. Como no se conocía qué estaban comiendo, decidimos crear una base de datos con el estado nutricional, el peso, la talla y la circunferencia de cintura de cada uno», explicó Arena, que cursó sus estudios en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
Tras la presentación, las dos evaluadoras calificaron el trabajo final con un diez, y se mostraron interesadas en que, además del análisis nutricional, también abordaran el contexto social en torno a la alimentación de ese grupo de niños.

Resultados.
Consultada respecto de los resultados con los que se encontraron tras realizar el trabajo de campo, Arena detalló: «Más de la mitad de la muestra presentó sobrepeso u obesidad, y más de un tercio presentó circunferencia de cintura aumentada, dos situaciones que significan un riesgo cardio-metabólico».
Según contó, esos chicos reciben desayuno y en algunos casos también el almuerzo debido a que asisten a escuelas de jornada completa. «Nos interesaba evaluar su consumo alimentario general, pero específicamente el consumo de productos ultraprocesados, que son perjudiciales para la salud», sostuvo. Y añadió, además, que «la ingesta de energía que deben consumir según los organismos internacionales es de 2.000 kilocalorías» y al relevar las muestras descubrieron que «en promedio consumían un 70% de la energía a través de alimentos ultraprocesados». En ese aspecto, consideró que se trata de un dato importante ya que «los alimentos más recomendados como carne o frutas y verduras no estaban aportando tanto en esa alimentación».

Enfoque social.
Durante la entrevista, la joven nutricionista remarcó el enfoque social que, junto a su compañera, le dieron a su trabajo final. «Nuestro estudio fue bastante social ya que también hicimos una encuesta de prácticas culinarias y culturales, ya que la zona de Berisso se caracteriza por haber tenido un gran movimiento migratorio, que es lo que valoriza el proyecto de extensión», aseguró.
Para la pampeana, que estudió en el Colegio Clemente Andrada (Ex Escuela Normal), la alimentación va más allá del hecho de ingerir nutrientes, sino que tiene una fuerte vinculación social. «La alimentación no sólo es comer, sino que también es un acto social en el que juegan cuestiones como el paradigma actual de consumo. Un poco la justificación de nuestra investigación radica en eso, en si los chicos seguían presentando características alimentarias de sus culturas o si estaban relacionadas con el consumo de alimentos totalmente industrializados», concluyó.