Inicio La Pampa La "Cola de zorro": una plaga que se expande

La «Cola de zorro»: una plaga que se expande

EN EUROPA BUSCAN COMBATIR LA CORTADERA PAMPEANA

En Cantabria, una bella región del norte de España ubicada entre el País Vasco y Asturias, acaban de poner en marcha el proyecto «Stop Cortadería», una iniciativa oficial de alcance internacional para luchar contra una planta invasiva que llaman «el plumero» y que no es ni más ni menos que nuestra «cola de zorro» o «cortadera». La planta ya se ha instalado incluso en parques naturales protegidos. Aunque está presente desde hace 50 años en España, en los últimos años tuvo una expansión explosiva.
El proyecto «Stop Cortadería» se encuadra dentro del paquete de iniciativas Life+ de la Comisión Europea, arranca estos días con el objeto de «reducir en los próximos cuatro años, hasta 2020, la presencia y distribución de la planta exótica invasora plumero de la Pampa (Cortaderia selloana) en toda la franja sur del Arco Atlántico», informó en su edición del martes el diario español La Vanguardia. Se trata de una región de unos 170.000 kilómetros cuadrados que incluye gran parte de Cantabria, donde la especie tiene presencia en más del 80 por ciento de sus municipios.
La planta sudamericana se localizó en España por primera vez en 1952, en la Bahía de Cantabria, y en la actualidad está presente en 83 de los 102 municipios de la comunidad cantábrica. El «plumero», como le llaman, ya está «ampliamente distribuido» por un tercio de su superficie.
Si bien «Stop Cortadería» tiene como epicentro la región de Cantabria -desde donde comenzó la radiación de la herbácea-, el proyecto incluye cuatro comunidades del norte de España, dos regiones en Francia y dos en Portugal.
Según informó La Vanguardia en base a datos de SEO/BirdLife, «el plumero o hierba de la Pampa se encuentra presente en más de la mitad de las provincias españolas, con especial incidencia en las regiones litorales del norte de España y del Mediterráneo, donde está desplazando de su hábitat a especies autóctonas y ocupando tanto áreas naturales como degradadas».

Plumero.
Dentro de Cantabria, las Marismas de Santoña, el humedal más importante para las aves migratorias del Cantábrico, es uno de los espacios que se liberará de la presencia de la exótica, junto con su entorno más próximo. También se beneficiarán los Parques Naturales de Liencres y Oyambre.
La iniciativa cuenta con seis socios formados por tres entidades cántabras dedicadas a la acción social y de personas con discapacidad. Son la Asociación Amica, Ampros y Serca; la propia SEO/BirdLife, que aporta el aval científico y técnico, y las entidades portuguesas Cámara Municipal de Vilanova de Gaia, municipio cercano a Oporto, e Instituto Politécnico de Coimbra.
El proyecto coordinará a todos los agentes implicados mediante una Estrategia Transnacional de Lucha contra el Plumero en el Arco Atlántico y un Grupo de Trabajo con entidades francesas, españolas y portuguesas que se enfrenten a la amenaza de manera conjunta.

Marismas.
En Cantabria, lo zona más afectada por la especie argentina, ya existe un «Plan de Acción de Lucha contra el Plumero», que en colaboración estrecha con la Consejería de Medio Rural del Gobierno de Cantabria, está realizando trabajos de erradicación del plumero en espacios protegidos costeros de la red Natura 2000 tan emblemáticos como las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel.
También se trabaja en la identificación de la especie en áreas de montaña y alejadas del litoral con el fin de afrontar su erradicación y contener su expansión en estas zonas.
La intención del proyecto apunta no solo a eliminar el plumero del territorio de Cantabria, sino también de restaurar los espacios que ocupa para que sus hábitats incrementen su biodiversidad y su capacidad para albergar especies interesantes.
Así, dos técnicos de este colectivo se encargarán de coordinar acciones demostrativas y ensayos de investigación que permitan elaborar una guía de buenas prácticas aplicable al Arco Atlántico.
Por su parte, también se ocuparán de acciones de eliminación en espacios protegidos costeros y reducción de la expansión en el sur de Cantabria, coordinando técnicamente a las cuadrillas de personas con discapacidad y en riesgo de exclusión de sus socios cántabros.

Cuatro años para logarlo.
El proyecto Life Stop Cortadería empezó a tomar forma en octubre de 2018, fue incluido en la
iniciativa europea LIFE+ y logró la aprobación de la Comisión Europea. El monto asignado para su desarrollo es de 3,57 millones de euros, unos 170 millones de pesos a la cotización actual, y tiene como plazo de finalización el año 2020. La intención es eliminar la presencia de la invasora donde ya se encuentra, e impedir el avance hacia zonas donde aún no está presente.