“La crisis se está notando, te lo cuentan claro los chicos”

TRUEQUE Y FERIA AMERICANA EN EL BARRIO SAN CAYETANO

La comisión vecinal de uno de los barrios obreros de la ciudad sirve de soporte para que vecinos y vecinas sobrelleven las dificultades cada vez más notorias de una economía raquítica. Críticas a la gestión municipal por falta de apoyo.
Uno de los barrios humildes de la ciudad de Santa Rosa, ubicado al norte de la ciudad, en las inmediaciones del hospital Lucio Molas, tiene en su comisión vecinal uno de los puntales para sobrellevar la dramática situación que atraviesa gran parte quienes lo habitan.
Es que en su mayoría, ese barrio de viviendas Fonavi, está habitado por familias que tienen su sostén en el trabajo de la construcción, el más afectado por el estancamiento económico y, también, por la decisión del gobierno nacional de quitarle a La Pampa la obra pública de viviendas sociales que mantuvo históricamente.
“La idea es dar una mano”, explica el titular de la comisión barrial, Juan Lima. Es domingo, apenas después de las 14, y en el espacio verde de Italia y Alemania, donde se encuentra emplazado el salón de usos múltiples, se desarrolla una jornada solidaria. Quienes asisten allí pueden adquirir prendas de vestir a precio económico, pueden intercambiar ropa en un incipiente sistema de trueque que recuerda a los que tuvimos a partir de la crisis de 2001 o directamente retirar ropa en forma gratuita gracias al ropero comunitario de la CV.

Meriendas.
“La crisis se está notando. Lo cuentan con claridad los chicos que los sábados a la tarde se acercan al merendero”, asegura Lima. Allí, alrededor de 40 niños y niñas van los sábados por la tarde a tomar una leche chocolatada con facturas o tortas fritas. Esos días también está disponible el ropero, para retirar prendas de vestir y frazadas.
“El merendero lo empezamos hace tres meses, primero con 10 chicos, que ahora ya son 40. El número crece sábado a sábado”, dice Juan. ¿Por qué? “Este es un barrio donde la mayoría de las personas viven de la economía informal, sobre todo del trabajo en la construcción. Ahora se ve que hay mucho desempleo y eso se nota”, cuenta.

A pulmón.
El dirigente afirma que el trabajo en la comisión vecinal se realiza básicamente a pulmón. En marzo realizaron una jornada solidaria para recolectar útiles escolares que se repartieron entre la población escolar del barrio. Ahora, ya están trabajando en la organización de una jornada para celebrar el Día del Niño, la cual se realizará, si todo sale de acuerdo a lo previsto, el próximo 19 de agosto.
“El municipio no nos da ningún tipo de apoyo. Sí lo tenemos por parte de los vecinos y de la gente”, asegura el dirigente. Lima aprovecha la visita de los cronistas de LA ARENA para manifestar su descontento. “Tengo buena relación con el director de Asuntos Municipales, de hecho somos una de las pocas comisiones vecinales que tiene sus papeles en regla, pero no obtenemos las soluciones que necesitamos”, dice.

Reclamos.
El barrio reclama mejoras en las calles y arreglos en las redes de agua potable y cloacas que tienen problemas de pérdidas. Otro aspecto que llevan reclamando hace un tiempo es la limpieza y la colocación de un cerco perimetral en el canal de la calle Maldonado, que funciona como desagüe del agua de lluvia hacia la laguna Don Tomás. Incluso los espacios verdes (el barrio tiene cuatro) lucen abandonados y con sus juegos y bancos rotos sin que el municipio realice los arreglos que los vecinos y vecinas solicitan.
“Yo podría haber salido a quejarme contra la comuna hace mucho tiempo, pero nunca lo hice, porque mi intención no es molestar, pero la verdad que ahora lo digo porque de la otra manera tampoco conseguí que nos hicieran caso”, suelta Lima. Otro reclamo que lleva años sin resolverse, es el de la obra de gas natural para dotar de ese fluido al SUM, que actualmente es calefaccionado a duras penas con artefactos eléctricos.