“La escuela debe enseñar a pensar”

ROXANA MORDUCHOWICZ ADVIERTE SOBRE EL USO ADOLESCENTE DE LA WEB

En la Argentina, 7 de cada 10 adolescentes hacen las tareas escolares con Wikipedia y Yahoo Respuestas como únicos lugares de referencia. No diferencian entre información y publicidad y confían más en una publicación en Facebook de un amigo o amiga que en un texto escrito y fundamentado por especialistas.
Esas certezas y realidades de hoy son abordadas por Roxana Morduchowicz, especialista en adolescencia y usos de Internet, en su nuevo libro “Ruidos en la red. Cómo se informan los adolescentes en la era digital” (Ediciones B).
Morduchowicz habló en Radio Noticias y dio un pantallazo de la nueva época, dominada por los usos digitales, tanto para adolescentes como para adultos.
“Internet no es neutral, siempre hay intereses, los chicos deben saber que el primer link en el buscador no siempre responde a la fuente más autorizada sino a quien paga para figurar primero. Los adolescentes tiene el saber instrumental, conocen la herramienta, el soporte, el instrumento; pero están muy lejos del espíritu crítico sobre Internet. Hoy sigue siendo muy importante quién dice la información, quién la transmite”, dijo Morduchowicz.
En ese sentido, la autora afirmó que “Wikipedia y Yahoo Respuestas son las más que usan para la tarea escolar, 7 de cada 10 hacen la tarea con estas dos páginas, pero el problema es que esos sitios son de construcción colectiva, los hace la propia gente, entonces pueden tener muchísimos errores. Hay que explicarles que no puede ser la única fuente sino que tienen que ir a libros, universidades, sitios especializados. No es picardía adolescente copiar y pegar sino que es algo mucho más grave, por eso nuestra responsabilidad de adultos y docentes es enseñarles a poder decidir: ya votan en elecciones presidenciales entonces deben tomar decisiones creíbles y responsables”.

“No es neutral”.
Para la especialista, “hay que valorar e identificar la fuente y no confundirse de género: por ejemplo la mitad de los chicos no diferencian entre información y publicidad, que requieren de lecturas diferentes. Internet no es neutral, por eso hoy se habla de dos grandes conceptos: relevancia, para saber cuál información es desechable, y la otra es confiabilidad; quién la produjo a esa información. A veces dicen ‘como me lo mandó mi mejor amigo, mi mamá o mi hermano por Facebook es importante’, los chicos tienden a valorar más eso y de ahí comienzan las equivocaciones y las malas interpretaciones”.
Morduchowicz dijo que “la mayoría de los chicos cuando busca una información se queda con el primer link que aparece. Copian y pegan sin verificar los datos y no distinguen las fuentes de información. Usan sitios patrocinados, es decir publicidades, como si se tratara de textos informativos, y ahí los adultos tenemos mucho por hacer”.
Y agregó: “En ese proceso están contribuyendo, sin intención, a que informaciones falsas circulen rápidamente y lleguen a un público infinito dentro de la Web. El problema es que esto vulnera y debilita la propia democracia porque se toman decisiones personales, familiares o nacionales (en el caso de una elección nacional) basadas en informaciones falsas”.

Diálogo familiar.
Consultada sobre cómo deben reaccionar los padres y madres ante la era digital, la especialista en cultura joven aseveró que “el de los adultos es un lugar fundamental en el mundo de los chicos. El de la familia y la escuela. Los padres pueden usar los filtros y controles parentales, pero hay que volver a la fórmula de siempre: el diálogo familiar. Las redes de confianza. En las familias está muy instalado que los padres pregunten a sus hijos: ‘¿Qué tal la prueba de Historia o la de Matemática?’. Pero pocas familias preguntan: ‘¿Qué hiciste hoy en Internet? ¿Qué sitios visitaste? ¿Cuál te enojó? ¿Cuál me recomendarías a mí?’. También es necesario saber con quiénes se contactan, sin invadir la privacidad. Porque los chicos tienen derecho a la privacidad en Internet”.

La escuela.
Otro punto importante que aborda Morduchowicz es el rol de la escuela, sobre todo sus métodos que se utilizan desde hace tanto tiempo pese a los múltiples cambios sociales y culturales.
“El papel de la escuela es fundamental. Pensemos que es una institución que nació con Gutenberg y fue creada para enseñar lo que la imprenta empezaba a producir. Es decir que durante siglos su papel fue distribuir información. Hoy, en el siglo XXI, esos objetivos no son válidos. La información es lo que sobreabunda; está muy accesible a todos los ciudadanos y a los chicos en particular. Lo que necesitamos es una escuela que enseñe a pensar esos contenidos”.
Para la autora del libro “Los chicos y las pantallas”, la escuela como institución “debe cambiar las consignas y la manera de evaluar, para que la memoria no sea el parámetro más importante. Si queremos, desde la escuela y desde la familia, que los chicos aprendan a usar la información, no tenemos que preguntar el año en que se descubrió una vacuna sino preguntar por procesos; hay que hacer preguntas que requieran investigación, verificación y reflexión. Construir el pensamiento crítico. Ese es el papel fundamental de la escuela: proponer lecturas reflexivas”.

El valor del Conectar Igualdad.
En su análisis sobre la relación entre la adolescencia, la tecnología y la educación, Morduchowicz valoró el plan Conectar Igualdad que se llevó adelante durante el gobierno kirchnerista. “Durante los últimos diez años los Estados en todo el mundo, la Argentina incluida, estuvieron ocupados en la provisión de tecnología. Acá el plan Conectar Igualdad del kirchnerismo fue un ejemplo. La provisión de equipamiento estuvo muy bien sobre todo para los chicos de sectores populares que, en muchos casos, tenían en ese plan la única forma de acceder a este tipo de tecnología. Lo que hay que saber es que eso es tan solo el punto de partida. Si a esa provisión de tecnología no le agregamos formación, la preocupación es qué uso van a hacer de ella”, analizó en una entrevista reciente con el diario La Nación.
Y añadió: “Mientras antes la brecha digital era entre los conectados y los excluidos, hoy la brecha digital pasa por las prácticas. Los que saben hacer un uso reflexivo y crítico de las tecnologías, y los que no. El Estado tiene que plantease como desafío formar a los docentes. Tiene que proponer cuatro puntos: enfatizar la necesidad de no quedarse nunca con un solo sitio web, porque aunque sea creíble y confiable es una sola voz; no quedarse nunca con el primer link que aparece porque puede ser pago y no necesariamente el más autorizado para hablar del tema; enseñar a distinguir los distintos géneros (no es lo mismo información que publicidad). Y el cuarto contenido es identificar la procedencia de la información; identificar la fuente”.