La inclusión de Joaquín ayuda a romper las barreras y los prejuicios

En un emotivo encuentro, el director de Educación Inclusiva Ladio Scheer Becher, junto a otras autoridades provinciales, se reunieron con Joaquín, el protagonista de una verdadera historia de superación, su familia y el equipo docente, para conocer un poco más sobre su experiencia, la cual ayuda a romper los prejuicios de la educación inclusiva.
En La Pampa hay una importante evolución en materia de educación inclusiva y en el mejoramiento de la percepción compartida de que esta lucha contra toda forma de discriminación enriquece de sobremanera a toda sociedad.
Lo homogéneo da lugar así -poco a poco- a lo diverso, a lo distinto, a la diferencia. Desde ahí, es fundamental sentar las bases para gestar políticas educativas que busquen a la inclusión de niños, niñas y adolescentes. Porque sí, a pesar de que por mucho tiempo hubo un prejuicio bastante marcado, hoy afirmar de que todos pueden aprender es una premisa que predomina en el ámbito educativo.
La historia de Joaquín Vendramini, un chico de 10 años que -cuando cumplió dos- fue diagnosticado con autismo, es un claro ejemplo de esto: fue designado como primer escolta de la bandera en la Escuela 246 “Quelulén”.
Su experiencia, como las decenas que hay en todo el ámbito educativo, pone de nuevo en discusión la necesidad de repensar la educación tradicional y de seguir impulsando políticas públicas que tienden a la inclusión de chicos y chicas con discapacidad.

“Muy feliz”.
Joaquín, con sonrisa de oreja a oreja de por medio, expresó su alegría no sólo por haber salido en LA ARENA, sino también porque su historia ya es conocida también en Europa. “Sí, estuve muy feliz que salí en el diario, y además salí en España y recibí muchísimos ‘likes’ de mucha gente hasta de Estados Unidos”, relató. Es que su mamá, Emma, compartió el enlace de la noticia en un grupo de Facebook, y por lo impactante de la experiencia, se replicó de inmediato.
Sin embargo, estas no fueron las única palabras que el pequeño dijo durante el encuentro. Ahí habló un poco de todo, de qué le gusta, de qué no, y de qué piensa ser cuando sea grande. Joaquín aseguró que de la escuela le “gusta todo”, excepto que le hablen cuando está escribiendo. Sobre su futuro, fue tajante: “Quiero ser veterinario”.

“Contagia”.
“Lo de Joaquín es una experiencia que ayuda, que contagia. El pone en palabras el gran esfuerzo que se hace, en silencio, durante muchos años”, expresó Scheer Becher. Y agregó: “También habilita a ‘incomodar’, a salir del espacio de confort y a convencerse de que las barreras somos nosotros, el entorno, y no los chicos”.
En ese sentido, el funcionario sostuvo que “todo estudiante tiene el derecho, la obligación y la posibilidad de estudiar, todos pueden aprender”. “Lo de Joaquín obliga a que ya no se diga ‘que no se puede, que estamos capacitados o preparados’ y eliminar así las barreras del entorno”, reiteró.
“El campo de la educación inclusiva hoy brinda herramientas que permiten poner en tensión al sistema educativo hegemónico y tradicional. Hoy, en vez de preguntar qué tiene o qué le pasa, hay que preguntar cómo es su día, que le gusta y qué no, y qué le molesta: esto va a trazar una hoja de ruta para trabajar”, reflexionó.
– ¿Qué papel cumple el Gobierno Provincial?
– Es importante destacar que en materia de educación inclusiva, La Pampa es una provincia pionera en este campo. Desde hace varios años se está trabajando y durante esta gestión nos propusimos profundizar. Y el camino correcto para esto es trabajar codo a codo con la familia, incluirlas en la toma de decisiones y así lograr cambiar las viejas concepciones y los prejuicios”.
Scheer Becher reconoció “el trabajo que se hace institucionalmente, desde el colegio, y el de la familia, porque ellos son actores fundamentales. La familia de Joaquín lo dijeron en la reunión: ‘es un proceso donde se eliminan barreras cotidianamente’, y desde nuestra posición es necesario que generemos las condiciones para acompañarlos”.

Estudiantes incluidos.
La provincia de La Pampa tuvo un notable crecimiento respecto a la inclusión de alumnos con discapacidad en escuelas convencionales. Del 50 % que había en el año 2015, el sistema educativo contó en este 2018 con el 80 % de estudiantes incluidos en los colegios pampeanos. “Esto se logró, además de las políticas impulsadas desde la Provincia, gracias al trabajo de todas las escuelas, sus directivos y a las familias”, reconoció Scheer Becher.