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«La intimidad» de los cuatro candidatos

UN PARAPSICOLOGO, UN PASTOR Y DOS ABOGADOS COMPITEN POR LA INTENDENCIA DE EDUARDO CASTEX

En las elecciones del domingo 19 de mayo se presentarán cuatro listas con candidatos para ocupar el sillón de la calle Padre Durando de Eduardo Castex, y ya comenzaron -desde hace unas semanas- con intensas recorridas por las calles castenses para persuadir a los más de 8.600 votantes habilitados en el padrón general. Los candidatos Carlos Javier Pérez -Partido Socialista (PS)-, Rubén Cesán -Pueblo Nuevo (PN)-, Marcelo Steinbauer -Frente Justicialista Pampeano (Frejupa)-, y Mónica Curutchet -Cambiemos- revelaron «aspectos íntimos» de sus vidas, en entrevistas que tuvieron el propósito de «conocer la intimidad de los candidatos» castenses. Así se confesaron «gustosos» en un programa, que conduce Juan Carlos Alba, en Radio DON de esta localidad, donde dejaron definiciones y aspectos desconocidos de sus vidas.

El parapsicólogo.
El candidato a intendente del PS, Carlos Javier Pérez (36 años), nació en Quenumá (Buenos Aires). Está en pareja con un estudiante del profesorado de Ciencias de la Educación y licenciatura en Ciencias de la Educación de la UNLPam. «A mí me aconsejaba (una clienta)
que no viniera a vivir a Castex porque me iban a apuntar con el dedo, pero después con el tiempo me vino a felicitar porque me instalé acá, compré mi casa y se inserté en la sociedad sin ningún tipo de inconvenientes», recuerda el entrevistado.
Pérez es hijo de un mecánico y una empleada doméstica. «Sé lo que es pasar necesidades, se lo que es cuando un vecino te trae un plato de comida a tu casa y también vivir sin luz. Por eso hoy soy feliz, porque las pequeñas cosas me llenan el corazón todos los días», destacó.
Recordó que trabajó en la campaña proselitista de Paulo Bregani en 2015, y también para la fórmula Oscar Alpa-Verónica Moreno en la UNLPam. «Vengo de cuna peronista y milité en el PJ», aseguró.
«Nunca soñé que iba a ser candidato político. Las cosas se fueron dando, porque íbamos a crear una junta vecinal y después se adelantaron los tiempos electorales, y nos complicó. Apareció Luis Solana para ofrecernos ser parte del Partido Socialista, y así surgió la presentación en estas elecciones», indicó.
«No tengo nada que ocultar, porque el que nada debe, nada teme. Soy parapsicólogo, mi trabajo lo amo y lo disfruto», destacó. «Desde muy chico tuve algunas visiones de lugares y cosas, después tuve varias señales y un sueño donde sentí que Jesucristo bajaba a mi cama y a los 13 años empecé a buscar respuestas en distintas religiones», agregó.

El pastor evangélico.
El pastor Rubén Cesán (70 años) es el candidato a intendente de PN. Está casado con la ex jueza de Paz del Frepam, Emma Amaya, desde hace 45 años. Nació en General San Martín, realizó primer grado infantil en Eduardo Castex y después vivió en General Pico. Está jubilado de bioquímico y profesor de la UNLPam. Tiene tres hijas biológicas y dos hijos «del corazón». El pastor de Comunidad Cristina se considera una persona «muy vehemente».
«La última vez que insulté era muy joven. Insulté a un perro que estaba defecando en la vereda de mi casa, y me volví al comedor, me arrodillé y le pedí perdón al Señor porque no sabía que todavía tenía esa mugre en mi corazón», relató.
Durante el gobierno de la Alianza se desempeñó como presidente del Consejo Consultivo local. La lista de PN tiene la particularidad que el yerno Ezequiel Testa es el candidato a viceintendente y la hija, la psicóloga Natalia Cesán, es la postulante a jueza de Paz. Y anticipó que si accediera a la intendencia, la secretaria privada sería una sobrina.
«Cuando empezamos a incursionar no faltó alguno que jocosamente dijo que el partido político se llamaba Los Cesanes», relató sonriente. Consideró que no se trata de nepotismo, sino que para desempeñar «una función tan delicada tengo que buscar gente de confianza».
«La lista la armamos buscando gente de valores y muchos no se quisieron comprometer», señaló.

El abogado del Frejupa.
Marceo Steinbauer (52 años) es candidato a intendente del Frejupa. Está casado con «Tata» Casetta, con quien se puso de novio a los 16 años, y tiene un hijo de 22 años. Estudió Abogacía en Córdoba, y terminó la carrera -que tenía una extensión de seis años- en menos de cinco años.
«El momento económico de mi familia no me permitía relejarme. Tenía que sacar materias, terminar y venir a laburar», recuerda. Comenzó a estudiar en 1987, terminó el 12 de diciembre de 1992, y entre el 15 y 20 de diciembre ya estaba trabajando en un estudio jurídico local, relató. «No hay muchas cosas que me enojen, excepto cuando jugamos al fútbol (con los veteranos), ahí sí levanto las pulsaciones», admite risueño.
Es uno de los consejeros más antiguos de la Cospec. Es hincha de Estudiantil, pero recuerda que fue lavacopas en Racing Club. «Hay momentos en la vida donde tenés que salir de la zona de confort, porque también tenemos que devolver algo de lo mucho que nos dio el pueblo»,
consideró. «El dialogo es la forma de ponernos de acuerdo aún en los desacuerdos», definió.
«En la política no me gusta el vuelteo porque las cosas se pueden hacer o no se hacen, y la respuesta debe ser instantánea, porque no podés tener a la gente dando vuelta para otorgar una respuesta o una solución. Y desde el momento que asumís en la intendencia tenés que trabajar para todos los vecinos», destacó.

La abogada de Cambiemos.
La abogada Mónica Curutchet (41 años) es la postulante de Cambiemos en esta localidad. Fue una prometedora jugadora de tenis, con su hermana melliza Verónica, en las categorías formativas. Hincha de Racing Club. «La vida de mellizos es increíble, porque me parece que es diferente a la vida de hermanos comunes», sostuvo.
«Hoy mi hermana está con una panza tremenda para tener a mi segunda sobrina Delfina y yo en campaña proselitista, se complica porque somos casi una misma persona, y solas no somos nada», relató.
«Ella parece más débil y sensible, pero es quien tiene decisiones más firmes. Yo soy más polvorita, pero soy más sensible. Soy muy enamoradiza y creo en el amor porque es fundamental en la vida de las personas», reveló.
Es consciente que puede quedar en la historia como la primera mujer al frente de la intendencia castense. Reveló el «profundo dolor» por la ausencia de su padre, porque «es la persona que quisiera imitar en casi todas las cosas de mi vida». Admite que fue criada en una «familia muy tradicional», pero recordó que, cuando tenía 23 años, un profesor universitario le enseñó «a no prejuzgar a las personas».
«Me haría muy infeliz no vivir como lo decida. Cuando sos mamá y tenés dos hijos a cargo, hay decisiones que tenés que tomar que son fáciles, si me hubiera quedado con las ganas (de ser candidata) no hubiera sido feliz», confiesa.
Pilar y Benjamín, sus hijos, considera que son «el punto débil». «Soy una madre que pretende que sus hijos tengan la mayor libertad que puedan, dentro de las posibilidades que tenemos para seguir guiando sus vidas», analiza. Confiesa que le teme «a la soledad», pero «con dos hijos ese tema está resuelto».