La invernada retomó camino de firmeza

DE REMATE EN REMATE

La inesperada suba de las haciendas en Liniers tuvo inmediata respuesta en la comercialización de las de invernada y como lógica consecuencia en las correspondientes a exportación. Expectativa en todos los sectores por el período que comienza.
HERMES RICARDO TORRA
La suba de las cotizaciones en el Mercado de Liniers, para la generalidad de los operadores inesperada e impulsada por algunos supermercados y seguida por la mayoría de los matarifes, frigoríficos y abastecedores, tuvo como correspondencia un inmediato cambio de la tónica en la venta de las haciendas de invernada. En nuestra provincia y ya el martes en la primera de las subastas realizadas en Santa Rosa (Raúl Battistoni y Cía SRL), la demanda fue más amplia y competitiva, superando los valores máximos vigentes en la mayoría de las categorías y clasificaciones.
Esa tendencia se manifestó al día siguiente en la subasta efectivizada en General Acha (Néstor Hugo Fuentes SA) con la particularidad de que aquí no solo las haciendas de reposición se vendieron con firmeza, sino que el panorama cambiaba también para las destinadas a la cría. Alrededor de 1.550 vaquillonas y vacas con preñez garantizada, con crías y para entorar, lograron captar el interés de la demanda que, competitivamente, elevó las cotizaciones anteriores entre 1.500 y 3.500 pesos por pieza, de acuerdo a las distintas clasificaciones.
Así y después de varios meses con precios que no lograban equiparar a los del cierre del año anterior, la invernada retomó el camino de la firmeza que en parte había evidenciado dos semanas atrás. Sin dudas, el inicio del nuevo período de negocios está signado por una singular expectativa, tanto por ver como evolucionan los precios en Liniers como por su repercusión en los que se logren en la comercialización de invernada.

En Liniers.

Sin previo aviso y sin que nadie lo estimara, el Mercado de Liniers cambió de un día para otro por la solidez que en sus ofertas mostró el sector supermercadista, al que le siguieron el resto de los actores del negocio. El salto que dieron los precios fue significativo, anotándose como los más altos del año y distantes entre 5 a 8 pesos por kilogramo por sobre los que regían solo una semana atrás.
La entrada del período fue de 29.506 vacunos con un aporte de 2.631 animales remitidos desde nuestra provincia. El índice semanal para los arrendamientos rurales se fijó en 39,802 pesos versus los 33,531 pesos anteriores. Por su parte, el promedio del novillo liviano de 431 a 460 kilos fue de 40,197 pesos (anterior $ 34,508) y el del novillito pesado de 391 a 430 kilos de 41,742 pesos contra los 35,937 pesos de la semana anterior. Para el mes de mayo, el índice de arrendamiento se situó en 35,448 pesos, el del novillo liviano en 36 pesos y el del novillito pesado en 37,71 pesos.

Exportación.

Ante la suba del consumo, la exportación tuvo que modificar paulatinamente los precios si quería hacerse de los animales necesarios para cubrir la faena del presente ciclo hebdomadario. Así, en nuestra provincia se llegó a pagar 65 pesos por novillos de hasta 150 kilos la media res; 64,50 hasta 160 kilos y 64 pesos hasta 170 kilos “la media” con pago a 30 días. Sobre empresas de Buenos Aires los valores llegaron hasta los 66/66,50 pesos con pago de 10 a 15 días y hasta 67 pesos con 30 días siempre por novillos hasta 150 kilos la media res o 510/520 kilos en pie.