Inicio La Pampa La Justicia encerró por 30 días a los agresores del barrio Matadero

La Justicia encerró por 30 días a los agresores del barrio Matadero

PRISION PREVENTIVA

Héctor Mario «El Sapo» Valquinta, que desde ayer está preso por la agresión ocurrida el lunes en la canchita de fútbol del barrio Matadero, estuvo encarcelado en 2018 luego de haber sido acusado por balear a un sereno en la reserva municipal Los Caldenes, en ese mismo barrio de esta ciudad. A las pocas horas, mientras permanecía tras las rejas, el gobierno provincial lo dio de baja como responsable de uno de los centros de contención de niños, niñas y adolescentes.
Es que el ex pugilista realizaba esa tarea desde su Escuela de Boxeo del barrio Matadero, pero la denuncia en su contra realizada por Joaquín Llovio, el sereno baleado, precipitó en ese momento la decisión del Centro Cívico. Sin embargo, Valquinta siguió como empleado estatal.
El ex púgil es empleado de planta permanente (ley 643). En ese momento, además de darle la baja como operador social, se le dio vista sobre el incidente a la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA) para que inicie el sumario correspondiente contra el trabajador estatal. Ahora, con este nuevo incidente, el Estado le hará otro sumario.

Políticos.
Valquinta tiene gran influencia en el barrio. De hecho, más de un dirigente político ha visitado su gimnasio en el Matadero. Horas antes del ataque contra Llovio, Valquinta se fotografió en el interior de su gimnasio con quien era el secretario de Deportes de la Nación, Carlos Javier Mac Allister. El Colo recorría la provincia como funcionario, a la vez que como precandidato a gobernador de La Pampa por la alianza Cambiemos.
Mac Allister no fue el único que visitó el lugar. Otro que se fotografió allí fue Fernando Sánchez, que en abril de 2018 era subsecretario de Deportes, Recreación y Turismo Social de La Pampa, y había hecho una visita institucional a la Escuela de Boxeo.
Según informó oportunamente el gobierno provincial, en el boletín de prensa de Casa de Gobierno, el emprendimiento de Valquinta «mejoró sus instalaciones a través del acompañamiento recibido por el Gobierno provincial».
«La institución tiene un fin social, contiene a jóvenes de ambos sexos y distintas edades a través del deporte y en muchos casos los ayuda a salir de situaciones de riesgo y continuar con su regularidad académica», concluyó el parte de prensa.

Preventiva.
Ayer, los hermanos Héctor y Jorge Valquinta fueron formalizados por el ataque a un grupo de padres, niños y entrenadores del Club Atlético Deportivo Matadero, un grave hecho que ocurrió el lunes a la tarde en la canchita de fútbol de esa entidad.
Ambos están acusados por «amenazas y lesiones» y el juez de Control Carlos Ordás dispuso la prisión preventiva durante un mes. En la audiencia de ayer el fiscal Oscar Cazenave les tomó declaración indagatoria. En tanto, el padre un chico de seis años, Leonel Suárez, quedó en libertad pero se le dictó una restricción de acercamiento a las personas que lo denunciaron.
La prisión preventiva por 30 días se dispuso para que se investigue el hecho sin obstáculos, según se informó. Los Valquinta protagonizaron un grave incidente el lunes, cuando amenazaron al presidente del club Matadero, Nahuel Benvenuto, y a los entrenadores, para que no lleven adelante una práctica de fútbol con niños. Ese es un espacio verde y en imágenes de videos que se viralizaron se pueden ver agresiones, no solo de los hermanos sino también de un grupo de boxeadores de la Escuela de Box que lleva adelante el «Sapo».

Más antecedentes.
La historia de los Valquinta en el Matadero y en el boxeo tiene una larga lista de antecedentes de violencia con agresiones, golpes y amenazas. También una denuncia por usurpación de la Fundación Wetraché, en septiembre de 2014.
En ese momento la justicia ordenó el desalojo de Wetraché luego que su sede fuera usurpada. La resolución fue adoptada por el juez de control, Néstor Daniel Ralli, a pedido de la fiscal María Cecilia Martiní, luego de la audiencia de formalización contra Jorge Valquinta y Carmen Azucena Peón por el delito de usurpación.
La fundadora de Wetraché, María Marta Viglino, había detallado que los ocupantes eran un matrimonio con sus hijos y otros familiares, totalizando más de una decena de personas y que al ingresar retiraron todo el mobiliario y lo colocaron en el garage.
La propia Viglino también denunció a Valquinta por agresión y por ello se le impuso una restricción de acercamiento.
Quienes se mueven en el ambiente del boxeo enumeran una serie de hechos que involucran al «Sapo» Valquinta. Desde amedrentar y amenazar a periodistas, dirigentes y otros hasta golpear entrenadores. Un largo y triste historial.

Siempre vinculado al boxeo
Héctor “Sapo” Valquinta se inició en el boxeo de la mano de Miguel Angel “Zorro” Campanino, con quien realizó alrededor de 20 combates con un estilo que se caracterizaba por sorprender al rival, y manejar los tiempos de pelea.
Cuando tenía 27 años, Valquinta saltó al profesionalismo de la mano de Roberto Pedehontaá, quien primero lo tuvo como a uno de sus pupilos preferidos y después fue en muchas ocasiones su asistente en el ring.
Con Pedehontaá, el “Sapo” debutó en el campo rentado el 29 de noviembre de 2002 en Santa Rosa superando por nocaut al bonaerense José Luis Monzón, mientras que su último combate fue el 20 de agosto de 2005 en Ingeniero Luiggi, en donde empató por puntos con el santafesino Alejandro Rojas.
Tras enfrentar a Rojas, Valquinta nunca más volvió a combatir, aunque de una u otra forma siempre estuvo vinculado al boxeo, tal es así que con los años construyó su propio gimnasio en el barrio Matadero.
En la actualidad, Valquinta dirige la Escuela Matadero Box, cuyo delegado es el presidente de la Federación Pampeana de Box (FPB), Rolando Gonzalía. Anoche, desde la propia FPB informaron que Valquinta será suspendido provisoriamente como entrenador por 90 días, hasta tanto la Justicia dictamine sentencia firme.