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La luz subiría el 10 % pero las cooperativas dicen que no alcanza

UNA COMISION ANALIZA EL RETRASO TARIFARIO Y LA ACTUALIZACION PARA JULIO

Las tarifas de energía eléctrica podrían aumentar alrededor de un 10% desde el 1 de julio, aún cuando en la larga discusión que mantiene el gobierno con las cooperativas concesionarias del servicio las diferencias en los números «son grandes», admitió ayer una fuente del segundo piso de Casa de Gobierno.
Tal como anticipó LA ARENA semanas atrás y vienen reclamando en forma pública distintos dirigentes cooperativos, ambos sectores negocian un incremento que compense la diferencia que hoy está complicando a las cooperativas por el alza continua de precios de insumos y mayores costos salariales.
Luego de la salida del congelamiento por la pandemia, el Estado provincial autorizó dos aumentos tarifarios hasta cubrir el primer semestre, que está cerrando. Fueron a partir de los consumos de noviembre y enero respectivamente.
Esto, junto al consenso por el «cargo por potencia», pareció un éxito de las largas conversaciones que el oficialismo y los dirigentes cooperativos tuvieron en el marco de la comisión que oportunamente creó el gobernador Sergio Ziliotto para establecer nuevas maneras de discutir y fijar las tarifas.
De aquella entrega del documento final a este momento, queda el sabor amargo que al verificar los números del semestre que se cierra, los criterios y las visiones son opuestas. De ahí surge la diferencia admitida desde el Centro Cívico.
Un miembro de la comisión de tarifas de Fepamco, que pidió reserva de su nombre, sostuvo que «la previsión que se hizo quedó muy corta. El combustible siguió aumentando, la inflación fue del doble de lo estimado y hubo acuerdos paritarios que hay que contemplar».

Pérdidas.
Al parecer, el punto de partida es la gran diferencia. Las cooperativas creen que no sólo hay que aplicar un porcentaje que permita cubrir los costos (como dice el convenio de concesión), sino que se les debe reconocer la pérdida que sufrieron en la época dura de la pandemia. Admiten que el gobierno hizo muchos esfuerzos, que puso herramientas y dinero, pero en el minucioso análisis no cubrió todos los quebrantos.
Esgrimen como prueba de esto los balances que están arrojando números en rojo y recuerdan que todavía muchos usuarios ni siquiera se han acercado a regularizar su situación, adeudando muchas facturas cuyos montos faltan en sus cuentas.
Lejos en los números, el gobierno podría decidir en las próximas horas aplicar el aumento que sus funcionarios han ofrecido a la Fepamco sin el acuerdo de esa entidad. Sería una suerte de «paritaria» sin acuerdo, donde en este caso el concedente del servicio fija una tarifa que el concesionario no acepta y pretende seguir discutiendo. Anoche, una de las posibilidades que se barajaba para alcanzar un acuerdo, es que en un plazo que podría ser de tres meses (en septiembre) vuelva a ajustarse la tarifa. Y para permitir que la situación se destrabe, el análisis de lo sucedido antes y durante la pandemia podría quedar para futuras negociaciones.

Propuesta.
Ayer, según se pudo conocer, el gobierno envió una nota a la Fepamco con su propuesta. Hoy, el consejo de administración de la Federación tendría en horas de la mañana una reunión -vía virtual- para analizar varios temas, entre ellos este como prioritario.
Algunas fuentes consultadas mantuvieron el hermetismo, especialmente sobre los números que se barajan y sobre lo que podría ser la respuesta final. Los más audaces estimaron, en base a la diferencia que reconocen pero no especificaron, que lo más probable es que se otorgue el porcentaje que el gobierno cree hoy que es el justo y que podrían tomarlo como «a cuenta» y seguir luego con un diálogo que a pesar de las distancias dicen que es muy bueno.