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La mancha amarilla se extiende

CUAL ES LA CUANTIA DEL DAÑO QUE PRODUCEN LAS POLITICAS NACIONALES EN LA PAMPA

Cada día que pasa la situación empeora. La caída de la producción y el consumo arrastra indicadores sociales en el mismo sentido, a tal punto que hoy no sabemos a qué subsuelo iremos a parar.
ROBERTO DANIEL RODRIGUEZ (*)
Hace apenas un par meses mostré un listado de indicadores o variables que nos marcaba el impacto negativo en nuestra provincia de las políticas públicas nacionales. Esa nota nos daba malas noticias y creí que no podía haber momento peor. Sin embargo cada día que pasa la situación empeora. La caída de la producción y el consumo arrastra indicadores sociales en el mismo sentido a tal punto que hoy no sabemos a qué subsuelo iremos a parar. Hay un emparejamiento hacia debajo del bienestar que supimos conseguir. Lo raro es que en general cualquier gobierno sensible desearía que fuera exactamente al revés.
Para visualizar esta decadencia muestro valores comparativos del orden nacional y el provincial donde vemos que la macroeconomía manejada por el mejor equipo en medio siglo no solo logró «saltar» el alambrado de nuestra provincia sino que extiende su mancha amarilla, como la peste, entristeciendo al pueblo argentino.

Ventas de supermercados.
Las ventas totales en las 25 bocas de expendio en la provincia, a febrero, pasa de 31.736 millones a 44.592 millones que descontada la inflación (por índice canasta de bienes) da como resultado una caída real de -12,1% y a nivel nacional de -14,3%. Por grupo de bienes en el orden nacional la carne empató a la inflación de bienes (54,8 y 55% respectivamente así que mantuvieron el mismo nivel de ventas que hace un año atrás).
Esto quiere decir que las ventas están estancadas en el mejor de los casos y en el peor, en franco retroceso como el resto de los rubros que estuvo por debajo de la inflación y en este orden almacén 48,7% artículos de limpieza 46,6% panadería 43,9%, y los que menos 15,9% electrónicos e indumentaria 19,2%.
En La Pampa ninguno sobrepasó la inflación: 51,1% almacenes, 49,4% carnes, 48,3% panadería, 49,6% limpieza y perfumería y los que más cayeron 0,4% electrónica y art del hogar. Con estos valores de caída en el consumo no hay forma de evitar la destrucción de empresas, de empleo, de empresarios ni en La Pampa ni en ningún lugar del mundo.

Patentamiento.
En la provincia, la caída interanual para el patentamiento de autos cero kilómetro a febrero fue del – 35,8% y la nacional del -42,3%. En un momento fuimos la provincia con más automóviles por habitante.
El correlato de la caída en despacho de cemento se refleja en la construcción privada. En el último año la cantidad de metros cuadrados construidos por la actividad privada cayó (marzo versus marzo) un -40,5 % siendo más notorio en General Pico donde fue del -57,1 %, y en Santa Rosa -25,7%. En el orden nacional la caída fue del -19,5%. No sólo no hay construcción de viviendas sociales (por discriminación de Cambiemos a la provincia con 3.600 casas sociales del Fonavi menos) sino que simultáneamente la gente puede construir cada vez menos por sus propios recursos.

Demanda de empleo.
En el aglomerado de Santa Rosa-Toay se va complicando el empleo. La tasa de desocupación aumenta de 7,8% a 10,1% al igual que Nación, que pasa de 7,2% a 9,1%. La demanda de empleo (ocupados y subocupados demandantes) llegó a 18,3% en el aglomerado y a 26,6% en el país. Esto significa para nuestra provincia unos 15.000 trabajadores, de una Población Económicamente Activa de 54.000, tiene necesidad de más empleo y sigue en aumento.
El aumento del empleo precario en la provincia muestra los resultados nefastos de las políticas nacionales. En el aglomerado el avance de la precariedad llegó a 32,2% en el último trimestre de 2018 y en el orden nacional ascendió a 35,3 % de trabajo en negro.

Combustible.
La caída en el consumo de naftas cayó el -17% en un año haciéndolo en mayor proporción la nafta ultra que lo hizo el -31% contra el -7% de la súper. En el país este consumo también cayó en un 5,3% habiendo caído en gran medida la nafta ultra -24,1% y un leve aumento de la súper de 3,2%.
El consumo de gas natural en metros cúbicos, que en nuestra provincia está extendido hasta en las localidades más chicas, cayó un -5,3% y en el orden nacional la caída fue de -4,1%, siendo el sector más afectado el comercial, al caer la cantidad de usuarios -691 (6,5%) en La Pampa y -3013 (1%) en el orden nacional. Y en la industria, los usuarios caen un -2,3% en la provincia y el -1,3% en el país.

Cemento.
No ignoramos el impacto negativo del insumo de cemento en la industria de la construcción. Al resultado de la cancelación para La Pampa del Fonavi, que significa un castigo equivalente a 3.600 viviendas menos y la nula ejecución de obra pública nacional, se le suma la reducción de las obras particulares. Por esto, el consumo de cemento también se redujo, en la provincia, un -27,6% y en Nación un -13,8% habiendo caído más el consumo en bolsas (que utilizan los particulares) con un -36,1% y un 15,7% respectivamente en Provincia y en Nación.

Trabajo registrado privado.
La caída del trabajo registrado privado en el último año en nuestra provincia muestra claramente la peor cara de las políticas macroeconómicas del gobierno nacional. En La Pampa la caída del trabajo registrado privado fue del 2,9% y en Nación 2,5%. Si por cada puesto de trabajo registrado destruido hay tres no registrados, está a las claras la prevalencia de una desocupación de dos dígitos tanto para la provincia como para Nación.
Estos recursos que son transferencias de Nación a las provincias significó en el año una caída de -3,3% para el conjunto de ellas y para la provincia de La Pampa un -6,9% descontado la inflación, es decir en términos reales.

Tristeza generalizada.
Sintetizando, diré que por ahora el enésimo subsuelo donde iremos a parar no aparece. Diré que es muy triste perder el trabajo como perder la empresa o el negocio, que lo mismo ocurre si falta la comida en la mesa, si se empieza a pasar frío por falta de calefacción o pasar a la penumbra para no gastar luz. También es triste no llegar a la vivienda propia como para otros es triste no poder darse algunos «gustos» por la necesidad de restringir el gasto priorizando los esenciales. Todo esto que nos pasa al que más y al que menos se lo debemos agradecer a Macri y sus socios por más que jueguen a las escondidas. Lo lamento por ellos. No debemos dejar que nos sigan sacando derechos como a las viviendas, a percibir los montos adeudados de la Nación, a los programas sociales y educativos eliminados, al 82% móvil de los jubilados pampeanos, a la reducción a la mitad del plus patagónico a los jubilados de Anses, a los sueldos del Estado entre los más altos del país, a la calidad de vida que teníamos, en definitiva que no nos quiten la autodefinición y la dignidad a los pampeanos.

Fuentes: Indec, Secretaría de Trabajo Nacional, Secretaría de Energía de Nación, Adeera, Secretaría de Hidrocarburos, Cámara de la Construcción, Asociación de Fabricantes de Cemento, Secretaría de Hacienda de Nación, Dnrpa.
Mi blog: lapampaendatos.wordpress.com

(*) Ex Director General de Estadística y Censos de La Pampa.