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La memoria no quedó en cuarentena

ORGANIZACIONES SOCIALES MARCHARON A 45 AÑOS DE LA DICTADURA MILITAR

Esta semana quedó demostrado que en La Pampa la búsqueda de Memoria, Verdad y Justicia no quedó en cuarentena, sino que sigue siendo un reclamo arraigado en la sociedad que mantiene a los 30 mil desaparecidos presentes.
Esto quedó establecido con las diversas actividades que se realizaron, que culminaron ayer con la gran movilización que hicieron organizaciones sociales hasta la Seccional Primera, principal centro de detención y tortura de la Subzona 14.
La jornada también sirvió para repudiar el negacionismo que encarnan referentes de algunos sectores, que justamente fueron los beneficiados por el plan económico implementado por la Junta Militar. «En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada», escribió en su momento Rodolfo Walsh.
Desde las 18, la plaza San Martín comenzó a recibir a las distintas columnas y a todas las personas que, pese al contexto adverso de la pandemia, eligen no olvidar y no perdonar el genocidio que se desató el 24 de marzo de 1976. Referentes de organizaciones hicieron uso de la palabra desde el escenario, montado en la glorieta, y también se leyó un documento único consensuado entre las organizaciones.
Luego, encabezados por la bandera de «Memoria, Verdad y Justicia» y el rostro de los y las desaparecidas, una multitud marchó entre el ritmo de los bombos y los cánticos hasta la Seccional Primera. Allí formaron un círculo con banderas argentinas y hubo una intervención de Todas Somos Andrea.

«Plantemos memoria».
Estos aspectos estuvieron presentes en el documento único que leyeron las organizaciones, encabezadas por el Movimiento Popular Pampeano por los Derechos Humanos. «A 45 años de la dictadura cívico, militar, eclesiástica, empresarial y judicial, y luego de haber transitado un año de esta pandemia que sigue confinando a la reclusión sanitaria, a un año de ausencias obligadas en nuestras calles, en nuestras rondas de la memoria, desde el campo popular pampeano queremos manifestarnos con convicción para no olvidar y no perdonar», sostuvieron y señalaron que «este 24 de marzo nos encuentra atravesando una enorme crisis civilizatoria a donde nos ha arrastrado funestamente el capitalismo, terrorismo corporativo a escala mundial».
En esa línea, repasaron los 45 años de lucha «por memoria, verdad y justicia», y destacaron los actos de resistencia contra los indultos, el negacionismo, el olvido y el punto final, cada instancia de los juicios de lesa humanidad y cada 24 de marzo, donde «nos hemos manifestado bajo una cultura antifascista y anticapitalista». En esta oportunidad, se convocaron bajo la idea de «plantar Memoria en cada rincón de nuestra patria para seguir brotando desde la savia de la lucha popular por el Nunca Más».

Baraldini en el banquillo.
Las organizaciones remarcaron que continúan plantándose «cuando insistimos con el pedido de cárcel común para todos los genocidas que hoy gozan de la prisión domiciliaria en todo el país. Y muy especialmente porque el Poder Judicial, en forma paralela al otorgamiento de estos beneficios a los represores, mantiene encarcelado a militantes sociales y políticos sin juicio previo». En esa línea, exigieron la liberación de presos y presas políticas.
«Seguimos plantándonos cuando decimos que las condenas del 2019 en nuestra provincia fueron ejemplares, a pesar de que no fueron contempladas bajo el marco de Genocidio, como lo habían solicitado las querellas y de que al día de hoy no se están cumpliendo en cárcel común. Los testimonios aportados por los sobrevivientes siguen demostrando que no fuimos una isla y que aquí también se ejecutó el plan sistemático de persecución, tortura y muerte como todo el país», agregaron.
A las puertas de un nuevo juicio, advirtieron que «no está confirmado si deberá sentarse en el banquillo Luis Baraldini, quien comandaba los operativos de la subzona, porque sus defensores anteponen motivos de salud. En ese sentido las querellas ofrecieron peritos médicos pero por la pandemia no se realizaron los mismos, así estamos en la espera de que se confirme su juzgamiento». También cuestionaron que solo hayan sido consideradas «dos víctimas de abuso sexual, cuando fueron cientos los casos de este tipo de violencias que deberían entrar en el nuevo juicio al igual que los casos de la pata civil del terrorismo como lo es la AAA».

Cambio de paradigmas.
Desde las organizaciones destacaron la presentación de la Ley de Seguridad Pública y Ciudadana, pero insistieron en que «lo verdaderamente necesario es un cambio de paradigma para pensar estas políticas bajo una perspectiva de derechos humanos y no de violencia».
En ese sentido, recordaron los casos de violencia policial ocurridos en 2020. «Seguimos plantándonos cuando nos negamos a que los sectores más vulnerables tengamos que pagar la crisis. Estas violencias se descargan con más fuerza contra los y las trabajadoras, las mujeres, la niñez, y las diversidades sexuales, y no podemos permitir que se profundicen las inequidades sociales», indicaron.
En otro párrafo también mencionaron la «fuerte crisis habitacional» y el «escaso acceso a la tierra», en un contexto de surgimiento de nuevos asentamientos «donde la niñez crece con sus derechos humanos básicos vulnerados».
Finalmente, criticaron el homenaje que se hizo en la Legislatura provincial a José Rucci «porque sabemos que fue uno de los cómplices del terrorismo de la triple A en el gobierno de Isabel Perón. Esa violencia iniciada antes del Golpe de Estado fue la que implantó el mismo modelo neoliberal que se aplica en la Argentina, bajo el endeudamiento del país y las presiones del FMI. Por eso nos plantamos cuando exigimos el No pago a la deuda externa, que debe ser auditada porque ha sido una estafa planificada por los diferentes gobiernos vende patrias».