Polémica frase de un cura: “La mujer violada, no queda embarazada”

EL CURA DE ALPACHIRI HABLO SOBRE EL ABORTO Y DESATO UNA POLEMICA

El cura de la parroquia de Alpachiri, Carlos Musa, realizó hace unos días en una radio local controvertidas declaraciones al abordar el tema de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). Obviamente está en contra de esa práctica, pero planteó polémicas posiciones. Una al afirmar que “en las violaciones violentas, la mujer, por el shock de la situación, no se embaraza”.
Además aseguró que en La Pampa prácticamente no hay muertes derivadas de abortos, y afirmó que se está montando un negocio internacional para utilizar el potencial científico de los fetos.
Musa, un sacerdote de 40 años de edad, hace cuatro años que lleva a delante las actividades de la parroquia católica San José de Alpachiri. Llegó a localidad luego de prestar servicios en Santa Rosa donde se ocupaba de cuestiones eclesiásticas en el centro de la ciudad. Fue uno de los firmantes de una misiva de apoyo de varios párrocos a los dos curas españoles involucrados en el caso de Servi Trinitatis. Días atrás abordó el tema del aborto en una entrevista en la FM Radio Sónica de esa localidad donde hizo apreciaciones que levantaron polvareda en las últimas horas al ser viralizado a través de las redes sociales.
En un pasaje de su alocución se refirió a los embarazos producto de las violaciones. “Esta ley es nefasta para las mujeres violadas. Porque a los 13 años pueden solicitarlo y les hacen el aborto y, como no se denuncian, tienen que volver a sus casas, y su fueron violadas por el padrastro ó un hermanastro, siguen conviviendo con los abusadores”, sostuvo.
Más tarde parafraseó a la conocida médica Chinda Brandolino, quien fue una de las expositoras por el no al aborto en el Senado de la Nación. La mujer tiene una controvertida hipótesis a la que adhirió Musa.
“Ella dice que en el caso de violaciones violentas la reacción del cuerpo de la mujer hace un shock tan grande que es nulo, que esa mujer quede embarazada. El propio cuerpo genera un rechazo. No lo digo yo, lo dice esta forense”, concluyó el cura Carlos Musa.

Tesis pro vida.
Carlos Musa, en el inicio de la entrevista fue previsible, puso énfasis en plantear la problemática desde la visión católica de la vida. “La ciencia y los genetistas dijeron que hay vida desde el primer momento de la concepción. La ley es injusta porque habla de 12 semanas -límite para producir la interrupción- pero a las cuatro semanas el corazón del bebé está latiendo”, argumentó.
“Todas las mujeres tienen el derecho de hacer lo que quiera con su cuerpo, me parece bien, pero el bebito no es parte de su cuerpo, tiene un código (ADN) totalmente distinto de la madre y del padre, y tiene derecho a vivir”, sostuvo.
También opinó sobre la realidad de La Pampa. “Acá se miente sobre la cantidad de muertes por abortos. Según las estadísticas, por ejemplo la última que es del 2016, en nuestra provincia no hubo ninguna. A nivel nacional si fueran ciertas habría más muertes que nacimientos, son números irreales”, opinó.

¿Negocio mundial?
Pero de ahí en más Musa entró en el terreno de la polémica al hacer una osada y grave acusación. “Detrás de esto -el aborto- hay una organización internacional que se metió en Argentina hace 3 ó 4 años y empezó esta cadena de situaciones para que esto salga. En Buenos Aires hay una clínica de abortos hace un año, esperando la ley, se juega mucha guita (dinero) en esto”, denunció.
“¿Qué va a suceder después que se hace el aborto con el bebé abortado? Los tejidos y células tienen un potencial riquísimo, y eso se vende a millones y millones”, aseguró.