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La otra pandemia que azota al mundo

LA OBESIDAD Y EL SOBREPESO. RESALTAN PROYECTO DE ETIQUETADO FRONTAL EN ALIMENTOS

La obesidad y el sobrepeso representan una pandemia mundial, preexistente al Covid-19, y para enfrentarla se necesitan políticas claras y cambios en los hábitos alimentarios. La media sanción del proyecto de Etiquetado Frontal de Alimentos, aprobada la semana pasada en el Senado de la Nación, es un paso importante hacia la prevención de este mal que tiene en alerta a los sistemas sanitarios de todo el mundo.
Sebastián Laspiur es consultor nacional de Enfermedades Crónicas No Transmisibles de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En diálogo con el programa La Campana (por Radio Noticias) explicó que este proyecto va más allá de una etiqueta octagonal en el frente de los envases.
-¿Qué representa esta media sanción, a un reclamos que viene desde hace años?
-Esto es un enorme avance para la salud pública, alimentaria, y para la protección de derechos de niños, niñas, adolescentes y sociedad en su conjunto. Es un proyecto de ley que cumple estándares internacionales altos. En primer lugar, ataca el punto en problema que es la obesidad motorizada por el exceso de productos alimentarios, de muy baja calidad nutricional, pero una alta cantidad de nutrientes en exceso como azúcar, grasas y sal. Y, además, tienen mucha publicidad en niños, son productos que están publicitados tanto en envase como en campañas publicitarias por los distintos medios con mucha agresividad para la población infantil, y hacen que este tipo de productos se hayan ido desplazando gradualmente a los alimentos frescos, a los alimentos naturales.
-El proyecto tomó como base recomendaciones de la OMS y la OPS…
-Esta ley establece muchas de las recomendaciones que la OMS viene proclamando. Hay un plan de acción de la Organización Panamericana de la Salud desde el 2015 que fue publicado y aprobado por los países miembro de la organización, que es el plan de acción para la prevención de la obesidad en la infancia y adolescencia. Justamente, ese plan de acción establece que para generar una lucha efectiva para que la obesidad en este grupo no siga creciendo, los estados deben regular, primero las advertencias en el frente de los envases (cosa que este proyecto de ley tiene), regular la publicidad dirigida a niños de alimentos no saludables, regular la comercialización (que no puedan ser ofrecidos ni vendidos en escuelas), y esto tiene un impacto muy importante para poder torcer e intentar inclinar la curva de la obesidad. También el plan de acción de la OPS involucra tratar de discutir políticas fiscales con relación a las bebidas azucaradas, que están siendo uno de los motores principales de la epidemia de obesidad. Esto es un enorme avance, estamos muy optimistas, espero que esto tenga un trato en diputados y que la Argentina empiece a ocupar un lugar destacado en los países de la región.
-La obesidad se podría considerar una pandemia, datos del Prosane (Programa de Sanidad Escolar) indicaban, hace muy pocos años, que en La Pampa la mitad de los pibes y pibas llegaban al secundario con sobrepeso u obesidad.
-La obesidad técnicamente es una pandemia porque son números de casos no habituales, año a año hay nuevos casos no esperados y además porque se dan en los cinco continentes. Así que es una verdadera pandemia y estamos muy entusiasmados porque la historia de esto, después de la declaración hubo países que avanzaron rápidamente, Chile fue uno de los primeros con estos sistemas de advertencia sanitaria y regulación de publicidad. Después lo hizo Perú, Uruguay dio un intento muy importante que ahora están con una suspensión de aplicación de la norma, y últimamente México empezó a implementar la ley que fue promulgada hace un año. Argentina se suma a este grupo de países de América Latina y el Caribe, donde empezaron a generar una publicidad efectiva ante este problema que como vos decís es una verdadera pandemia y esa publicidad efectiva empieza a tener más cuerpo cuando sea ley. Es muy importante que la Cámara de Diputados apruebe esta ley y que los aspectos sustantivos que hacen a la eficacia de las normas sean conservados y sostenidos sin modificaciones.
-¿Por qué cuesta tanto afrontar medidas para prevenir el sobrepeso y la obesidad, y no costó tanto en otras campañas como la de prevención del tabaquismo?
-No hay que perder de vista que el tabaco tuvo muchos años de lucha, y de entender cómo se intentaba controlar el problema. Tengamos en cuenta que durante más de 40 años, desde que se empezó a sincerar que el tabaquismo era muy malo para la salud, se intentaba controlar este problema mediante la educación de las personas. Pero mientras hacíamos eso en el sector de la salud y desde la educación únicamente, el tabaquismo siguió subiendo y la cantidad de personas que fumaban también. ¿Por qué seguía subiendo? Porque por un lado esta educación y esta actitud de lucha del sector salud era insuficiente con relación a las campañas publicitarias, la comercialización del producto, las estrategias en la industria de iniciar a los jóvenes en el consumo de estos productos. Entonces empezó a controlarse verdaderamente el problema y a bajar la prevalencia del tabaquismo, la cantidad de cigarrillos vendidos y el consumo poblacional del tabaco cuando se introdujeron estas medidas. Una etiqueta en el envase, el ambiente libre de humo con la prohibición de fumar en ambientes cerrados, prohibición total de publicidad, promoción y patrocinio de los productos de tabaco e impuestos al tabaco. Esas cuatro grandes medidas, que se pueden complementar con acciones del sistema de salud de ayudar a la gente para que deje de fumar, es lo que está dando una batalla salud pública muy efectiva contra el tabaco. Siempre decimos que desearíamos que fuera más rápido, pero nosotros no nos olvidamos de que en el 2005 había 30% de fumadores y hoy hay 22%. Eso significa que ya hay miles y miles de personas que no fuman, y significa un número muy importante de jóvenes que no se inician en el tabaco; eso en el abordaje del tabaco nos enseñó mucho, fundamentalmente lo que debe hacer en salud pública para controlar el problema.
-¿Y con la obesidad?
-Quizás en el tema de la obesidad se tardó en identificar el problema, porque primero se asociaba con problemas de comportamiento individual, con que el gordo es el que no se cuida, el que come menos, y que los chiquitos gordos son sedentarios como origen del problema de la obesidad. Realmente esa actitud se combatía con educación alimentaria, y esta educación no es que no sirva, pero es insuficiente como también la educación sobre el tabaco dañino. Entonces, hay que saltar de la educación alimentaria a regular, eso significa que haya un etiquetado claro que nos informe a las personas en los productos que están en exceso que son perjudiciales para la salud, por ejemplo, el azúcar, la grasa y la sal. Que esos productos que son identificados claramente en el frente de los envases no permitan tener dibujos infantiles en el paquete y que tampoco la publicidad sea dirigida a niños, porque son el motor de la epidemia de obesidad en la infancia. El azúcar, la sal y la grasa están ocultas en un paquete que no identifica claramente que cantidad y si tiene o no exceso de esos nutrientes distriticos. Lo que es claro es que esta ley visibiliza esos excesos, y cuando existen, se determina que ese producto no es muy bueno para la salud y que por lo menos no se venda en las escuelas, que no haya publicidad con contenidos dirigidos a niños y, además, que la gente sepa de que productos se está hablando.
-Esto evidentemente lleva a que haya un compromiso integral en las escuelas, que en algún momento todos los quioscos sean saludables…
-Por eso la ley tiene esta prohibición, la ley involucra la obligatoriedad de llevar estas advertencias frontales, que lo más efectivo demostró ser un octágono negro para que se contraste con el resto del envase, que tenga letras claras, y que cuando tienen los productos estos octágonos no se puedan ofrecer dentro de estos establecimientos escolares.
-¿Qué consecuencias tienen el sobrepeso y la obesidad a la salud de las personas?
-No es un tema estético la obesidad. El sobrepeso se asocia a diabetes, que hay un incremento en lo que se llamaba diabetes desde adulto, como la obesidad infantil aumentó en edades más tempranas se llama diabetes tipo 12, que se da en los chicos ese tipo de diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular, y con el tiempo aumenta el riesgo y se asocia a algunos tipos de cáncer y enfermedades osteoarticulares. Hay mayor incidencia de ansiedad y depresión en los chicos por bullying, estigmatización, disminuye la fuerza laboral, la juventud, y reduce las oportunidades para tener una vida plena y activa. En fin, tiene consecuencias médicas, biológicas, psicológicas y sociales.
-¿También ACV?
-Sí, todo lo que son enfermedades no transmisibles como ataque cerebrovascular, infarto, enfermedad renal vascular, y hay 14 tipos de cáncer asociados a la obesidad que hoy se reconocen.