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La Pampa, con un buen resultado fiscal

UN INFORME DEL IARAF LA UBICA DEL QUINTO AL SEXTO LUGAR DEL RANKING DE PROVINCIAS EN 2020

La Pampa aparece del quinto al sexto lugar en el ranking de las provincias con mejor desempeño fiscal durante el primer año de la pandemia. Está sexta cuando se analiza el gasto primario (que no tiene en cuenta los intereses de la deuda) y sexta cuando se contabiliza el gasto total. El trabajo sostiene que son ocho los distritos que tuvieron déficit primario.
El trabajo se realizó en base a datos de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP), que depende del Ministerio de Economía. «Con los datos para el cierre anual 2020, las cuentas provinciales consideradas de manera agregada mostraron una mejora respecto a 2019. Los ingresos públicos provinciales ascendieron a 4.752.532 millones de pesos en el año 2020 (17,5% del PIB), exhibiendo una variación nominal interanual de 34,5%, lo cual equivale a una caída real del 5,3 por ciento. Por su parte, los gastos totales del consolidado provincial alcanzaron los 4.830.122 millones en el mismo periodo (17,8% del PIB), resultando un 31,5% superiores a los de 2019 en moneda corriente, es decir que sufrieron una caída real 7,4 puntos porcentuales», dice el informe.

Tres al hilo.
Analizados de ese modo, los datos arrojan que 2020 cerró con un déficit fiscal de 77.590 millones de pesos (0,3% del PIB) para el consolidado de provincias. Sin embargo, al excluir los intereses de la deuda (0,5% del PIB) del total de gastos, surge que el resultado primario fue de 62.843 millones de pesos, es decir un superávit equivalente al 0,2% del PIB», explicaron.
Nadin Argañaraz y Ariel Barraud, los profesionales que firman el trabajo del Iaraf, recordaron que el año pasado fue el tercero consecutivo en el que las provincias y CABA tomadas en
conjunto mostraron resultados primarios positivos. «En la comparación con 2019, hubo una leve
mejora en el resultado primario consolidado, y a su vez, debido a un menor peso de los intereses en 2020, el déficit fiscal (es decir el que incluye los intereses) se redujo a menos de la mitad del observado en 2019″, resaltaron.

Recaudación.
Como era de esperarse, la crisis sanitaria desatada por el Covid 19 y las estrategias de los distintos estamentos del Estado para sobrellevarla, impuso un freno en la economía que provocó una merma de los recursos en el consolidado provincial. «El 98,7% de los recursos correspondieron a ingresos corrientes. Este tipo de ingresos sufrió una caída del 5% en términos reales. Dentro de este rubro las cuentas más importantes fueron los recursos tributarios de origen nacional, es decir la coparticipación y leyes especiales (representaron el 48% de los ingresos corrientes) que cayó un 3,2% y la recaudación propia de recursos tributarios provinciales (con una participación del 29%) que mostró una caída mayor, del 7,6% real», explicaron.
«Cabe destacar que las transferencias corrientes fueron las únicas que mostraron una variación real positiva, del orden del 82% respecto a lo ingresado en este rubro en 2019. Por esta cuenta se canalizaron gran parte de los envíos de Nación a provincias con el fin de atenuar los efectos de la crisis sanitaria. Por su parte, los ingresos de capital alcanzaron $ 60.286 millones, que son una fracción mínima de los ingresos (1,3% de los recursos), lo que significó una caída del 24,4% en términos reales respecto al año anterior», sostuvieron.
Ingresos.
Al analizar la evolución de los ingresos en cada una de las provincias, el estudio observa una amplitud de 20 puntos porcentuales entre las provincias de mejor desempeño y entre las que tuvieron el peor. «Las que mejor desempeño (variación real) tuvieron fueron Misiones (6%), Tucumán (5%) y La Rioja (4%), que fueron las únicas que mostraron aumentos en sus ingresos por encima de la inflación del año pasado. En el otro extremo se encuentran CABA (-14%), Neuquén (-13%) y Tierra del Fuego (-13%). Mientras que en CABA resultó determinante la caída de los envíos automáticos nacionales por las sucesivas reducciones verificadas el año pasado en su coeficiente de coparticipación frente al vigente en 2019, en el caso de las provincias Patagónicas se verificó en 2020 una significativa reducción en la recaudación propia», explicaron.

Buen desempeño.
Al analizar los gastos, el consolidado provincial tuvo una caída real del 7,4% en sus erogaciones totales y del 5,6% en el gasto primario, que excluye los intereses de la deuda. La mayor parte de los gastos provinciales corresponde habitualmente a gastos corrientes, que retrocedieron un 5,6 por ciento. Por su parte, los gastos de capital cayeron en términos reales un 23,3% respecto al 2019.
Según el informe, la provincia con mejor desempeño fiscal fue Santiago del Estero, que terminó el 2020 con un resultado superavitario de 23% en relación con el total de sus gastos primarios. El segundo lugar lo ocupó Córdoba (superávit equivalente al 8,7% del gasto), seguida por La Rioja (6,7%), Santa Fe (6,2%) y Entre Ríos (4,3%). La Pampa aparece en el sexto lugar.
Si se toman los gastos totales, Santiago sigue en primer lugar, pero La Pampa sube al quinto puesto, desplazando la sexto a Entre Ríos.
Después de La Pampa (3,9%) aparecen Jujuy (3,6%), Tierra del Fuego (3,4%), Mendoza y Salta (3,3%), Formosa y Chaco (1,5%), Misiones (1%), Catamarca (0,6%), San Juan (0,5%) y Santa Cruz (0,4 por ciento).
El resto de las jurisdicciones terminaron el 2020 con déficit primario. El desequilibrio más alto lo tuvo Chubut (equivalente al 10% de su gasto total) y le siguieron Río Negro (-6,6%), San Luis (-5,8%), Corrientes (-4,8%), Neuquén (3,8%), la Ciudad de Buenos Aires (-1,5%) y Buenos Aires (-0,5 por ciento).

Suba en los envíos
El informe del Iaraf sostiene que para tomar una dimensión de la relevancia que tuvieron para las cuentas públicas provinciales las transferencias del nivel nacional de gobierno, las cuales registraron un fuerte aumento en el marco de la pandemia, puede realizarse una aproximación a través del cálculo del nivel de esta partida en el hipotético caso en que la misma se hubiese mantenido constante en valores reales respecto a lo observado en 2019.
«Procediendo de esta manera, se puede decir que las Transferencias corrientes tuvieron un exceso de $150.000 millones respecto al valor que las hubiera dejado constantes en términos reales. En dicho escenario, el consolidado de provincias hubiese mostrado un déficit primario de $87.500 millones (0,3% del PIB) en lugar del superávit que efectivamente
se verificó. Es decir que la contribución de las Transferencias por Covid a las provincias para 2020 puede estimarse en alrededor del 0,5% del PIB», estimaron.