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La Pampa posee ingresos con bajo riesgo: en tercer lugar

SEGUN UN INFORME PRESENTADO POR UNA CONSULTORA PRIVADA

Una consultora privada elaboró una escala para graficar el grado de vulnerabilidad del empleo y de los ingresos. En ese marco, la provincia de La Pampa se ubicó en el tercer lugar, donde la suma del empleo público más asalariados del sector privado ronda el 58 %.
El informe, elaborado por la consultora Abeceb, precisa que «la cuarentena estricta permitió que el país logre un buen desempeño en su objetivo sanitario pero también generó la abrupta interrupción de las actividades económicas no esenciales provocando la interrupción de la cadena de pagos, la pérdida de empleo y reducción de ingresos en muchas familias que debieron ajustar sus decisiones de consumo».
A su vez, destaca que el Gobierno nacional implementó una serie de medidas «para compensar el impacto», entre las que incluye el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), y el refuerzo de la Tarjeta Alimentar. «Si bien todos los países han implementado planes de estímulo, el tamaño del esfuerzo y la posibilidad de mantenerlo en Argentina están limitados por su situación fiscal y su restringido acceso al mercado de crédito internacional», aclara.

La Pampa, en tercer lugar.
La consultora elaboró un mapa y confeccionó «cuatro escalones de riesgo de los ingresos», donde el primer lugar corresponde a las provincias más afectadas. Allí ubica a La Pampa en el tercer lugar, junto con Catamarca, Jujuy, Formosa, Corrientes, la Ciudad de Buenos Aires, Gran Buenos Aires, Entre Ríos y Chubut.
En estas provincias, según el informe, «los empleos con alto riesgo de ingresos varían entre un 42 y 45% en estas provincias, excepto por CABA (+48%) y Chubut (52%)», mientras que «los empleos con muy alto riesgo de ingresos varían entre un 22 y 34 % dependiendo la provincia (informales y cuentapropistas en actividades afectadas)».
Con respecto a los empleos con menor riesgo de ingresos, como los sectores privado formal y el empleo público, «existen fuertes diferencias entre las provincias en la composición, pero mayormente se compensan al considerar estas categorías en conjunto. Es decir, las provincias que tienen menor empleo privado formal compensan el riesgo con mayor empleo público».
Por ejemplo, agrega el informe, «en CABA la proporción de asalariados formales del sector privado alcanza el 40,7%, mientras que en La Pampa es inferior al 30%. Pero la suma de empleo público más asalariados del sector privado en ambas provincias ronda el 58%».
«Dentro del conjunto de asalariados formales del sector privado pueden distinguirse dos niveles de riesgo según se desempeñen en actividades afectadas o no. La proporción de empleos con mayor riesgo de ingresos en promedio para estas provincias es de 65%, mientras que en Chubut alcanza el 72%», añade.

Otros escalones.
El primer lugar lo tienen «los trabajadores de Salta, San Juan, Córdoba, los partidos del Gran Buenos Aires y Mendoza».
«Estas regiones tienen entre 33 % y 41 % de los ocupados en situación de gran riesgo económico, es decir, trabajadores informales y cuentapropistas que se desempeñan en actividades fuertemente afectadas. Si se le suman los trabajadores que, si bien se desempeñan en el sector privado formal, lo realizan en actividades afectadas, la proporción llega a 53 o 55%», advierte.
El segundo puesto en los escalones es para Chaco y Misiones del NEA, Santiago del Estero y Tucumán del NOA, San Luis, Buenos Aires, Santa Fe (Pampeana) y Neuquén (Patagonia). Aquí el riesgo de pérdida de ingresos se observa por la composición de su mercado laboral y la relevancia de las actividades consideradas esenciales en su estructura productiva. «En promedio, el 50% del empleo de estas provincias tiene alto riesgo de pérdida de ingresos (se desempeñan en actividades afectadas) y más del 33% tiene alto riesgo económico (informales e independientes en actividades afectadas)», afirma el informe.
El último puesto, y por lo tanto las provincias con menor proporción de ingresos en riesgo, está ocupado por Río Negro, Santa Cruz, Tierra del Fuego y La Rioja. «En estas provincias el empleo público es muy superior al del promedio (36% vs 16%, respectivamente)», explica y señala que «En La Pampa, el 27% de los ocupados se desempeña en el sector público, mientras que en Río Negro el indicador supera el 45%».
Además, sostiene que «en este grupo se encuentran, con excepción de Tierra del Fuego, las provincias con menor proporción del empleo en alto riesgo de ingreso (en actividades afectadas)».
«Por otro lado, los empleos que tienen un alto riesgo de ingreso (informales y cuentapropistas en actividades afectadas) en promedio alcanzan el 18%, aunque en Tierra del Fuego es solo del 10%.

Vulnerabilidad.
Por otro lado, hace mención a que en las últimas semanas se fueron incorporando actividades al conjunto de las esenciales. En ese sentido, detalla que las «actividades esenciales emplean a poco más del 35% del total», mientras que las más afectadas el «comercio emplea al 17,4%, construcción al 9%, las actividades industriales no listadas como esenciales al 8% y alojamiento y comidas al 4% (de acuerdo a los 12,2 millones de ocupados en los aglomerados urbanos relevados por la Encuesta Permanente de Hogares del cuarto trimestre de 2019)».
«Los asalariados que se desempeñan en el sector público representan el 16% del total de ocupados en áreas urbanas, los asalariados formales del sector privado representan el 33%, los informales y cuentapropistas representan el restante 51% (27% y 24%, respectivamente)», precisa.
En ese sentido, la consultora señala que «ese estatus pone en evidencia el grado de vulnerabilidad» del empleo y de los ingresos, en el cual «los asalariados que se desempeñan en el sector público tienen menos riesgo económico que aquellos que lo realizan en el sector privado».
En cambio, los «trabajadores informales tienen mayor riesgo de ver reducidos sus ingresos que aquellos que se desempeñan en el sector formal». «Los trabajadores independientes (cuentapropistas) son los de mayor riesgo económico y más aún si su actividad no fue listada dentro de las esenciales», advierte.