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La Pampa produce 55 millones de litros de leche

ELABORACION PROVINCIAL ANUAL DE LECHE SUPERA A LA MEDIA NACIONAL

La producción láctea pampeana registrada en el estudio reveló un promedio individual de 19.5 litros por vaca por día. Es muy poco comparada a nivel nacional pero muy importante para La Pampa.

En la provincia de La Pampa se producen 55 millones de litros de leche al año, una cifra que supera la media nacional pero que es muy menor si se tiene en cuenta a los otros distritos de la Región Pampeana, según un estudio realizado por un equipo de investigadores de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNLPam.

Dicho informe fue publicado por el sitio www.argentinainvestiga.edu.ar y señala que en la actualidad, en La Pampa hay 172 establecimientos lecheros. La cantidad ha disminuido notablemente porque hace 30 años había alrededor de 440 tambos, con 11 mil vacas de ordeño y una producción anual estimada en 55 millones de litros.

Algo similar sucede en otras partes del país, donde las fluctuaciones de la economía y las políticas públicas inciden en esta situación. Sin embargo, los volúmenes de leche que se producen en la Argentina son cada vez mayores. Según la Subsecretaría de Lechería de la Secretaría de Agroindustria de la Nación, la producción nacional en el 2018 fue de 10.527 millones de litros, cantidad superior a la de 2017, según los investigadores de Veterinarias.

“Esto se produce por un proceso de concentración: hay menos explotaciones pero una mayor cantidad de vacas en cada una de ellas, y un incremento de la producción individual de estos animales”, analizó Guillermo Meglia, doctor en Medicina Veterinaria y docente de la Facultad de Ciencias Veterinarias.

La producción láctea pampeana registrada en el estudio reveló un promedio individual de 19,5 litros por vaca por día, que supera a la media nacional. El equipo de trabajo llegó a esta conclusión luego de comparar los registros de cada uno de los 50 tambos que formaron parte de la muestra, con los resultados productivos del sector lechero de la Región Pampeana para el ejercicio 2016-2017, obtenidos por el INTA.

El informe del organismo nacional, basado en una encuesta a 190 tambos ubicados en la cuenca lechera Argentina (Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y Entre Ríos), determinó que la producción individual promedio de leche por día fue de 17,5 litros, levemente inferior a la de La Pampa.

Poco pero mucho.
Meglia comentó que los motivos de esta mayor producción de las vacas de La Pampa podrían estar asociados a las condiciones climáticas que se dieron en el año en que se realizó el relevamiento, lo que permitió una buena cantidad y calidad de pasturas. Otra causa estaría vinculada a la mejora continua en la calidad genética de los animales.

No obstante, el volumen total de la producción de leche es menor en referencia a las provincias de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, que son las mayores productoras del país. De acuerdo a los datos aportados por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina, la primera produce el 37%, la segunda el 32%, mientras que la tercera el 25%. La Pampa, apenas el 1%. Este dato da cuenta que La Pampa no tiene una notoria incidencia a nivel nacional, pero lo que se produce es importante a nivel provincial.

En este sentido, un trabajo realizado por Marcos Murcia, docente e investigador de la Facultad de Agronomía, sostiene que hay pueblos del sureste pampeano que viven prácticamente de la lechería. Esta industria genera trabajo (requiere trabajadores calificados) y es multiplicadora por la cantidad de proveedores de insumos y servicios que se mueven a su alrededor. Así es que se generan microeconomías regionales especializadas y con perspectiva de crecimiento y desarrollo, concluye el estudio.

Base pastoril
Los establecimientos analizados por los investigadores de la Facultad de Ciencias Veterinarias se distribuyen en la cuenca lechera provincial. Esta se concentra en el este: se extiende de sur a norte a lo largo del límite con la provincia de Buenos Aires, donde la fertilidad del suelo y la humedad del ambiente son mayores respecto de otras zonas de La Pampa. Concretamente, indagaron en tambos en una franja que va desde General San Martín (sur) hasta Intendente Alvear (norte).

De este relevamiento surge que la gran mayoría de los establecimientos son de base pastoril, donde prospera la alfalfa gracias a las condiciones agroambientales de la zona. Esta leguminosa se considera la reina de las forrajeras, aporta muy buena cantidad y calidad de proteína, energía y volumen de pasto.

Meglia afirma que es más económico alimentar a los animales que se encuentran a campo abierto con pasturas -la ración diaria se complementa también con silo de maíz y alimento balanceado en determinadas situaciones-, que a aquellos que están en confinamiento, como sucede en otras zonas de Argentina. En este sistema los animales no caminan prácticamente y el productor debe invertir más dinero en proporcionarles la ración diaria, lo que repercute en la composición de la leche y en los costos. Aún así, favorece el aumento de la producción.

Ordeño y tecnología
La caracterización realizada por los investigadores determinó que el sistema de ordeño preponderante entre los productores pampeanos es el denominado “espina de pescado”.

Las vacas, que entran en la sala de ordeño en tandas, se colocan a ambos lados de un foso, una junto a otra, en un ángulo de 45º con respecto al eje longitudinal del foso. Este modo de obtener el producto es cómodo para los operarios porque permite el acceso fácil a las ubres y posibilita una circulación uniforme de los animales.

Meglia destaca que la tecnología que se utiliza en los tambos es apropiada, aunque advierte que existen en el mercado nuevos desarrollos tecnológicos que el productor debería ir incorporando. “El problema es la coyuntura económica en la que se desarrollan las explotaciones. Debido a que los últimos años no han sido óptimos para la economía argentina, es difícil para los productores lecheros, en general, y para el productor pampeano, en particular, poder acceder a los nuevos desarrollos por los elevados costos”, reflexionó.

Tambos pequeños
El equipo que llevó adelante el proyecto detalló, además, que la mayoría de los establecimientos son de pequeños a medianos, tienen un promedio de 200 a 215 vacas, de raza Holando Argentino, y emplean entre 2 y 3 personas. Sólo el 3 % son megatambos (producen más de 10 mil litros de leche por día).

Meglia, en tanto, sostuvo que la calidad sanitaria de la leche es aceptable. Esta se mide a través del recuento de células somáticas. Un elevado número de estas células es un indicador de mastitis -una enfermedad común en las explotaciones lecheras, que consiste en la inflamación de la glándula mamaria-. Las principales consecuencias de esta patología son: los cambios en la composición bioquímica de la leche, la merma en la producción y la afección del tejido de la glándula.