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La Pampa sigue bombardeada por la crisis nacional

INFORME DE LA UNLPAM: LA COSECHA NO ALCANZO A MORIGERAR LA CRISIS

La evolución de la economía pampeana en el cuarto trimestre de 2018, como en casi todo aquel año, estuvo marcada por una profunda recesión a nivel nacional cuyo saldo fue una caída del PBI de -2,5% para todo al año y -6,2% para el cuarto trimestre. Así comienza el Informe de Coyuntura Económica Pampeana (ICEP) que trimestralmente elaboran la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la UNLPam y el Centro de Estudios Pampeanos (Cepam), a través de los licenciados Sebastián Lastiri y Mercedes Rodríguez.
“La combinación de recesión, tasas de interés por encima del 60%, inflación y las restricciones de la obra pública nacional en La Pampa provocaron la destrucción de puestos de trabajo y tasas de desempleo por encima de los dos dígitos en todo el segundo semestre. La inflación continuó erosionando el poder adquisitivo de los salarios que en el cuarto trimestre cerraron el año con -16,7 por ciento. Esto equivale a una pérdida mayor a dos sueldos completos. La contracara de la caída de salarios es la caída en el consumo. Las ventas en supermercados mostraron bajas de -4,5% en 2018 y -6,6% en el último trimestre”, reza el trabajo.
Luego se refiere a la construcción, donde puntualiza que vio “profundizada su crisis producto de la eliminación (casi discriminatoria) de los Planes Federales de Vivienda y los nocivos niveles de tasas de interés con los que tuvieron que lidiar los sectores productivos este año”. “Así, en La Pampa, cayeron 19,1% los despachos de cemento y se perdieron casi 400 puestos de trabajo registrado en el sector”, explica.
“Si bien la cosecha fina fue algo mejor que la del año anterior, no alcanzó a contrarrestar los efectos que causó la recesión nacional sobre el transporte y el turismo. Los despachos de gas oil y naftas en La Pampa cayeron en el último trimestre del año un 8,0% y 8,3%, respectivamente”, se indicó.

Crisis acentuada.
El ICEP sostiene que la crisis económica por la que viene transitando nuestro país se acentúa en el cuarto trimestre de 2018, alcanzando una contracción de la actividad de -6,2% respecto al mismo periodo del año anterior. Asegura que, luego de un comienzo de año que parecía favorable, la recesión comenzó a profundizarse logrando una caída del nivel de actividad acumulada anual de -2,5 por ciento.
“Todos los componentes de la demanda agregada muestran una tendencia negativa, excepto las exportaciones que crecieron 10,4% respecto al año anterior (2017), aunque si se toma la variable desestacionalizada, el incremento asciende al 15 por ciento interanual. El consumo público cayó -5,1%, la caída fue mayor en el consumo privado con -9,5% y la inversión se contrajo -25 por ciento. La suma de todas las variaciones de la Demanda Agregada alcanzó -11% interanual”, reza el informe.
Por el lado de la oferta agregada, las importaciones mostraron una caída de -26,1% respecto al año anterior. La apertura por actividades muestra a la mayoría de los sectores con signo negativo (11 de las 16 actividades relevadas) en último trimestre del año. Dentro de las ramas que mostraron crecimiento se encontraron: la Agropecuaria (+3,7% i.a.) y la Pesca (+14,0% i.a.). Dentro de las 11 actividades que disminuyeron su producción se destacan el Comercio (-13,5% i.a.), la Industria (-11,9% i.a.) y la Construcción (-9,5% i.a.).

Empleo y consumo.
En el último trimestre de 2018, las tasas de desempleo y de ocupados demandantes a nivel nacional continuaron su ascenso. El informe sostiene que, en La Pampa, las tasas se redujeron en relación al trimestre anterior. “El empleo privado registrado tanto para La Pampa (-0,8% i.a.) como para Nación (-1,6%) mostró una tendencia decreciente para el cuarto trimestre de 2018. Este efecto se traduce para La Pampa en la pérdida de casi 300 puestos de trabajo registrado mientras que la cifra supera los 100.000 puestos para el total del país”, se explica.
“Los salarios reales del sector privado registrado se vieron fuertemente erosionados durante el 2018 producto de los aumentos de precios. Mientras que el salario nominal promedio creció un 33,2% interanual, la inflación lo hizo al 49,9% interanual. Esto derivó en una pérdida del poder adquisitivo de 16,7% de un año al otro”, continúa.
La caída en el consumo se acentuó a partir de la última mitad del año para terminar el cuarto trimestre con valores de -6,6% interanual para La Pampa y -9,2% para Argentina. Se trata -según el informe- del correlato del constante deterioro que sufrieron los salarios reales, producto de la devaluación y la inflación descripta en el apartado anterior que repercute directamente sobre las condiciones de vida de los trabajadores.

Cosecha y gasoil.
La cosecha fina terminó con superficie y volúmenes cosechados mayores a los del año pasado, pero esto no impidió una importante baja en los despachos de gasoil durante el cuarto trimestre (-8,0% interanual). “De esta forma, la caída registrada en el segunda mitad del año revirtió el resultado positivo del primer semestre, cerrando el 2018 con una tenue alza de +0,7%. Descartados los aspectos climáticos, la situación se explica exclusivamente por la caída en el nivel general de actividad (principalmente turismo y transporte)”, dice el ICEP.
En las naftas se produjo una fuerte caída: -8,3% interanual con un cierre para todo el 2018 con leve crecimiento de +2,5 por ciento. “Producto del efecto precio y de la caída del poder adquisitivo, se consolidó y profundizó el desplazamiento de la demanda de productos “premium” a productos “súper”. Mientras que el consumo de nafta súper creció un 5,4% en el cuarto trimestre, las naftas premium cayeron un 27,1% en el mismo período”, explica.
El GNC finalizó un nuevo año con caída de más de dos dígitos y sigue sin responder a las variaciones de precios relativos.

Inflación mayor al 40%
En el apartado referido a las perspectivas para el año en curso, Lastiri y Rodríguez aseguran que la cosecha gruesa muestra un incremento de la superficie sembrada y perspectivas de buenos rindes, con lo cual se prevé un buen primer semestre para la actividad agrícola en nuestra provincia y en el país.
Luego explican que el panorama económico nacional sufrió un fuerte deterioro en el primer trimestre del año: aumento del tipo de cambio, aumento de tasas de interés, aumento de la inflación y caída del nivel de actividad y empleo. “Tal como mencionamos en informes anteriores, este cóctel no traerá buenas noticias para la economía nacional en lo que resta del año”, aclararon.
El informe pronostica que en 2019 los pampeanos seguiremos conviviendo con niveles de inflación superiores al 40% anual. “Si bien es un año político, resulta difícil imaginar que los salarios ganen esta desigual carrera”, opinaron.
“Con salarios a la baja, el consumo irá en el mismo sentido. Las tasas efectivas anuales por encima del 80 ó 90% destruyen la inversión real. Sólo las mejores perspectivas del sector agrícola irán en el sentido de morigerar una nueva caída del PBI. En este contexto prevemos que Argentina completará en 2019 el segundo año consecutivo de recesión que vivirá nuestro país después de 17 años”, explicaron.

Construcción: 400 empleos perdidos
Por la caída de las inversiones en la construcción, el ajuste presupuestario nacional y la contracción del gasto público, así como las elevadas tasas de interés que dificultan el acceso al crédito, en el último trimestre del año pasado se observó una caída en los despachos de cemento en La Pampa de -19,1%. El empleo en el sector sufrió una caída de -11,9% en La Pampa lo que significó casi 400 puestos de trabajo menos en el cuarto trimestre de 2018.