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La pampeana que se sacó un 10

DEFENDIO SU TESIS DE MANERA VIRTUAL Y SERA BECARIA DE CONICET

Fernanda de la Cruz Borthiry tiene 25 años y nació en Santa Rosa. Hace algunos años se fue a estudiar Genética en la Universidad Nacional del Noroeste de Buenos Aires (Unnoba), en Pergamino, y el pasado viernes se convirtió en la primera graduada en defender su tesis de manera virtual ante la pandemia. Ahora, derecho al Conicet.
«Desde el primer momento me dijeron que no iba a haber problema para hacer la defensa de manera virtual, y fue así que el viernes a la mañana la hice de manera virtual junto con el jurado, la secretaria académica y la directora de la facultad, todos desde su casa», resumió la joven en diálogo con LA ARENA.
El tema que trabajó durante su trabajo final llevó el título «Estudio sobre el efecto del ambiente enriquecido en el proceso de implantación embrionaria en ratón», por el que debió dejar Pergamino y mudarse a Capital Federal para investigar.
«Quisimos estudiar como el enriquecimiento del ambiente materno afectaba a la implantación y principalmente al desarrollo y a los cambios que sufren los vasos sanguíneos durante la gestación. Lo que hicimos fue someter a las hembras a un ambiente lindo que promueve la actividad física, el contacto social, todo en ratones», explicó.

Proyecto.
Al ser consultada respecto de los pormenores relacionados a su trabajo final, la joven contó que su tarea consistió en generar una especie de híbrido entre dos laboratorios: uno que trabaja en enriquecimiento de ambientes y otro especializado en implantación.
«Fue un trabajo muy lindo, sobre todo por ser parte de dos grupos diferentes y ver la forma en que cada uno hace las cosas. Me han enseñado muchísimo y ha sido hermoso también venir a una ciudad como Capital Federal», expresó.

Estudios.
Según contó, sus estudios secundarios estuvieron entre la EPET de Santa Rosa y el Colegio Normal, donde se inclinó por la orientación de Ciencias Naturales. «Toda la vida supe que me gustaban las naturales y las Exactas, siempre fui un poco ‘nerd’ en ese sentido. En el Normal vi un poco sobre genética y leyes de Mendel, y ahí terminé de confirmar que era eso lo que quería, por lo que busqué universidades y la de Pergamino era la que más cerca me quedaba», recordó.
Al referirse a su carrera universitaria, afirmó: «Fue hermosa y la disfruté mucho por la gente y todo lo que pude aprender. La Unnoba es una universidad chica y eso me dio la posibilidad de tener un contacto diferente con los profesores y la pude hacer en los cinco años que estaban estipulados».

Becada.
El año pasado, Borthiry se presentó a concurso para obtener una beca doctoral en el Conicet y finalmente resultó beneficiada para poder continuar sus estudios. «Tuve que proponer un plan de trabajo y un equipo. La idea es profundizar un poco más sobre el ambiente enriquecido y ver el efecto que tiene el estrés sobre la gestación, es decir, lo contrario al trabajo de tesis de la universidad», indicó.
Para eso, la joven se quedará cinco años más en Capital Federal, donde en estos momentos aguarda la finalización de la cuarentena para volver al laboratorio y comenzar su trabajo. «Espero volver pronto para empezar a ver qué onda con lo nuevo. De manera remota lo que estamos haciendo son seminarios en los que compartimos conocimiento, y por mi parte también leyendo mucho, porque de eso se trata la ciencia», cerró.