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La pandemia interrumpió la recuperación del consumo de energía

Autoridades de la Cooperativa Popular de Electricidad (CPE) informaron que desde octubre de 2019 se registraba un crecimiento del consumo eléctrico en todas las categorías de usuarios, pero a fines de marzo de este año se detuvo bruscamente.

Las cifras en estos meses de pandemia son similares a las registradas, en promedio, entre 2016 y 2019, con todas las actividades del país habilitadas.

Las últimas estadísticas analizadas por la gerencia del Servicio Eléctrico de la CPE indican que a pesar de la pandemia por el coronavirus, la compra de energía que la entidad realiza a la Administración Provincial de Energía (APE), apenas disminuyó en términos interanuales. Sin embargo los datos no reflejan tanto una supuesta estabilidad en la demanda como la profundidad de la caída del consumo en meses sin pandemia.

De acuerdo al informe del gerente de la CPE, Luis Usero, la energía total entregada por la APE a la CPE durante julio fue de 26,187 millones de kWh, que en la comparación interanual —es decir con julio de 2019— refleja una reducción de apenas el 0,5 %. Esto significa que en julio del año pasado, con las escuelas, clubes, organismos públicos, sitios recreativos, gastronómicos y culturales, salones de fiestas, comercios y personas trabajando normalmente, la energía utilizada fue apenas un 0,5 por ciento superior a julio de este año.

En tanto que la compra de energía en los últimos doce meses analizados —desde agosto 2019 a julio de 2020— comparada con los doce meses anteriores —agosto de 2018 a julio de 2019— muestra un incremento del 0,1 %, a pesar de incluirse en el último período casi cinco meses de distintas modalidades de cuarentena. Si la compra de energía durante el último período anualizado fue casi similar al anterior, se debió a que la recuperación del consumo que se venía observando desde el mes de octubre último, abruptamente se interrumpió en el mes de marzo de 2020, cuando se dispusieron las medidas restrictivas de actividades.

Este comportamiento de la compra anual de energía en los últimos tres años y medio —hasta julio de este año y con base en diciembre de 2015— es seguramente ilustrativo de las políticas económicas dispuestas en el orden nacional durante ese periodo.

Facturación en pandemia.
El consumo, que se estaba recuperando desde octubre pasado, dejó esa tendencia una vez iniciada la pandemia en el país. La energía facturada total en el período junio de 2020 fue de 20,67 millones de kWh, inferior en 5,5 % a igual mes del año pasado. Queda claro que más allá de la estacionalidad en el consumo de energía, el proceso de recuperación se revierte desde abril.

La energía anual facturada muestra una caída constante desde abril de 2018, último registro positivo —apenas un 0,1%—. Como señalamos, hay un cambio de tendencia en octubre de 2019 y nueva caída en abril pasado. Es decir que se registraron, en la energía anual facturada, 25 meses consecutivos de valores negativos en su comparación con un año anterior. Esto es equivalente a haber estado 29 días “a oscuras”.

Cuarentena: más consumo en los hogares.
La energía facturada a los usuarios residenciales, quienes conforman el 50% de la liquidación de la CPE, registró un aumento de 4,8 % respecto a junio de 2019. Probablemente, el aislamiento preventivo y obligatorio explica el comportamiento desde marzo.

En este tipo de consumo residencial, la evolución de la energía anual facturada (julio de 2019 a junio de 2020, versus julio de 2018 a junio de 2019) muestra un incremento de 3,5 %. Como se ve en el gráfico, en enero de 2018 se registró el último indicador positivo (0,5%), luego se sucedieron 25 meses de indicadores negativos y sólo cuatro, los más recientes, positivos.
El consumo por usuario en el ejercicio económico y social de la CPE (julio de 2019 a junio de 2020) fue de 2.261 kWh, apenas un 0,4 % superior respecto al ejercicio anterior, y 0,33 % por encima del ejercicio 2007/8. Es como si hubiéramos retrocedido 12 años.

Facturación a grandes usuarios.
En junio pasado, la energía facturada a los grandes usuarios, quienes representan el 21 por ciento de la liquidación de la CPE, registró una caída de 13,1 % respecto a junio de 2019. Entre los grandes usuarios que compran al Mercado Eléctrico Mayorista (La Anónima sucursal Ameghino, los dos ChangoMás y Calzar) registraron una caída del 4,1 % y entre los que compran a la Cooperativa hubo una caída del 13,7 %.
La gran diferencia entre uno y otro grupo de grandes usuarios radica en que entre los que compran al MEM, hay tres supermercados, es decir actividades que estuvieron habilitadas aún durante las medidas más restrictivas adoptadas por la pandemia. El cuarto, Calzar, mantuvo su consumo por estar cerrado, pero su incidencia en el total es mínima. Como se ve en el gráfico, se registraron, desde abril de 2018, 22 períodos consecutivos con caída de la energía anual. La energía no consumida equivale a 31 días.

Facturación a usuarios comerciales.
Por último, el informe de la gerencia analiza la categoría Usuarios Comerciales, quienes forman el 17 % de la liquidación de la CPE. Aquí se registró una caída del 12,6 % respecto a junio de 2019. El consumo por usuario acumulado en el ejercicio 2019/20 ha sido 8.161 kWh inferior en 3,9 % respecto a igual registro del ejercicio anterior. Apenas un 0,4 % por debajo al del ejercicio 2009/10, por lo que se puede afirmar que el sector de pequeños comercios tiene hoy el consumo anual por usuario de hace diez años.
En tanto que la evolución actual de la energía anual facturada —julio de 2019 a junio de 2020 versus julio de 2018 a junio de 2019— muestra una caída del 4 %. Como se ve en el gráfico, desde agosto de 2016, último valor positivo, se sucedieron 46 meses con registros negativos.La energía no consumida es equivalente al consumo de 40 días.