La Policía detuvo a cuatro personas por el crimen del “Chueco” Fuentes

UN CASO COMPLEJO

La Policía detuvo el viernes a cuatro personas que de acuerdo a la investigación estarían fuertemente ligadas al homicidio de Aldo Horacio “Chueco” Fuentes, quien fue violentamente asesinado el pasado martes 30 de enero, luego de recibir varios golpes en su cabeza, al momento que se encontraba descansando en su vivienda del barrio Colonia Escalante. Las detenciones se efectuaron luego de una serie de allanamientos y la Justicia habría acusado formalmente ayer a los sospechosos a través de una audiencia que se llevó a cabo en la Ciudad Judicial de Santa Rosa pasado el mediodía. El complejo caso fue manejado con mucho hermetismo desde que dio inicio la investigación y este viene a ser el primer avance fuerte para la Justicia desde ocurrido el homicidio.
Pese a que no fue posible corroborar esta información por medio de las partes oficiales actuantes, un equipo periodístico de LA ARENA fue recibido anoche por Ceferino Fuentes (uno de los cuatro hijos de la víctima) en la casa de la esquina Neveu y Luther King, donde ocurrió el homicidio. “Hoy -por ayer sábado- me llamaron desde la Brigada de Investigaciones para decirme que habían detenido a cuatro personas que estás involucradas en gran manera en el asesinato de mi papá”, contó Ceferino a este diario en lo que fue el principio de una extensa charla. El muchacho está al tanto de todo, sin embargo no puede contar mucho de lo que sabe para no comprometer la investigación y espera que sea la Justicia quien de mayores detalles de lo ocurrido aquel martes 30 pasada la medianoche. “Nos dijeron que mantengamos la calma y lo que sabemos por ahora es que hay cuatro detenidos, y que se encontraron elementos que los involucran con el caso. No sabemos si está el que mató a papá o no, sí sabemos que hubo allanamientos con detenidos el viernes”, confió Ceferino, quien con todo su dolor expresó que “esta noticia, lamentablemente no nos va a devolver a papá”.

Siete meses.
Pasaron más de siete meses desde el homicidio. En todo este tiempo hubo una laguna de ideas por parte de los investigadores que no siempre lograban atar los cabos sueltos y debían iniciar nuevas hipótesis y nuevos caminos para dar con los autores de un asesinato que se definió desde el principio como “muy difícil”.
Pese a que transcurridas las primeras horas de cometido el hecho la Policía detuvo a una pareja sospechada de tener relación con el homicidio, la apertura de celulares efectuada y allegados a ellos desestimaron su participación. Aquello fue corroborado por los funcionarios judiciales en su momento.
El caso continuó; y el Procurador General Mario Bongianino decidió con celeridad armar un equipo de fiscales de la temática de Delitos Contra las Personas para que se hagan cargo de la investigación en conjunto con la Brigada. Es que la complejidad en la investigación por el homicidio de Aldo Fuentes (63) y el transcurso del tiempo que jugó en contra del esclarecimiento de los hechos, necesitaron de la creación del equipo compuesto por los fiscales María Cecilia Martiní, Oscar Alfredo Cazenave y Selva Paggi. El fiscal general Marcelo Amado fue quien dirigió la causa que tuvo de cerca la participación (muy importante por cierto) del secretario de la Procuración, Horacio Di Nápoli.

“Aguantamos por él”.
“El dolor lo tendremos siempre”, manifestó Ceferino y desestimó todas las “barbaridades” que se dijeron: “llegó un momento en el que la gente ensució la imagen de mi papá, y como él nos había pedido que no nos metamos en líos, no salíamos a hablar”. Ahora, que se dio a conocer la detención de estas personas, el muchacho decidió abrir las puertas de la vivienda a este diario y contó que “me callé muchas cosas porque queríamos que se sepa lo que pasó. Aguantamos, aguantamos… y lo seguimos haciendo por él”, dijo y se refirió al momento en el que le informaron por las detenciones: “la verdad es que fue una sensación de desesperación, de querer salir corriendo hacia donde está papá y decirle lo que pasó… me abracé a las cosas de él”, dijo con los ojos llorosos.