domingo, 22 septiembre 2019
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La revolución que hoy es una realidad

EN HOMENAJE A LA GESTA DE MEXICO '71, HOY SE CELEBRA EL DIA DE LA FUTBOLISTA ARGENTINA

Elba toma la pelota en tres cuartos de cancha y busca a la capitana. Betty recibe y le devuelve la pared. La zurda encara, deja en el camino a una rival con una gambeta larga y define cruzado al segundo palo. Golazo. En la tarde del 21 de agosto de 1971, un estadio Azteca repleto es testigo de una actuación que quedará en la historia.
La Selección Argentina de fútbol femenino, capitaneada por Betty García, le da una verdadera paliza a Inglaterra. El partido, por la segunda fecha del Mundial de México, termina 4-1 para las albicelestes. Los cuatro goles son convertidos por Elba Selva. Las casi 100 mil personas que llenan el mítico escenario terminan gritando «¡Argentina!, ¡Argentina!».
Aquel equipo, que no contaba con el reconocimiento de la AFA (recién comenzaría a incluir a las mujeres varias décadas después), había viajado a tierras aztecas con lo puesto: sin entrenador, sin médico, con un juego de camisetas a las que las mismas futbolistas les habían cosido los números y sin botines. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) les cedió unos equipos deportivos y los organizadores del torneo, que aún no era avalado por la FIFA, les terminaron prestando otras camisetas y el calzado con tapones para reemplazar a las zapatillas (tipo Flecha) que habían llevado y con las que jugaban habitualmente.
Argentina terminó cuarta en el Mundial, del que también participaron otros cinco equipos: Dinamarca (campeón), México (subcampeón), Italia (tercero), Francia e Inglaterra. En nuestro país se lo llamó más tarde el «Mundial Invisible», porque casi ningún medio se hizo eco de la actuación del equipo nacional. Y algunas de las pocas menciones, como las que hizo el diario Clarín, fueron de un tenor altamente machista: «Las ves moverse con esa torpeza insuperable (…). Esto sólo es cosa para varones de pelo en pecho y galladura fuerte (…). 90 mil tabloneros van al Azteca a hacerse el plato con ellas. Salute pibas de la pelota», escribió el uruguayo Diego Lucero en una columna bajo el título «El fútbol no es para chuchis».
Los que quedaron en la memoria, pese a todo, fueron los cuatro goles de Selva y la actuación de Argentina frente a Inglaterra aquel 21 de agosto. Hoy, 48 años después y en homenaje a aquella gesta, se celebra el Día de la Futbolista Argentina.

Revolución.
Las Pioneras del Fútbol Femenino Argentino, un grupo que revivió en los últimos años la historia del Mundial de México, fue clave para este reconocimiento, al encabezar una campaña que terminó con la sanción del 21 de agosto como «El Día de la Futbolista Argentina», por ahora oficialmente en la Ciudad de Buenos Aires y con vistas a tener el aval nacional.
En La Pampa, la lucha de cada una de las que pateó una pelota es también eterna. Desde aquellas pioneras que en 1963 disputaron el primer encuentro femenino formal (solteras contra casadas en la cancha de Atlético Santa Rosa), pasando por luchadoras de diferentes épocas como Mari Acevedo o Marcela Castro, a esta realidad con cientos de futbolistas jugando la Liga Provincial y jóvenes promesas que trascienden en el ámbito nacional.
«Ser futbolista hoy es lo más normal. En la época que yo hice el curso de técnica (año 1997), y mucho antes, la mujer que jugaba al fútbol era considerada una ‘machona’, porque se creía que jugar al fútbol era para varones», recuerda hoy Acevedo, ex jugadora y la primera Directora Técnica Nacional de Santa Rosa.
«Gracias a todos los movimientos que hay hoy, eso está cambiando, y al fútbol puede jugar desde una niña de 5 o 6 años hasta una mujer de 50 o más. Ser futbolista es una pasión y celebro que la mujer sea reconocida como una deportista y jugadora de fútbol, ya que es un deporte más», agrega.
Una de las continuadoras del legado de Mari es Marcela Castro, una de las futbolistas pampeanas más virtuosas y una luchadora desde que comenzó a jugar hasta la actualidad, como entrenadora del Estadio Municipal y de la selección pampeana que estará en los Juegos de la Araucanía. «El fútbol es pasión. Una viene trabajando y luchando desde hace tantos años y llegó la hora que se reconozca», reflexiona Castro al referirse a su día.
«En mi caso vi crecer muy lentamente esto. Y hoy estoy feliz de ver tantas niñas jugando, de todas las edades y sin problemas en todos lados. En mi momento era vista como ‘machona’ o ‘varonera’. Hoy eso ya no existe eso, o muy poco», añade.
«Ser futbolista hoy en día es ser parte de una revolución; es como la revolución de los botines», apunta Carina Moreira, jugadora de Estadio Municipal, uno de los 50 equipos que juegan la Liga Provincial. «Siempre, en este mundo patriarcal, el fútbol fue relegado al masculino, y hoy ser parte como mujer es revolucionario. Por eso los cánticos de cancha nuestros dicen que llevamos en los botines revolución. La revolución de las pibas que ya están y la de las pibas que ya vendrán», manifiesta.
Su compañera de equipo, Antonella Chicco, habla del sueño y la satisfacción de practicar el deporte que ama. «Ser futbolista es la vida entera. Es remar desde abajo contra los prejuicios, es tener actitud y valores grupales, es pasión, es sacrificio y es entrega». Y continúa: «Hoy también es dejar un legado, es hacer que haya muchas más futbolistas. Sentir que algún día vas a dejar de serlo y que van a venir diez veces más niñas a jugarlo».
En el mismo sentido, Marisol González remarca la «pasión» de ser futbolista siendo mujer. «Es aguantarnos las críticas de los machistas, los insultos o que no nos paguen… Pero lo seguís haciendo porque lo amás. Resignás otras cosas y lo único que querés es jugar a la pelota», sintetiza la también jugadora del Estadio.

El gran sueño.
La aratense Luisina Allochis, de buen presente en las juveniles de River Plate, es una de las abanderadas de la sangre joven pampeana en el fútbol femenino. Valentina Donatti, de Ingeniero Luiggi y también seleccionada por el Millonario, o la pequeña Jazmín Laborde, de Gobernador Duval y que viene de brillar en el Mundialito, son otras futbolistas que ya se destacan en el ámbito nacional.
«Estoy muy orgullosa por el lugar que nos ganamos en el fútbol. Sabía que se iba a dar y disfrutamos de este lindo momento», señala Allochis, la mediocampista ofensiva oriunda de Arata que juega en River desde hace un par de años y que también forma parte del seleccionado argentino juvenil.
«Estoy muy feliz por haber llegado y porque cada día se suman más chicas. El fútbol es para todos y todas, y lo que les digo a las chicas es que se sumen porque es como cualquier deporte», agrega la juvenil, que en noviembre representará a La Pampa en los Juegos de la Araucanía. «Ahora tengo que seguir trabajando y luchando para poder llegar a mi sueño, que es jugar un Mundial», cierra la aratense en vísperas de su día.
Porque así como «el gol imposible» de Ernesto Grillo a Inglaterra el 14 de mayo de 1953 dio origen al Día del Futbolista Argentino; los cuatro goles de Elva Selva a las inglesas el 21 de agosto de 1971 hoy se recuerdan en el Día de la Futbolista Argentina. Y todas lo celebran en todo el país.