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La tozudez del Curacó

PEQUEÑO RIO PAMPEANO SE RESISTE A DESAPARECER

Una intensa lluvia caída en los últimos días en el sur de la provincia, provocó una tímida reactivación del río Curacó en su tramo terminal. La novedad fue reportada por el vecino Enrique Tomás, ex intendente de Puelches, quien aprovechó una recorrida por la zona para tomar fotos del cauce con agua.
Las imágenes fueron registradas en el puente sobre el cauce del río en la ruta provincial 13, a unos 40 kilómetros de la desembocadura del río Curacó en el río Colorado, antes de ingresar al sistema serrano de Las Mahuidas.
En las imágenes se ve el cauce a ambos lados del puente con mucha agua. Sin embargo, aclaró Tomas, es agua estancada, que no genera escorrentía.
La publicación de las imágenes en su página personal de la red Facebook, como también en páginas vinculadas a los ríos pampeanos, fue saludada por los usuarios de la red, que en su mayoría expresaron su pesar por la inactividad total que tiene este río, uno de los que más sufre la tremenda «antropización» que tiene la cuenca del Desaguadero-Salado-Chadileuvú-Curacó, al punto de ponerlo al borde de la desaparición.

Viaje.
Recientemente Tomas acompañó a un grupo de pampeanos que solicitó su conocimiento de la zona para recorrer lugares y localidades del centro sur pampeano.
«Siempre me intereso el turismo», contó el ex intendente a LA ARENA. «Cuando fui intendente, se refaccionó la vieja capilla, un salón al lado de ella, organizamos dos concursos de pesca asesorados por el Club de Caza y Pesca de General Acha y se hizo una pequeña playa en el lado sur de la laguna La Dulce. Por aquella época teníamos agua casi todos los años», recordó.
«Tener agua en alguna forma, sea océano, lago, laguna, río o arroyo, es un verdadero llamador de turistas», reflexionó el vecino, lamentándose que en su localidad y zona de influencia «desde hace más de 10 años solo hay sal y desolación».
Aún con su complejidad, este panorama no impide pensar opciones turísticas para el lugar y fue por eso que Tomas decidió pensar esos viajes como un «trabajo de campo» para ver las posibilidades susceptibles de ser explotadas. «A fines de Noviembre del 2020, un grupo de conocidos que suele viajar por el país en cuatriciclos unas 2 ó 3 veces al año, me invitaron a recorrer nuestra zona», contó.
Fue «una experiencia inolvidable», valoró Tomas. «Tres días visitando lugares de mi pueblo y zona, con pampeanos de Santa Rosa, Toay, Castex, General Pico, Catriló y Jacinto Arauz. Si el turismo de Puelches en algún momento despega, le va a deber mucho a esta gente (los propietarios de esos cuatriciclos) porque jamás, según yo recuerde, se hizo algo así durante tanto tiempo».

Guía de sitio.
Durante el año pasado, el ex intendente participó como oyente en dos encuentros sobre turismo realizados en Santa Rosa organizados por la Universidad Nacional de La Pampa y luego se sumó a un curso de Guía de Sitio Cultural que dictó la Secretaría de Turismo de la provincia, y que culminó en enero. «Ya embalado y viendo que valía la pena profundizar más, aunque siempre en forma potencial, se dio la oportunidad de acompañar a otro grupo de gente, esta vez de Santa Rosa y Realicó», comentó. Esto fue en Semana Santa.
No tener agua, indicó Tomas, permite ver el panorama desde un óptica cargada de historia, hechos políticos y de la gente que ha sufrido esta problemática. «Que no tengamos agua hace que se pueda transitar por lagunas y atravesar el seco lecho del río, lo que permite que el pampeano vea con sus propios ojos el desastre ambiental y socio-económico producido, por lo que también hago docencia sobre la problemática hídrica. No hay mejor forma para hacerlo».
A la hora de listar posibles puntos de visita, Tomas comentó que «pocos saben que en Puelches hay salinas y dos plantas de embolsado de sal», una de ellas la Salinera Plaza, que está dispuesta a atender a los visitantes, brindar charlas, visitar las lagunas y las enormes parvas acumuladas.
Las posibilidades incluyen la vieja capilla de piedra de Puelches, el dique Los Lara, un pozo en la isla de piedra del río Curacó, el puente carretero sobre la ruta nacional 152, el monumento al cacique Ñancufil Calderon, las obras hídricas a la entrada a laguna La Amarga, el Tapón de Alonso y la laguna Urre Lauquen. «Podría sumarse a Casa de Piedra y Gobernador Duval por su cercanía», se entusiasmó.