Inicio La Pampa La última Reina Nacional del Trabajo coronada por Evita es pampeana

La última Reina Nacional del Trabajo coronada por Evita es pampeana

«Ella estaba ahí… me abrazó y yo no sabía muy bien qué hacer. Evita aparece cuando me corona a mí… La veo, la abrazo y no sé, no recuerdo que le habré dicho… Tenía un gran susto y estaba muy nerviosa…», rememora hoy lo que experimentaba a nada menos que 69 años de ese momento. Elda Alicia Costantini (86) -Alicia para todos- es vecina de Santa Rosa desde hace muchas décadas, y aquí formó su familia y se quedó para siempre.
Aquella jovencita, trémula, palpitante, razonablemente nerviosa, tal vez desde su inexperiencia se habrá dado cuenta que era un momento especial de su vida. Pero quizás lo que no alcanzara a dimensionar desde sus temblorosos 17 años, de lo que no pudo percatarse, es que estaba en un sitio y en un momento muy especial de la de la historia del país. Nada menos.

Alicia, ante la historia.
Porque Eva Duarte de Perón, Evita, iba a pronunciar allí -a escasos metros de su adolescente presencia-, desde el balcón de la Casa Rosada frente a una multitud que cubría toda la Plaza de Mayo -y mucho más allá-, el que iba a ser su último mensaje en público al pueblo argentino. Alicia no podía saberlo, aunque Evita ya sufría en su cuerpo los devastadores efectos de la enfermedad que la llevaría a la inmortalidad el 26 de julio de 1952, apenas un poco más de dos meses después.
Vaya si estaba ese día Elda Alicia Costantini ante un momento crucial de la historia nacional. Era el 1° de Mayo de 1952. Han pasado nada más ni nada menos que 69 años de ese instante fantástico que no olvidaría nunca más.

Reina Nacional del Trabajo.
Desde el advenimiento del peronismo -especialmente-, los actos del Día del Trabajador, cada 1° de Mayo, constituían manifestaciones populares que convocaban a cientos de miles de personas. Esa vez no iba a ser distinto, y Elda Alicia Costantini -esa muchachita nacida en la zona de Trilí (en cercanías de Quemú Quemú)-, iba a ser testigo, azorada ante el acontecimiento que seguramente no pensaba contemplar.
¿Cómo había llegado hasta allí?
En esos tiempos los certámenes de belleza no tenían cuestionamiento alguno -como sucede hoy-, porque recién mucho más tarde vendría este nuevo paradigma que refiere a la necesidad de no cosificar a la mujer, y de valorar otros aspectos de su personalidad. Pero entonces nadie se cuestionaba eso…

Coronada por Evita.
Alicia llegó esa vez a la Casa Rosada porque sería consagrada Reina Nacional del Trabajo, y Evita iba a ser la encargada de coronarla. Oriunda de nuestra provincia, era integrante de una familia compuesta por siete hermanos: Yoldi, Alicia, Norma, Roberto, Ethel, Alba y Elsa.
Alicia rememora que es nacida el 6 de julio de 1934. Sonríe al mencionar que «alguna vez salió en el diario La Reforma un artículo que se titulaba ‘La dinastía de las Costantini’. Porque yo fui Reina del Trabajo, mi hermana Norma Reina Provincial del Trigo, y Ethel de los soldados de la clase ’54», repasa aquellas épocas. «Mi papá nos llevaba a los bailes en un Ford A… y bueno a veces ahí nos elegían, y esa vez en un baile en Quemú dijeron por el micrófono que yo era la Reina Provincial del Trabajo. Por eso después me llevaron a concursar a Buenos Aires», amplía.

Norma, Reina del Trigo.
En el caso de Norma -era la mamá de los conocidos abogados Adrián y Bernabé Sánchez-, trabajó muchos años en la Municipalidad de Santa Rosa sobre todo en tiempos de Eduardo Feliz Molteni como intendente. Uno de sus hijos menciona la anécdota: «Fue la del reinado más prolongado como Reina del Trigo, porque la eligieron en 1955 y como por varios años no se hizo la fiesta en Castex, recién en 1960 entregó los atributos estando embarazada» del mayor de sus hijos.

Aquellos recuerdos.
Volviendo a Alicia, vive en Pellegrini 686 y formó su familia con Ismael Revilla, quien se desempeñó durante muchos años en el Banco de la Nación Argentina en Santa Rosa. Tuvieron tres retoños: Mónica (fallecida hace 12 años), Marcela que vive en General Pico, y Pablo en Buenos Aires. Tiene siete nietos y una bisnieta (Ema, de 12 años).
Ha tenido, tiene, muchísimas amigas con las que durante años se juntaban para juegos de cartas… burako, truco, rummy. «Pero bueno, con todo esto que está pasando ya no podemos, pero hablamos mucho por teléfono», cuenta.
A tantos años de aquel acontecimiento, obviamente inolvidable para ella, Alicia recuerda con precisión cada detalle.
«La recuerdo perfectamente a Evita… muy delgadita, la piel como de seda. ¡Preciosa!», resume cuando sus nietas le preguntan por todo aquello que la tuvieron como testigo privilegiado de un retazo de la historia.
Y vaya si lo sería… fue el último discurso de Evita desde el icónico balcón de la Casa Rosada dirigiéndose a la multitud enfervorizada que la aclamaba… (MV)

«Me dijo cuiden mucho a Perón»
Alicia tiene muy presente su encuentro con Evita en la Casa Rosada. «Yo estaba nerviosa y ella después de coronarme me abrazó y me dijo: ‘cuiden mucho a Perón’. Eso sí lo recuerdo bien.
Después de la ceremonia -y del discurso de Evita- «fuimos a la Quinta de Olivos. Me dio una gargantilla y 10 mil pesos que se los di a mi padre Luis y me compré algo de ropa… Porque no tenía… Ilda Cueto (también de Quemú) me había prestado todo, incluso esa capa colorada con la que estoy en muchas fotos…Éramos muy amigas, como hermanas, a todos lados venía conmigo…Un mes fuimos a Córdoba, a Mar del Plata parábamos en el mejor hotel de todos…», evoca.
Al año siguiente de su coronación -Evita ya había fallecido- Alicia debió volver a Buenos Aires «a llevar el bastón y la corona de Reina Nacional del Trabajo… todo lo que tenía. Pero esa vez me quedé sola porque no estaba Evita… después de coronar a la nueva reina Perón me dijo ‘tómame del brazo hijita…!. Y en ese momento junto al actor Luis Sandrini y a Malvina Pastorino (su esposa) fuimos los cuatro al Salón Dorado. Casi no cabíamos en el ascensor porque yo tenía un vestido de fiesta muy amplio… Cuando llegamos nos sentamos todos en una mesa y un mozo nos trajo un cafecito… estaba un poco nerviosa y se me cayó la cucharita», se ríe mientras le cuenta a sus nietas.
Y sigue: «A nosotros nos manejaba todo una delegada, María del Carmen Martín… no podíamos andar solas en ningún lado, ni en el hotel; pero sí teníamos un micro grande con el que paseábamos por todos lados», agrega.
Alicia tiene en su mente, por supuesto, las últimas palabras de Evita desde el balcón de la Rosada: «Estamos aquí reunidos los trabajadores y las mujeres del pueblo. Otra vez estamos los descamisados en esta plaza histórica del 17 de octubre de 1945, para dar la respuesta al líder del pueblo que esta mañana, al concluir su mensaje, dijo que quienes quieran oír, que oigan; quienes quieran seguir, que sigan…». Dirigiéndose a Perón dijo Evita: «Aquí está la respuesta mi general. Es el pueblo trabajador y humilde de la patria, que aquí y en todo el país está de pie y lo seguirá, porque usted es el líder… Porque ha levantado la bandera de redención y de justicia de las masas trabajadoras». Alicia todavía debe tener en sus memorias la multitud vivando a Evita. Hace ya 69 años.