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La valentía de emprender

Lucrecia Brond Leher dejó su profesión de arquitecta y se enfocó en «Rituales», su propia marca de distintos accesorios textiles y de bijouterie. La joven de General Acha vende a todas las provincias del país y ya abrió su propio local.

«Nadie se arrepiente de ser valiente», dice la frase estampada sobre uno de los pañuelos que muestra Lucrecia y la sentencia parece la ideal para describir su propio camino, el que eligió cuando decidió abandonar esa zona de confort que ya parecía muy confortable para aventurarse a lo nuevo, a lo desconocido, a un desafío riesgoso pero también a lo que más quería, un emprendimiento con su sello.Y el sello de Lucrecia es «Rituales Accesorios», una minipyme que surgió tímida y hoy, luego de un crecimiento exponencial, vende hacia toda la Argentina y planea un futuro de mayor expansión y desarrollo.

«Cuando terminé el secundario en Acha me fui a Córdoba a estudiar Arquitectura. Yo me había preparado durante un año y medio para el ingreso a Nutrición, pero dos meses antes de irme cambié de idea y empecé Arquitectura, fue raro», admite con una sonrisa. «Me encantó la carrera, la hice bárbaro, me recibí y empecé a trabajar», agrega Lucrecia Brond Leher, una chica de 27 años que desde niña hacía cosas de bijouterie y siempre tuvo atracción por el diseño y la creatividad. Y por sus propias ideas.

«Siempre me gustó el diseño y la arquitectura es la madre del diseño, así que me fui enfocando por ese lado. Primero trabajé como independiente e hice varias casas, y después entré en una fábrica de ropa como diseñadora. Eso me re ayudó porque aprendí un montón de cosas, absorbí todo lo que pude porque iba tomando forma la idea de hacer otra cosa. Me fue bien en ese trabajo, ahorré como para dos o tres meses y renuncié», resume Lucrecia sobre el momento que eligió volcar en «Rituales» toda esa energía que transmite cuando habla de sus diseños, sus colores y su creatividad.

«Hoy vendo en todas las provincias del país. El único lugar al que no llego es Tierra del Fuego porque no llegan los transportes y es muy caro por la distancia, pero en la mayoría vendo al por mayor y también recibo encargues particulares, por supuesto. En La Pampa, además de Acha hay mayoristas en Santa Rosa, Pico, Alvear, Realicó, un montón de lugares. Hay una cuenta destinada a emprendedores en el correo y vos eso lo podés configurar para todo el país, así con esa herramienta y con las empresas de transporte, de colectivos, hago los envíos. Tengo tienda online así que armo el pedido, lo despacho y listo».

Pulseras

La creatividad y capacidad de trabajo de Lucrecia también se pudo comprobar a fines de 2018, cuando mientras su emprendimiento crecía no dejó de lado su profesión y mucho menos su ciudad natal y así se presentó al concurso que fue lanzado para suplantar el arco caído luego del tornado que azotó General Acha en marzo de ese año. Su trabajo fue el ganador y ella eligió presentarlo bajo el seudónimo «Aitué», que en la lengua mapuche significa «la tierra que uno ama».

«Siempre estoy en conexión con mi pueblo, con mi gente y por eso en este fin de año decidí hacer una movida para devolver un poco todo lo que me brindan. Hice unas pulseritas que sirven para envolver las lonas de playa y al mismo tiempo se puede usar de pulsera. Todo lo que recaude va para el Oratorio Don Bosco de Acha, ahí hay chicos que necesitan realmente una ayuda así que mucha gente se prendió».

Expansión

«Rituales Accesorios» tuvo en 2019 su año de despegue, de un crecimiento gigante que sorprendió a su propia dueña, por eso tan solo unas semanas atrás decidió, junto a otras dos marcas, abrir un local propio en Nueva Córdoba.

«Es algo que da mucha satisfacción, la verdad que me va muy bien y tener el local es un paso muy importante luego de un año que fue increíble. En el departamento ya no tenía lugar y necesitaba expandirme, por eso tener un lugar propio es fundamental», valora quien se dedica exclusivamente a todos los diseños de los estampados, los colores, las frases, el marketing, los envíos.

¿Y qué crees que te da ese éxito entre las clientas más allá de la originalidad de tus productos?

«Creo que gustan por los diseños pero también porque hago como un seguimiento personal. En el paquete con los productos les agrego tarjetitas con mensajes, con caramelos, con distintas cosas que cuando los abrís, ya te genera una sonrisa, te encontrás con algo lindo. Yo las contacto, les pregunto como están, si les llegó el envío, es algo re personalizado y creo que esa es la clave también».

Cuando llegó el momento de elegir el nombre, Lucrecia no tenía muy claro las opciones así que decidió hacer un concurso familiar para que surjan propuestas. «Cuando apareció Rituales me cerró todo porque le dio un sentido a lo que hago: para mí es un ritual el momento de ponerme a diseñar algo y transmitir en eso mi energía. Además, para la mujer, es como un ritual antes de salir de la casa, ver qué se puede poner».

Lucrecia ofrece pañuelos, coleritos, moños, sobres, lonas playeras, vinchas y también los productos de bijouterie. El color es el corazón de esos diseños que dicen mucho sobre quien los hace, alguien que se atrevió a despojarse de lo que ya tenía para buscar lo que quería.

«No fue para nada fácil dejar el trabajo, tu profesión, convencerte de que podés, de que arrancás todo de cero, de que todo va a depender de vos. Te genera muchísimas dudas, pero creo que la única fórmula es estar convencida de esa idea y ser perseverante, no bajar los brazos ante la primera adversidad y meterle con todo, poner todas tus fuerzas ahí», resalta Lucrecia en lo que parece una continuidad ampliada de otra de las frases de unos de sus pañuelos: «A qué vas si no vas por todo».