Inicio La Pampa Ladridos de esperanza: los dos nuevos integrantes del cuartel de Bomberos

Ladridos de esperanza: los dos nuevos integrantes del cuartel de Bomberos

Por primera vez, en el cuartel de Bomberos de Trenel, encaran una experiencia diferente. Se trata de la incorporación de dos nuevos integrantes muy especiales: Toby y Mack.

Hace unos meses atrás, Mónica Oviedo y César Mennichelli, suboficiales del Cuerpo de Bomberos de la localidad, comenzaron una capacitación para convertirse en guías caninos de perros de búsqueda y rescate. Esta iniciativa la lanzó la Federación Pampeana de Bomberos Voluntarios.

Esta capacitación en la temática de búsqueda y rescate a través de binomios (can-guía) tuvo la intención de formar la Brigada Provincial K9 (perros de búsqueda y rescate).

Hoy, pasado un tiempo de aquella primera aproximación, llegó el momento de dar a conocer a Toby y a Mack, un pontier y una labradora, que han pasado a formar parte del Cuartel de Bomberos local, en la conformación de binomios. Es una experiencia inédita y ellos le están dando su propia impronta a esto que es siempre un trabajo en equipo, según indicó la Municipalidad de la localidad.

Los perros pueden oler hasta 20 mil veces más que un humano. Los especialistas afirman que cualquier perro puede ser rescatista.

Salvar gracias al olfato

César explicó que su perra está en plena etapa de sociabilización, insensibilización y obediencia básica, por lo cual comparte con Mack, una inquieta cachorra labradora, distintos eventos o lugares muy concurridos con el fin de poder especializarla posteriormente en la disciplina de búsqueda de Rescate de Personas Vivas en Estructuras Colapsadas, como derrumbes, deslizamientos de tierra.

«Son los primeros perros que entran en acción en la búsqueda de vivos, que es con venteo, es decir que la perra en un operativo de búsqueda de una persona perdida sale sin rastro específico, sin saber a quien busca. Los perros de venteo son los que buscan el olor humano que se encuentra en el aire, sin seguir a una persona en particular. A diferencia de los perros de rastreo, los de venteo no siguen una pista sino que buscan el olor humano en los alrededores por lo que son la mejor opción cuando hay que localizar víctimas que pueden estar enterradas en cualquier lugar de la zona de un desastre», indicó César.

Por otra parte, contó que: «Los instructores son de Córdoba, son los que semanalmente nos van evaluando y nos van a ir pasando de Iniciales a Intermedios y Avanzados, jerarquizando el aprendizaje. A través de diversos ejercicios, evalúan el nivel de obediencia del perro frente a su guía, el nivel de sociabilidad con los otros binomios y con el entorno de trabajo. Además, de las condiciones del can para el trabajo de búsqueda en estructuras colapsadas. Por ahora estamos en iniciales. Se necesita completar un entrenamiento mínimo de aproximadamente dos años. La conformación de la Brigada K9 en La Pampa es muy reciente, hasta el momento hay 14 binomios, hay bomberos de otras localidades que hace un tiempo han comenzado, estamos en conformación, no estamos operativos», afirmó.

«Es muy importante saber que los guías y sus perros pasan mucho tiempo juntos, cualquier persona que quiera convertirse en guía de estos perros, tiene que ser muy consciente de todo el tiempo que tiene que dedicarle al animal. Nuestros perros no son un objeto más entre las herramientas de trabajo. Lo primero es el respeto hacia el animal y generar un vínculo con ellos», sentenció César.

Rastreo

Mónica, por su parte comentó que su perro Toby, es un pointer de tres meses que le regaló un familiar y al que le está enseñando la especialidad de Mantrailing, que es el rastreo de personas vivas en área rurales o urbanas, es decir que siguen un rastro específico, el olor de las personas perdidas.

Estos perros son capaces de seguir el rastro de una persona porque han sido entrenados para discriminar olores. En otras palabras, no buscan cualquier olor humano, sino un olor en particular. Necesitan un punto de partida y alguna prenda no contaminada de la persona que van a buscar.

“Generalmente, los perros de rastreo trabajan sujetos a una correa larga (de unos 10 metros) que se une a un arnés. El entrenamiento de animales para personas vivas se hace a través de un juego. El tiempo que le lleva a un perro estar adiestrado es relativo, a los dos años Toby podría estar operativo. La capacitación no la recibe solamente el perro sino también la persona que es su cuida, guarda y guía. Los binomios trabajan como tales, de ahí la necesidad de recibir una capacitación en conjunto. Cada perro trabaja solo con una persona. Los perros viven con nosotros. Se les da un cuidado especial, se los alimenta, se los baña, se les da atención veterinaria, se los educa”, finalizó Mónica, según publicó el Municipio de Trenel.