miércoles, 27 octubre 2021
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Las cooperativas reclaman soluciones

AHOGO EN EL MERCADO ELECTRICO

Cooperativas distribuidoras de energía eléctrica de todo el país, agrupadas en la Confederación Interfederativa de Cooperativas de Electricidad y otros Servicios Públicos (Conaice), pidieron una urgente reunión con el nuevo secretario de Energía de la Nación y aseguraron que el sector ya no puede afrontar pasivos crecientes.
«Con tarifas congeladas, alta morosidad y sin chance de corte, las cooperativas estamos en estado crítico y con la posibilidad cierta de resentir el servicio», resumieron en el pedido de reunión con el gobierno nacional.
La frase no hace más que ratificar, a nivel de todo el país, la situación de ahogo y la necesidad de una pronta respuesta del Estado, lo que vienen pregonando en forma individual y a través de la Federación Pampeana, las cooperativas de La Pampa que distribuyen el servicio en nuestro territorio.

«Quiebre inminente».
En representación de todo el sector, el presidente de la Conaice, Luis Castillo (Córdoba), alertó sobre un inminente quiebre en la cadena de pagos en algunas provincias, aunque destacó que «el problema es igual en todo el país».
Darío Martínez fue el elegido por el presidente Alberto Fernández para ocupar la Secretaría de Energía. Asumió en los últimos días y la movida estuvo acompañada por el veto presidencial a la ley de ampliación de presupuesto nacional en curso en los artículos que estableció un mecanismo de compensación al congelamiento de las tarifas y mayores plazos de pago para las cada vez más importantes deudas que todo el mercado distribuidor tiene con Cammesa, la dueña del mercado mayorista.
Castillo, que es además presidente de la Federación de Cooperativas de Servicios Públicos de Córdoba, sostuvo que «el panorama es crítico y necesitamos urgentes respuestas del nuevo secretario de Energía».
Con las tarifas congeladas desde fines del año pasado y crecientes costos operativos, el ahogo es cada vez mayor y en general, tanto cooperativas como empresas privadas han optado por no pagar al mayorista. Además, como denuncian las cooperativas pampeanas, la prohibición de efectuar cortes a los usuarios ha significado una creciente mora, sin visos de solución, que también impactó fuertemente en las cuentas.
En el análisis que realizó el sector, la complejidad «se aceleró al conocerse el veto presidencial a dos artículos de la ley de ampliación presupuestaria que avaló el Congreso». Frenó un mecanismo de compensación y de extensión de plazos y facilidades para cancelar las deudas. Según datos oficiales, sólo entre marzo y julio de este año la deuda con Cammesa acumuló más de 95 mil millones de pesos, consecuencia directa de la caída de los ingresos por las causas antes mencionadas.
El veto presidencial y el pase de la Secretaría de Energía al ámbito de Economía desde Desarrollo Productivo, dejaron al descubierto las diferencias de criterio internas en el gabinete. El mecanismo favorecía especialmente a las dos grandes empresas privadas del sector, Edenor y Edesur, en la mira del gobierno por lo que consideran incumplimientos y deficiencias en la prestación del servicio.

Incertidumbre.
En el ámbito cooperativo de todo el país preocupa la situación y crece la expectativa por el rumbo a tomar ahora por el gobierno. «Estamos en un estado de incertidumbre y en el marco de un panorama crítico», dijo Castillo y añadió que quieren conocer de primera mano cuál será la política a aplicar en el sector eléctrico por el nuevo funcionario. Aspiran, con el pedido de audiencia, a plantearle detalladamente la situación de las cooperativas de todo el país.
Aunque no es el caso de La Pampa, en algunos lugares la caída de la cobrabilidad de los servicios, apoyado en la imposibilidad de cortar a los morosos, bajó hasta un 80 por ciento. «A ese ritmo ya no pueden pagar (las cooperativas) la energía que adquieren, hay atrasos pero en muchos casos todavía es manejable, pero no podemos demorar más las definiciones», dijo el dirigente nacional.
En la disposición de alcance nacional de prohibir los cortes, «el gobierno nacional nunca nos aclaró qué usuarios estaban alcanzados por esa prohibición y quienes no, pese a nuestra insistente consulta», relató luego y reveló que «esa morosidad es de entre un 35 y 40%, lo que incide fuertemente en la recaudación total».
En el «cóctel» de problemas, las cooperativas incluyeron también la presión gremial por paritarias y «para colmo», dicen, ahora hay que sumar la decisión del gobierno nacional de congelar también las tarifas de telefonía móvil y fija, internet y televisión por cable, medida que acompañó a la declaración de servicios esenciales de esos servicios.
«No es lo mismo una multinacional o una empresa con espaldas del sector privado que el sector cooperativo, que trabaja al costo y no puede aguantar un congelamiento de tarifas sin que a la larga se resienta el servicio», concluyeron.

Panorama parecido, pero mejor
En La Pampa, como surge de la nota principal, el panorama es más o menos parecido pero las medidas ya adoptadas por el gobierno provincial han ayudado a morigerar la situación de las cooperativas.
Aún cuando subsisten diferencias, a través de la Secretaría de Energía se ha dispuesto un monto de 160 millones de pesos, que a través de crédito en las facturas mensuales de la Administración de Energía las cooperativas reciben en cuotas para cubrir el congelamiento por el primer semestre.
Desde Casa de Gobierno suman los créditos del BLP a tasa 0 para pagar salarios y las ayudas a algunos sectores para que puedan cumplir con sus pagos por los servicios prestados por las cooperativas.
Por estos días subsiste la negociación que busca cubrir lo que es un desfasaje que se ahonda en este segundo semestre en curso. Las cooperativas tienen el común argumento que implica una menor recaudación por el congelamiento de tarifas, aumento constante de insumos (valor dólar), aumentos salariales (aquí si hubo paritaria) y una morosidad en aumento enancada en el decreto que prohíbe los cortes.
La Administración Provincial de Energía es una de las pocas distribuidoras que no tiene deudas con Cammesa. Y varias cooperativas, ahogadas por la situación, suman deudas con ella.