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«Las expectativas son muy positivas»

VICTOR HUGO MORALES ANALIZO EL PANORAMA NACIONAL EN RADIO NOTICIAS

«Lo que nace ahora es un gobierno que mira más a los sectores débiles que a los más fuertes». Así definió el reconocido periodista y escritor Víctor Hugo Morales el comienzo de una etapa en el país tras la asunción del presidente Alberto Fernández. A su vez, cuestionó a los «grandes medios», como Clarín y La Nación, y los acusó de convivir «con la mentira».
Con la impronta que lo caracteriza, Morales analizó el escenario nacional en Radio Noticias y consideró que el 10 de diciembre culminó «una odisea» neoliberal «que se hacía interminable pero que por suerte, como todas, tuvo su momento final». A su vez, indicó que con el cambio de gobierno comenzó una etapa en la cual «las expectativas de los sectores medios y más vulnerables pasan a ser otra vez muy positivas».
Morales sostuvo que «se gobierna de acuerdo a políticas públicas» que «pueden favorecer a sectores minoritarios o mayoritarios. Cuando estamos hablando de la mayoría de la gente, se produce un tironeo con los sectores más fortalecidos en lo económico, una puja entre lo que llamamos el poder real y el poder político».
De esta manera, con la victoria del Frente de Todos nace «un gobierno que mira más a los sectores débiles que a los más fuertes, como no sucedía con el gobierno encabezado por Macri».

Evitar el fracaso.
A pesar de las expectativas, Morales advirtió que «si un gobierno progresista no hace algo muy sólido por controlar al poder real, por estar en igualdad de condiciones, y aquí estamos hablando de lo mediático, poco servirá a lo largo de la historia y estará destinado nuevamente al fracaso».
Esto se debe a que «el poder real tiene al poder mediático como la quilla del barco», como un instrumento «para que las cosas sean de acuerdo a lo que quieren las clases dominantes». Por estos motivos, consideró que «si no se doma ese potro, en el sentido de darle un valor democrático, disminuir la influencia nefasta que tiene el monopolio, a la larga cualquier cosa positiva que se esté haciendo en estas semanas no servirá, porque no se podrá mantener en el tiempo».
De todas maneras, hizo hincapié en atender en primer lugar las necesidades de «aquellos que están esperando un plato de comida, que tienen su participación destruida dentro del tejido social. Lo que para mí es más importante, no debo ponerlo por encima de las urgencias de esa gente que tanto sufre».
«Pero tengo la plena convicción de que si no se va contra el poder real, si no se legisla como para que los formadores de precios no sean los amos del país, estamos en problemas eternos», indicó.

«Un elemento peligroso».
Por otro lado, cuestionó a «los medios dominantes» y afirmó que «lo de Clarín y La Nación ya es desembozado, no tienen problemas con la obviedad, con que los demás se den cuenta de lo que están haciendo».
Para el periodista, «han superado esa etapa» y, en vez de retroceder «frente a la evidencia de sus mentiras, de sus ataques, lo han tomado con naturalidad». Por estos motivos, los acusó de convivir «perfectamente con la mentira, con la postura negativa, y no les importa nada».
En ese sentido, Morales consideró que son «un elemento peligroso» y afirmó que «lo que han hecho en estos días de gobierno de Alberto Fernández es atacar lo inatacable», y ante cada decisión adoptada «tratar de mostrar que son equivocadas o insuficientes, o mostrarlas al revés de lo que son».
«Son todavía más peligrosos que antes, porque tienen una plena conciencia de su enorme poder y ya no les importa la ética ni los manuales de conducta que los periodistas tienen que tener», añadió.

«Son una vergüenza».
Consultado sobre los periodistas que solicitan la pauta oficial de manera particular, Morales aseguró que el monto «es irrelevante», aunque no desaprovechó la oportunidad para señalar que «son una vergüenza los periodistas que van a pedir pauta a título personal para después en la televisión y la radio defender al sistema en el que vivimos».
«A mí me provocan un enorme desprecio cuando se comportan de esa manera, pero la cifra en sí misma es irrelevante. Acá lo que hay que poner en juego es cómo se va a entregar la pauta a los grandes medios, a los intermedios y a los más chicos, aquellos que se terminaron por causa del neoliberalismo. El gobierno tiene que proceder a entregar los recursos de la pauta de acuerdo al que menos tiene, para equilibrar un poco la relación de fuerzas», precisó.
Con respecto a la concentración mediática, opinó que una opción sería insistir con la aplicación de la «ley antimonopolio», pero sostuvo que no sería el momento adecuado. «Creo que tiene que construir más poder todavía, porque el poder de los gobiernos progresistas que surgen del 54 por ciento se relacionan con esos votos».
«En cambio, los gobiernos de derecha, como son el poder real, parece que hubieran sido votados por el 95 % de la gente y se comportan de esa manera. No es real que Macri tenía semejante porcentaje, tenía apenas el 51 %, pero igual el manejo era de un poder político devastador porque tenía el poder real detrás», agregó.
En otro tramo de la entrevista, Morales analizó las fake news más relevantes. «Son incontables», precisó y aclaró que «no son solo un tema de redes sociales, sino vienen de larga data». En ese sentido, señaló que «ahora se hicieron un hábito porque los diarios perdieron todo tipo de pudor. La fake news más importante es el suicidio de Nisman convertido en un crimen».
Además, recordó aquella relacionada «al dinero de Máximo Kirchner en el exterior, la del programa de televisión de Seychelles. Son de todos los días las mentiras que se dicen, pero algunas superan todo y tienen una influencia atroz. Eso es tergiversar la democracia».

La derecha y su núcleo duro.
En relación al escenario político, el periodista consideró que existe en Argentina «un núcleo duro» de la derecha que «jamás va a querer entender razones. No creo que llegue al 40 pero por lo menos es el 30 %», indicó en relación al resultado obtenido por Mauricio Macri en las últimas elecciones.
«Los otros habrán sido ese voto fluctuante, que a veces hay de quienes no están muy afligidos por la situación económica y son presa de la información falsa que dan los medios dominantes, que tienen una influencia muy profunda», sostuvo al mismo tiempo que aclaró: «La elección la perdieron con el hambre, con la desesperación total de la gente».
En ese sentido, advirtió que «hay un sector de derecha que es invencible» y consideró que «si Videla viviese y fuera candidato a senador también tendría el 30 % y sería perfectamente un senador de la Nación». Esto se debe, según el periodista, a que «hay una derecha fuerte, atroz, muy fuerte en el mundo», que está «compuesta por intereses económicos, por ignorancia y por algo que a veces nos hace dudar si el ser humano nació bueno y las circunstancias lo hacen malo, o si es al revés y el ser humano nace con cuotas de agresividad y de desprecio por el otro, y lo que hacemos es convertirlo en algo mejor».

«Trump, el despreciable».
Morales analizó también la tensa situación global que se desató tras el ataque de Estados Unidos a Irán y consideró que su presidente, Donald Trump, «es el hombre más despreciable de la tierra y uno de los peores que la humanidad haya dado».
A su vez, lo caracterizó como uno de los más fieles representantes del «poder real» y advirtió que «son capaces de cualquier cosa por el dominio, no tienen ninguna contención para sus ambiciones».
Por otra parte, explicó que en el marco de su campaña de reelección, y con el impeachment en su contra, Trump pretende «con la política internacional meterse en la política nacional. Sacar los temas de discusión de la política nacional para ponerlos afuera».
Morales aclaró que «esto lo han hecho muchos gobiernos en muchas ocasiones, incluso con los que se pueda tener mayor simpatía». Sin embargo, afirmó que Trump «lo lleva al máximo, a la muerte y a la proximidad de desatar una guerra».
«Es una demostración atroz de un gigante despreciable, gobernado por un tipo que no tiene límites en su locura. Nos ponen a todos en zozobra, porque esto marca repercusiones negativas en el precio del petróleo, en el comercio internacional y en las necesidades que tienen algunos países,», completó.