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Lercari no cumplió promesas

SE DESPLOMO EL CASTILLO DE ARENA DE INTENDENTA

(Realicó) – La intendenta de Realicó, Roxana Lercari, (Cambiemos), no alcanzó con los objetivos anunciados en la sesión inaugural de este año del Concejo Deliberante de Realicó y previo al acto eleccionario de febrero donde intentó ir por un segundo mandato. La jefa comunal dijo que llegarían millones de pesos desde el Gobierno Nacional destinados a obras. Promesas que no pudo cumplir por fondos que le prometió el gobierno nacional y nunca envió.
En marzo la funcionaria en su discurso para el inicio de las sesiones ordinarias del cuerpo deliberativo anunció con bombos y platillos la inauguración de la nueva terminal de ómnibus, el plan habitacional «Caldenia», entre otras obras. El castillo de arena se derrumbó. Cayó con estrépito en mayo, está claro, y la jefa comunal de alguna manera lo asume plenamente ahora. En su primer reunión de transición le dijo a quien la sucederá, José Alvarez, que será su administración la que tendrá la responsabilidad de primero terminarlas y finalmente inaugurar lo inconcluso y decidir el destino final del predio de cinco hectáreas destinado a viviendas.
En marzo, y aún en carrera por la reelección, había prometido una inversión de más de 10 millones de pesos para refaccionar la imperfecta obra aún sin estreno del edificio y las obras en el Boulevard Indios Pampa y colectora de la ruta nacional 35, necesarias para habilitar el funcionamiento de la estructura básica de servicios y el ingreso. Hoy la acción está paralizada ante la falta del permiso de Vialidad Nacional y de la empresa concesionaria del camino. La empresa local Sapem comenzó la construcción de los cordones cuneta pero luego eso también quedó paralizado.
«Una de las obras más esperadas por los realiquenses es la apertura de la nueva terminal de ómnibus, se llevaron a cabo los trabajos de campo para el proyecto ejecutivo que posibilitará la concreción de la misma. Hoy podemos anunciar que se inaugurará la nueva terminal», expresó la funcionaria en marzo del presente año.

Viviendas.
Otro de los anuncios fue el plan habitacional «Caldenia». Sostuvo entonces que «este plan no es futuro, es presente, es una realidad y se comenzará a construir este año (2019), y más de 200 familias podrán orgullosamente decir esta es mi casa». Seis meses más tarde, es un gran terreno baldío, donde una motoniveladora marcó algunas calles. Centenares de familias se inscribieron con el sueño de la casa propia. Muchas esperan ahora ser beneficiados con una de las viviendas sociales que impulsa el gobierno provincial.
«El techo y la tierra son fundamentales para el desarrollo de los vínculos, de la familia, luego de más de dos años de estar construidas entregamos 122 viviendas, concretamos 122 sueños , 122 anhelos, 122 proyectos de vida, que pueden decir mi casa». Parte de verdad tuvo aquella frase. Esas viviendas fueron construidas durante la gestión de Facundo Sola y no fueron entregadas porque faltaban las obras complementarias. Le tocó a ella cortar las cintas.
El proyecto Caldenia también fue caballito de batalla durante la campaña política. «Somos conscientes del déficit habitacional y que la casa pasa a ser la primera escuela de valores. Gestionamos y concretamos la adquisición, titularidad y subdivisión del predio destinado al proyecto urbanístico Caldenia, que no es futuro, es presente, es una realidad que se comenzará a construir este año y donde más de 200 familias podrán, orgullosas, decir mi casa». Afirmó enancada en las promesas de un gobierno nacional que dejó a toda La Pampa sin viviendas, entre tantas otras cosas en que discriminó a nuestra provincia.
«El gobierno nacional dispuso una partida de 126 millones de pesos para Realicó, con una contraparte de la empresa constructora y el municipio de 424 millones de pesos. Esto generará movimiento comercial, posibilidad de mano de obra, y activación del consumo interno». Los fondos nunca llegaron.
José Alvarez, ahora intendente electo, había salido al cruce y pidió entonces «no hay que jugar con las ilusiones de las familias, cuando se promete una vivienda».
A meses de aquellos anuncios rutilantes y con perfume a electoralistas, quienes pensaron mal no se equivocaron, lamentablemente para los realiquenses que siguen esperando un techo y para los que hoy continúan padeciendo la vetustez e incomodidades que entrega el obsoleto edificio de la «vieja» terminal de ómnibus.
Solo la obra del «Centro de Día», destinado a jóvenes y adultos con discapacidad moderada a severo-profundo se está construyendo. El proyecto cuenta con la gestión del director de Discapacidad de La Pampa Iván Poggio y el edificio de trescientos metros cuadrados se construye en un predio ubicado en calles Primera Junta y Francia con un presupuesto de 9 millones de pesos.
A las promesas se las llevó el viento y el castillo de arena fue arrastrado por la misma marejada que en formato de votos arrastró el sueño continuista de un gobierno basado en promesas mentirosas que vino a hacer lo conveniente para el interés de sus integrantes y de los sectores que representan.