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Liberaron a conductor tras audiencia judicial

SINIESTRO FATAL EN RUTA 5

El conductor del Gol Trend que provocó el siniestro en el que murió una niña de dos años, Eduardo Raúl Ibarra, fue formalizado por la Justicia en el mediodía de ayer, donde quedó acusado de homicidio culposo y quedó en libertad, pese a que en el momento del choque se lo encontró con más del triple de alcohol en sangre permitido.
La acusación completa que formuló la fiscala del caso, Cecilia Martiní, es por homicidio culposo calificado por conducir en estado de ebriedad, en concurso ideal con lesiones graves culposas calificadas.
En declaraciones a LA ARENA, Martiní explicó que le quiso tomar declaración al acusado, quien se negó a hacerlo. También confirmó que no pidió la prisión preventiva, pero sí se dispusieron medidas como la «inhabilitación absoluta para conducir vehículos, la prohibición de salir de La Pampa y una restricción de acercamiento a los familiares de la víctima». En caso que Ibarra vulnere alguna de las medidas «va directo a preventiva», según sostuvo la fiscala.
Quien concedió los pedidos de Martiní fue la jueza de Control, Florencia Maza.

Defensa.
En la audiencia, el acusado estuvo presente junto a su abogado defensor, Leandro Lobato Espinal, quien fijó el domicilio de Ibarra en la ciudad de Santa Rosa y no en la localidad de Anguil, donde vive Rubén Ibarra, su hermano y padre de la víctima, junto con su pareja y su otra hija.
Ibarra fue dado de alta el miércoles luego de permanecer internado en el Hospital Lucio Molas, donde aún permanecen su hermano Rubén, conductor del R9, y una de sus hijas.

Siniestro.
El siniestro ocurrió pasada la medianoche del lunes, cuando una familia volvía a Anguil desde Santa Rosa por la ruta nacional 5 a bordo de un Gol Trend (conducido por Ibarra) y un Renault 9. A la altura del kilómetro 597, el Gol impactó de atrás al Renault que, producto de ello, se despistó e impactó contra un árbol en una de las banquinas. En ese momento, una niña de dos años, sobrina del acusado, salió despedida del habitáculo y murió minutos después.
El test de alcoholemia que se le practicó a Ibarra resultó positivo al arrojar que conducía con más del triple de los 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre permitidos.