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Niños pampeanos llaman a no subestimar la pandemia

NIÑOS PAMPEANOS ANTE LA INEDITA SITUACION QUE AFECTA AL MUNDO

No se los veía para nada nerviosos en la pantalla, sino más bien todo lo contrario. Seguros del mensaje que pretendían dar sobre el tema de la pandemia y cómo la asumen, en una entrevista que ellos mismos gestionaron para hacerla por televisión.
«¡Tío!, ¿vos seguís trabajando en Canal 3? ¿Sabés por qué? Nos parece que estaría bueno que nos hagan una nota, a mí (se puso primera en la fila) y a dos o tres chicos más, para hablar de los cuidados que hay que tener por el coronavirus… Si te parece pasame el contacto de con quién tengo que hablar», expresó muy resuelta, vía celular, Luisina, no como si fuera la nena de 9 años que es sino como alguien que la tiene clara.

Los cambios obligados.
En estos diez meses -más o menos- que nos tocaron transcurrir de esta situación inédita e inesperada, en cualquier conversación que se entable, aparecerá una apreciación sobre de qué manera ha cambiado nuestras vidas.
Las de todos, tanto en la modalidad de trabajo, como en nuestra vida de recreación, y en lo que tenga que ver con las relaciones humanas cara a cara, que han sido ciertamente dificultosas si es que se pudieron concretar.

La pandemia y los chicos.
Todas las franjas etáreas sufrieron un contexto complejo, y en el caso de los chicos tuvieron que afrontar el alejamiento forzoso de su grupo de amigos -muchos con los que compartían en los colegios donde concurrían habitualmente-, sin posibilidades de realizar actividades deportivas y/o sociales.
De pronto vieron que sus rutinas se modificaban, con la presencia en casa de manera casi permanente de los padres que ahora no asisten a sus lugares de trabajo -y que en todo caso lo desarrollan en la modalidad a distancia-; sin concurrir los chicos a las escuelas con las clases suspendidas pero teniendo que enfrentarlas en «aulas virtuales», aquellos que tienen la posibilidad de una computadora, celular e internet.

Un terceto en Canal 3.
Casi podría decirse que -en general- fue el sector de la población que -ante las actuales circunstancias- sí cumple al pie de la letra con los cuidados sanitarios. Un poco obligados, pero además porque en muchos casos parecieran tener más conciencia que las personas mayores sobre los cuidados que deben adoptarse.
Y la actitud de estas dos niñas y un niño -Luisina, Emma y Valentín-, de enfrentar una cámara sabiendo que van a salir por televisión ofreciendo su mensaje es una muestra de eso.
Luisina consiguió el «contacto» que quería, conversó con un productor del canal estatal y consiguió interesarlo para la nota televisiva, para ella y sus amiguitos.
Federico Romero -periodista de Canal 3- fue el encargado de ubicarse frente a la gran pantalla donde aparecían las imágenes vía zoom de Luisina y Emma en la parte superior, y Valentín completando el terceto abajo.

Las actividades de este tiempo.
Les pidió que le contaran su día a día, y en el caso de Valentín -que juega al fútbol en el Deportivo Mac Allister-, contó que entrena «en el patio de la casa… con mi mamá y mi papá; y nos divertimos con mi hermana para que el tiempo pase».
En cuanto a las clases expresó que «las llevo bien. Sí es más complicado que presencial, porque en el aula es más divertido, ves a tus amigos, entendés más… por zoom es un problema el internet todo eso… pero voy bien», afirmó.
Luisina por su parte admitió que «al principio, en su momento, no entendía mucho lo del zoom. Pero bueno… arrancamos, y lo mismo que dijo Valentín: no se puede hacer mucho en esta etapa».
«Sí… es mucho más distinto, y mucho más complicado, pero bueno… hasta que pase esto será así todo el rato», dijo Emma, quien tiene una hermanita de dos años: «¿Si la mimo? Depende… porque algunas veces se pone loquita y me empieza a pegar y a rasguñar… pero cuando está buena jugamos, cocinamos…».

Colaborar en la casa.
Emma, como sus amigos, dice que intenta «colaborar lo más posible» con las cuestiones de la casa.
Luisina agrega que en su caso son tres hermanos: «Yo soy la más chica, mi hermano tiene 15 y mi hermana 18… Mi hermano y yo somos los que más ayudamos; pero mi hermana mayor no tanto», la acusa.
«Lo que pasa es que a veces, por ejemplo, nos peleamos para ver quien pone la mesa y eso…yo creo que es común pelearse entre hermanos, pero qué sé yo… ella no se levanta a comer porque se acuesta tarde… Está en la facultad y estudia de noche. Eso dice ella…», completa sin llegar al reproche.
Valentín sí colabora junto a su hermana Lucía… «Yo antes de la pandemia iba a fútbol, pero se suspendió y bueno… aprendí a cocinar, lavo los platos a veces. Hago cosas que antes no hacía, salgo a andar en bici con mi papá y con mi mamá, corro afuera… antes de la pandemia ibas a la escuela y después jugabas a la play», narra.

La cocina, un entretenimiento.
Luisina y Emma son primas, y practican tela en el gimnasio Arenas. Las dos coinciden en que también «como Valentín» aprendieron a cocinar. «Yo sabía pero aprendí más cosas», alardea Lu.
«Creo que se viene una generación de cocineros, porque muchos han empezado», dio pie el periodista.
«Yo también aprendí un montón… antes no era de cocinar, no podía, no tenía mucho tiempo, y ahora cocino a diario; y también tengo tiempo para hacer teatro por zoom», completa Emma.

Sus consejos.
Los tres coincidieron en sus recomendaciones y cuidados.
Luisina: «Una recomendación que doy es un video que se dio, que se puso de moda al principio de la pandemia, que es el video de tinta roja, que te enseña bien a lavarte las manos. Desde ahí me las lavo así todos los días, cuando me levanto, cuando voy al baño… hay que lavarse muy seguido, el barbijo es muy importante: que no esté por debajo de la nariz, que tape de la pera hasta la nariz. Y que no intenten salir a hacer compras de pavadas… no salir a comprar un chocolate y eso, sino salir a comprar papel higiénico (sic) y las cosas necesarias para este tiempo de pandemia».
Alertó sobre la necesidad de no subestimar la situación «sino esto nunca se va a terminar. Hay que cuidarse, usar el barbijo y mantener la distancia social», cerró.

Quedarse en casa.
Emma fue casi por el mismo camino: «Que usen el barbijo, que no salgan a comprar cosas que no son necesarias, que se laven bien las manos. Y el distanciamiento social, que no se junten mucho, que no compartan bebidas, que no compartan vasos para no contagiarse…»
Valentín pidió «quedarse en casa, y en caso de salir que usen el barbijo… pero hay que intentar quedarse lo más posible en sus casas. Será la forma de pasar esta cuarentena», sostuvo.
Tres chicos de solamente 9 años y algunas reflexiones que, podría afirmarse, resultan más atinadas que la de muchos de nosotros, los mayores. ¿O no?