Inicio La Pampa Llegaron 520 baskos inmigrantes

Llegaron 520 baskos inmigrantes

INVESTIGACION HSTORICA SOBRE LOS ORIGENES DEL POBLAMIENTO EN MACACHIN

Los baskos siempre representaron la mayor colectividad de Macachín pero en el pueblo «nunca hubo cifras exactas». Por eso desde el Centro «Eusko Alkartasuna» desarrollaron una investigación histórica para identificar «a todos los inmigrantes nacidos en Euskadi que llegaron a Macachín y su zona rural a lo largo de la historia». Mediante este relevamiento, denominado «Euskal Sustraiak» (Raíces Baskas), ya registraron «a unos 520 baskos que fueron llegando a lo largo de la historia, desde hasta 1876 hasta la actualidad».
Tomás Vicente (25) forma parte de la quinta generación de una familia baska y es secretario del centro local. Cuenta que «Justo Goikoetxea, nacido Guipúzcoa, fue el primero que pisó Macachín, en 1876. Ocho años después (1884) llegaría mi bisabuelo», que estuvo en Magdalena (Buenos Aires) y Luán Toro antes de establecerse en Macachín. Por entonces esta zona vislumbraba apenas algunos asentamientos rurales y la estación ferroviaria Atreucó.
Por aquellos días el presidente Nicolás Avellaneda aprobó la ley de tierras y «se corrió la voz entre los baskos de que en esta zona estaban entregando parcelas y había trabajo». En pocos años fue conformándose un asentamiento en torno a la estación, donde «para 1917 la mitad de la población era de ascendencia baska», índice que se mantuvo a lo largo de tiempo.

Un año de trabajo.
La investigación sobre los orígenes de la inmigración baska en Macachín comenzó a finales de 2019 y demandó más de un año. Estuvo a cargo de la comisión directiva del centro «junto a dos socias, Liliana Otamendi y Lucia Miquelarena, que realizaron un gran trabajo de campo recorriendo juzgados de paz y registros civiles, leyendo los libros, buscando datos». Luego de obtener los datos se dedicaron a registrar, clasificar y organizarlos alfabéticamente. «A partir de este año nos dedicamos a diseñar las placas y buscar información sobre los descendientes que residen en Macachín».
Los diseños ya fueron enviados a Buenos Aires para confeccionar las ocho placas sobre las que se imprimirán todos los nombres. Por las dudas dejaron una última abierta «porque podrían aparecer algunos más en los meses que faltan hasta septiembre», fecha elegida para descubrir las placas en la plaza e inaugurar «un monumento a la inmigración baska en el acceso norte del pueblo», obra que el escultor (y pelotari) Mauro Stefanazzi ya tiene casi concluida. «Será un acto de gran relevancia, con presencia de representantes del gobierno basko y visitantes de todo el país, un homenaje a toda la inmigración baska».

Tres sobrevivientes.
Argentina es el país con mayor inmigración baska (suele decirse que hay más aquí que en el País Vasco) y existen unos 93 centros baskos activos en el territorio, desde Jujuy y Misiones hasta Río Gallegos. «También hay centros en Estados Unidos y Uruguay, colectividades muy numerosas en Japón y Australia y también hay dos centros baskos en China». Acá están agrupados en la Federación de Entidades Basko Argentinas, que mantiene «un gran vínculo con Euskadi. Hay una delegación del gobierno basko en Argentina y los centros funcionan como embajadas culturales por el mundo».
De los cerca de 520 inmigrantes baskos que se radicaron en Macachín sobreviven tres. Uno de ellos es Iñaki Unamuno, actual presidente del centro y personaje muy apreciado en Macachín. Nació en el País Basko hace 82 años y «vino durante la guerra civil. Es una persona humilde y muy altruista que siempre ayudó a todo el pueblo. Ha estado permanentemente presente para colaborar con el centro, desarrollar actividades y sumar a la comunidad. Incluso aporta a otras sociedades como la española y la italiana». En su homenaje, la comunidad, el centro basko y la municipalidad decidieron bautizar Iñaki Unamuno al paseo central de la plaza.

El más grande.
Eusko Alkartasuna es el centro basko más grande del mundo «solo comparable al de Caracas y el único instalado en un pueblo». En un predio de 21 hectáreas cuenta con hipódromo y un parque recreativo donde desarrollan actividades relacionadas a las destrezas criollas y carreras cada 45 días. Además de pista de turf con tribunas, hay un campo de doma, camping con parrillas, una cancha de básquet, una pileta, un área de entrenamiento para caballos y otras de boxes, además de dos salones de usos múltiples, tres parrillas y dos pequeños restaurantes para las carreras.
Frente a la plaza, sus instalaciones urbanas cubren unos 8.500 metros cuadrados, con pileta de natación de 25 metros, dos canchas de paddel, dos de tenis y dos de bochas, un salón de cultura, dos parrillas, una cancha de pelota, el gimnasio de 800 metros cuadrados y balcones con tribuna. Además hay un SUM, una taberna y el hotel tres estrellas Eusko Alkartasuna (36 habitaciones, 88 plazas) con su restaurante Iñaki y el Txoco Bar.
El centro gestiona innumerables actividades deportivas y culturales. Los baskos practican tenis, paddel, bochas, pelota baska. Bailan danzas típicas, aprenden euskera y juegan al mus. «Organizamos tres campeonatos de mus por año. Algunos son nacionales y vienen de todo el país», comenta Tomás. Y también desarrollan actividades no relacionadas con su cultura como natación, gimnasia, voley, básquet, cestoball.
A lo largo de su historia Macachín tuvo «ocho intendentes baskos». Muchos locales comerciales tienen nombres baskos, al igual que estudios y consultorios profesionales. En la plaza Independencia hay un retoño del roble de Guernica, plantado en la década del 60 justo frente al Centro Basko y rodeado por las siete provincias y sus banderas. Allí se encuentra también el busto de Iñaki. Y dos calles se llaman Guernica y Euskadi. «En 2018 hicimos un campeonato mundial de mus. Duró doce días y vinieron de muchos países. A todos les llamaron la atención los rasgos baskos en muchas personas y el uso generalizado de txapela (la boina): sentían que estaban en algún pueblo del país basko», concluye Tomás.