miércoles, 25 noviembre 2020
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«Lo damos todo y así vamos a seguir»

ENFERMEROS SE AISLAN EN HOTELES PARA CUIDAR A SUS FAMILIAS

El personal sanitario se encuentra en la primera línea de combate contra el virus, en un contexto delicado. Durante la última semana se registraron récord de casos y la preocupación dentro de los trabajadores los obliga a estar más atentos. Ante esto, hay enfermeros y enfermeras que han decidido aislarse en hoteles para cuidar a sus familias.
El jefe de enfermería de la Terapia Intensiva del Centro Emergente de Asistencia Respiratoria (CEAR), Cristian Viscardi, explicó que la posibilidad de aislarse surgió con el brote de Catriló. «Eso inmediatamente repercutió en el CEAR y el gobierno dio la posibilidad».
En aquel entonces, «varios compañeros se aislaron, la mayoría porque tenían hijos chicos en sus casas, otros con padres mayores, y algunas enfermeras con la familia entera. Mantenerlo no es fácil, uno se tiene que sacar la idea de un hotel como un lugar de descanso. Es otra cosa acá, estás en una habitación solo».
«Aquellos que han ido al aislamiento han tenido una voluntad enorme, y los felicito porque es un agregado extra a la tarea cotidiana. Incluso, muchos en ese momento ocuparon más tiempo en trabajar porque no tenían otra cosa para hacer. Antes de ir al hotel hacían más guardias, otra guardia acá», agregó en diálogo con LA ARENA.
Cuando se logró controlar el brote, la tensión cedió y muchos volvieron a sus hogares. Sin embargo, con el brote de Santa Rosa la situación se repitió, aunque «ahora hay menos compañeros que deciden aislarse porque uno ha tenido tiempo para reorganizar su vida, para mantenerse aislado dentro de casa o con la familia».

«Es preocupante».
Viscardi afirmó que «es un combo» que impacta en los y las trabajadoras, porque deben cuidar a las personas, a sí mismos y a su familia. «Bajó la edad promedio de los afectados. Si hoy tenés más de 40 años, tenés un par de kilos de más y sos varón, estás en problemas si te agarra, porque el virus se ensaña con los varones», indicó.
Por estos motivos, consideró que el escenario «realmente es preocupante». En ese sentido, comentó que tiene «un colega, que lo conozco hace 20 años, internado en mi área».
De todas maneras, aseguró que «por supuesto queremos seguir» y destacó que «el grupo va a dar lo mejor. Cada día hay que reforzar más nuestras medidas de bioseguridad, no tanto dentro de la sala, que tenemos buenas medidas de seguridad, sino afuera. La mayoría de los enfermeros tenemos otro empleo».

«No hay margen de error».
Viscardi explicó que «el enfermero y el kinesiólogo de terapia requieren entrenamiento y formación de muchos años. La terapia, y más en un momento como éste, requiere personal experimentado».
Actualmente, los y las enfermeras realizan guardias de seis horas. «Es una jornada intensa, hay que estar muy despierto. No se puede estar a menos del 90 %, no podés tener un mal día», señaló.
Esto se debe a que los pacientes «son muy complejos, requieren mucha atención y muchísimos cuidados», debido a que «todos los pacientes están con respiración mecánica y dependen en un 100% de nosotros».
Durante la rutina de trabajo, además de cuidar al paciente, «hay que rotarlo permanentemente. Una de las terapias a las que se recurre es una posición que se llama pronación, donde el paciente se pone boca abajo, que no es nada sencillo y requiere de experiencia y seguridad, y de una tarea de equipo. No hay margen de error».
A esto se le suma que hay «cada vez más pacientes. Son jornadas muy intensas de trabajo, cada uno de los que estamos ahí lo está dando todo, y así vamos a seguir».

En la trinchera.
El profesional comentó que, personalmente, tuvo que suspender las vacaciones. «No me molestó, no las quería porque siento que el sistema me necesita. Y así pensamos un montón, la gran mayoría».
«El enfermero es personal esencial, es una profesión de la humanidad y estamos en la trinchera sin que nadie lo sepa, nosotros somos anónimos. No somos los únicos, hay otros profesionales, pero el enfermero va de cabeza y no tiene otra opción», destacó.
«Sabemos que somos esenciales, pero estamos en el anonimato. No queremos hacernos famosos, pero sí el reconocimiento que merecemos», concluyó.

Bronca e impotencia.
El jefe de Enfermería de la Terapia Intensiva del Centro Emergente de Asistencia Respiratoria (CEAR) remarcó la necesidad de entender que «no se puede tomar mates grupalmente, no se puede compartir y hay que tener un cambio de actitud porque no podemos mantener la vida que teníamos antes».
Con respecto a la postura irresponsable de un sector de la sociedad, Viscardi confesó que «genera una sensación de impotencia, de bronca. Uno tiene que entender que está en un lugar de concentración, no todo el mundo va a tener nuestra visión porque estamos donde van todos los enfermos».
«Pero ver que la gente se protege poco o que desearía que se suspenda el aislamiento, la verdad que genera una sensación de que están equivocados, porque lamentablemente no nos podemos contagiar todos juntos, porque saturamos el sistema sanitario», afirmó.
En ese sentido, opinó que «genera impotencia» porque «ves que una parte de la sociedad no ve lo que uno hace, sino que está en otra realidad en la que pareciera que no está pasando nada».

«La lucha también es tuya».
Un trabajador de la Salud decidió aislarse en un hotel para cuidar a su familia. «Así es el esfuerzo que tenemos que asumir para no poner en riesgo la integridad de quienes amamos», contó en una carta pública.
Se trata de un enfermero que se desempeña en Santa Rosa, que a través de las redes sociales decidió dar a conocer su situación. «Hoy, 24 de octubre, me veo en la penosa necesidad de abandonar mi hogar, de dejar mi núcleo familiar, así con un poco de angustia y otro poco de bronca», comienza su carta.
En su publicación, que también sirvió para llamarle la atención a la sociedad, afirmó que aún no está contagiado, pero que se prepara «para salir de mi casa, valija en mano, de forma preventiva, por ser trabajador de salud de área crítica por Covid-19. Tengo que salir de casa para cuidar a mis seres queridos».
«Aislado de mi familia y mi hogar, en un hotel, así es el esfuerzo que tenemos que asumir los trabajadores de Salud para no poner en riesgo la integridad de quienes amamos», agregó.

«No podemos bajarnos».
El personal sanitario se encuentra en la primera línea de combate contra el virus, en un contexto delicado. Durante la última semana se registraron récord de casos y la preocupación de las autoridades de Salud está puesta en el personal. Tal como lo definió días atrás el director del Hospital Lucio Molas, Raúl Álvarez, en una entrevista con LA ARENA, es «el recurso humano es el más finito y más difícil de suplantar».
El enfermero, que tomó la decisión de aislarse de manera voluntaria, tuvo en cuenta este escenario y aseguró que el personal de Salud sigue «adelante» porque «somos conscientes que no podemos bajarnos de esta lucha, en principio porque debemos trabajar para vivir».
En segundo lugar, señaló que continúan por vocación y porque «la sociedad afectada nos necesita más que nunca». En esa línea, lanzó un pedido a la sociedad pampeana: «Por todo esto vos que podés permanecer junto a tu familia cuidáte y cuidálos, estamos todos afectados a esta lucha que no es solo nuestra, la lucha también es tuya. Es de todos».