Inicio La Pampa "Lo más fuerte es la producción de hojas"

«Lo más fuerte es la producción de hojas»

EN LA PAMPA LAS HUERTAS COMERCIALES ABASTECEN EL 10 POR CIENTO DEL MERCADO INTERNO

(Winifreda) – Numerosos vecinos winifredenses comenzaron el taller de «Producción hogareña para autoconsumo. La huerta de primavera-verano». Esta capacitación tiene como objetivo fomentar el desarrollo de huertas en los hogares utilizando métodos agroecológicos. También apunta a brindarles a los horticultores en actividad herramientas para que su sistema de producción sea sostenible.
La actividad es impulsada por la municipalidad local con el auspicio de la Dirección de Agricultura Familiar del gobierno provincial. Las clases son teóricas y prácticas en un espacio cedido por un miembro de la comunidad que participa del taller.
El capacitador es el ingeniero agrónomo Rodrigo Allier, quien en la primera jornada -el miércoles pasado- llegó a esta localidad acompañado del director de Agricultura Familiar, Federico Bargero. Ambos fueron recibidos por la secretaria de Cultura, Claudia Visbeek.
El disertante reveló que las huertas comerciales pampeanas abastecen entre un 5 y un 10 por ciento del consumo interno, siendo intensivas en la producción de cultivos de hojas, el resto de las verduras provienen de otras provincias.
Con respecto al taller, la teoría se imparte en el Concejo Deliberante y después los pobladores se trasladan hasta la quinta de Claudio Badini. Allí, en el primer día, Allier removió el suelo con una sada y enseñó la instalación de un sistema de riego por goteo y de un invernadero tubular. Mañana, en el segundo encuentro de tres horas, los asistentes realizarán prácticas de siembra. «El objetivo es mostrar cómo se diseña una huerta para que lo puedan trasladar a sus hogares y damos herramientas para hacer una producción orgánica, desde elegir semillas sanas, abonar de forma eficiente hasta el preparado de caldos sulfocálcicos y de cenizas para el control de insectos y hongos», explicó Allier a LA ARENA.

Producción orgánica.
El profesional está compenetrado con el sector hortícola porque junto a cuatro amigos tienen una huerta y un invernadero en una superficie de casi media hectárea. «Apostamos por una producción totalmente orgánica y sana para el suelo (usan como abono bosta de caballos), para el que la trabaja y para el que la consume», señaló.
Consultado sobre si la huerta asegura el autoconsumo de verduras, en tal sentido contó su experiencia particular: «Nos da una independencia en cultivos de hoja. Hace tres años que tenemos en forma ininterrumpida acelga, lechuga, rúcula, verdeo, puerro y frutillas a fines del verano. Además, sembramos tomates, pimientos, zapallitos. El plan es tratar de autoabastecerse y cuando no sea posible por la superficie disponer de plantas que nos den una producción de muchísima calidad sabiendo que lo que uno produce tiene un valor diferencial».

Mercado para crecer.
Desde su área recorre constantemente la provincia viendo el trabajo de los horticultores. «Hay muchos invernaderos grandes que han sido impulsados desde los municipios o el sector privado y que son netamente comerciales, fuertes en la producción de hojas (lechuga, acelga, rúcula), pero falta mucho crecer en tomates y zapallos. Y a nivel traspatio hay mucha gente haciendo huerta para abastecerse de alimentos», comentó.
Asimismo fue consultado sobre qué porcentaje de lo que se cosecha en las huertas comerciales se destina al mercado pampeano, y respondió: «Los datos que tenemos de los últimos años indican que los productores estarían abasteciendo entre un 5% y 10% de lo que se consume en La Pampa, siendo más fuertes en la producción de hojas. Son cultivos de muchísima calidad y muy competitivos porque son frescos y en muy pocas horas llegan a los consumidores.
El resto de las verduras vienen del Mercado Central, Buenos Aires, y Mendoza». Esto abre las puertas a un nicho de mercado para la producción hortícola a gran escala. «El mercado está para crecer», aseguró Allier y agregó: «Trabajar con cultivos implica tiempo, aprendizaje y a veces es difícil por la disponibilidad de tierras».
Se busca entonces «apoyar a los productores que ya están en actividad dándoles incentivos para que puedan expandirse y produzcan mejor, con buenas prácticas para que sigan teniendo producciones con buenos rindes sin la necesidad de utilizar químicos que conllevan riegos».
También refirió que «algunas localidades han armado huertas municipales buscando generar trabajo para gente desocupada y han implementado el sistema de ósmosis inversa para mejorar la calidad del agua ya que las sales dentro del invernadero en pocos años pueden inutilizar el suelo». Al mismo tiempo sugirió riego por goteo para economizar agua y que penetre bien en las raíces de las plantas.