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Atajar el dolor para homenajear al cielo

HISTORIAS DEL FUTBOL NUESTRO: JUAN MACHADO, EL HEROE DE PENALES

La serie está 3 a 2. El objetivo perseguido durante todo el año aparece al alcance de la mano. Pero aún falta. No alcanzaron las horas de entrenamiento, ni las corridas desde el trabajo a la cancha, ni los momentos quitados a los seres queridos, ni los esfuerzos realizados cada fin de semana. En el fútbol siempre falta algo para llegar a la meta. Y ahora son los penales quienes definen si la temporada termina con el pulgar hacia arriba o hacia abajo.
Juan Machado se para sobre la línea de cal visiblemente emocionado. Sabe que en sus manos está la posibilidad de dar el paso definitivo. Es conciente de que una nueva intervención suya puede dejar al Deportivo Penales en la Primera División de la Liga Cultural. Y al mismo tiempo siente que, desde su lugar y haciendo lo suyo, está a punto de regalar el mejor homenaje familiar posible.
Unas horas antes del partido, Juan y los suyos estaban en Intendente Alvear despidiendo a su abuela Edith, que había fallecido el sábado. El mismo domingo viajaron a Santa Rosa para decir presente en el partido que definía la suerte de su equipo de cara a la próxima temporada. Juan quiso estar por sus compañeros, por su abuela y por su mamá Claudia, que lo alentó en todo momento para tomar su decisión. Y él se sintió más acompañado que nunca.

Emociones.
Sebastián Grandón, el mejor de Uriburu durante los 90 minutos en la Colonia Penal, se para frente a la pelota para patear el séptimo penal de la serie. Enfrente, el arquero de Penales espera tranquilo, confiado, acompañado. Ya tapó el primer disparo de la serie ante Alan Abrahan y, aunque nada pudo hacer ante los remates de Ricardo Aranda y Alejandro Frank, sus compañeros Maximiliano Palacios, Esteban Masson y Enzo Diez pusieron al Carcelero 3-2 arriba.
Grandón toma una larga carrera, avanza desde el borde del área grande y saca un remate bajo, a la izquierda del arquero. Juan Machado se estira hacia el mismo lugar y atrapa el balón. Se levanta con la pelota bajo un brazo y con la otra mano señala a sus compañeros, que festejan en el medio de la cancha, a sus familiares, que ya no pueden contener las lágrimas contra el alambrado, y hacia el cielo.
Cristian Godoy cierra la serie: 4-2 y Deportivo Penales se queda en la Primera División. Todos corren a saludar al héroe de la jornada. Juan llora en medio de la euforia de sus compañeros. Cuando logra zafar de los abrazos camina hacia el lateral de la cancha. Su mamá Claudia lo espera estirando sus manos por los huecos del alambrado. Unen sus frentes y lloran juntos unos instantes. La abuela Edith se siente orgullosa.

Dedicatoria.
«La abuela la peleó hasta donde pudo… La pasamos feo estos días por su pérdida, pero yo quería estar acá para dedicárselo a ella, a mi vieja, que perdió a su mamá, y a toda mi familia. Valoro mucho lo que hicieron porque me acompañaron en todo momento, incluso viajando hoy un rato antes del partido luego de despedir a mi abuela», cuenta Juan aún con lágrimas en sus ojos. «Siento que ella estuvo acá acompañándome también», agrega.
Juan Machado llegó a Penales hace un par de años luego de un largo período de inactividad. Nacido en Intendente Alvear, formado en Alvear FBC y con un breve paso posterior por Ferro Carril Oeste, dejó el fútbol cuando se fue a cursar el profesorado en Educación Física a General Pico. Un torneo en Estudiantil de Eduardo Castex, en 2012 y mientras aún estudiaba, había sido su último contacto con el arco antes de su llegada al Carcelero.
«Este club me abrió las puertas para volver a jugar cuando ya había dejado hacia varios años, y hoy todavía me tiene acá, muy comprometido y contento porque somos como una familia», asegura el profe Juan, que llegó a Santa Rosa por cuestiones laborales y hoy, con 27 años, trabaja en un gimnasio y en algunas escuelas «cuando sale algo».
«Este club la pelea desde abajo y por eso es muy importante lo que conseguimos. En su momento logramos un ascenso bastante duro y estos dos años en Primera nos han costado mucho. Espero que esto sea un puntapié para mejorar sobre los errores y para mantener y fortalecer las virtudes; para que Penales no tenga que pasar por momentos de sufrimiento como estos», reflexiona el héroe de la Promoción.
¿Los penales atajados? «Hay un poco de todo. Algunos tips o consejos de compañeros, que conocían a los chicos del otro club, y también de Mario (Indelángelo), el entrenador de arqueros. Pero después la decisión final la tuve yo. Hice caso a las cosas que me dijeron y elegí bien», cierra.