“Lo que enerva es que te ignoren”

PERDIDAS CLOACALES

Claudia Stork e Ivana Cabot viven en el barrio René Favaloro, en el sur de la ciudad. Llevan 15 días sin poder utilizar el baño y la cocina y con un fuerte olor a cloacas en el interior de sus viviendas. Frente a sus casas, la calle tiene pérdidas de aguas servidas que nadie soluciona.
“El tema es conseguir que alguien te escuche. Que, ante un problema que es grave, alguien tome algún tipo de medida”, dijo Ivana Cabot a Radio Noticias 99.5. Ella y su vecina, Claudia, se hartaron de esperar las soluciones que reclaman a la Dirección de Agua y Saneamiento (Dagsa) de la ciudad y decidieron hacer público su malestar. Hace dos semanas que esperan que una cuadrilla municipal resuelva el problema de la red de cloacas en la zona de las calles Anza y Lordi, en el barrio René Favaloro.
“Tenemos la calle que es un río, con cloacas rebalsadas. Con el baño y la cocina que no se pueden usar. Ni lavar los platos se puede. Lo único del baño que se puede usar es el espejo. El tema es grave, pero lo peor es que nadie lo soluciona y nadie tiene la intención de solucionarlo. Ahora, en Hidráulica (Dagsa) no hay nadie, hay que tocar un timbre, pero el director tiene un cartel que dice que no se atienden reclamos por cloacas y nos piden que llamemos al 147”, dijo Ivana.
Las dos fueron días atrás hasta las oficinas de la calle Lagos, entre Rivadavia y Moreno, e insistieron hasta que alguien las atendió. “Nos salió a atender alguien, porque estábamos nerviosas, suponemos que puede ser el director, pero no se presentó. Salió con un papelito, nos escuchó, no emitió opinión, y nos dijo que ese día alguien iba a ir. No fue nadie y la verdad que no sabemos qué hacer”, dijo Claudia.
“Al intendente (Leandro Altolaguirre) lo conozco y lo respeto mucho, pero no te puede decir que no se puede hacer nada. Ya no sabemos qué hacer, prendemos sahumerios, prendemos palos verdes, pero el olor es inaguantable”, añadió Ivana. “Ya nos arden los ojos y la garganta del olor que hay en el interior de la casa”, aportó Claudia.
La última aseguró que lleva 29 años viviendo sobre la calle Anza y que siempre hubo problemas de inundaciones y desbordes cloacales en los días de lluvia. “Supuestamente dependemos de una bomba que está en la calle Chile, no sabemos si está todo tapado o qué. No sabemos qué medida tomar porque no nos aclaran nada”, explicó Claudia.
“Cuando van y hacen una especie de mantenimiento, las cosas funcionan unos meses, entonces lo que uno pide es vivir, no bien, sino más o menos, pero ni eso. Saben cuál es el problema, que es una famosa bomba en la Chile. Debe ser de la NASA, porque no saben arreglarla de ninguna manera”, aseguró Ivana. “Lo que más te enerva es que te ignoren, porque pareciera que no les interesa”, completó.