“Lo que viene es más desocupación”

EL ECONOMISTA EDUARDO LUCITA TRAZO UN PREOCUPANTE PANORAMA

“A este gobierno le dieron una empanada caliente y la metió en el horno”. Con esta frase, el economista Eduardo Lucita aludió a la “pesada herencia” que el macrismo dice haber recibido en diciembre de 2015. Lucita, columnista de LA ARENA, consideró que una “alternativa” en 2019 sería bueno para el país, aunque aclaró que no ve a una oposición “muy confiable”.
Lucita integra el grupo de Economistas de Izquierda y frecuentemente publica sus comentarios en la página 8 de LA ARENA, como el último viernes, donde planteó si existe una alternativa al acuerdo del gobierno nacional con el FMI.
El economista, en diálogo con Radio Noticias, dijo que el gobierno encabezado por Mauricio Macri “busca crear un consenso a favor de las políticas neoliberales, pero nadie dice qué se puede hacer para evitar lo que está pasando, donde vamos camino a una recesión”.
“La pérdida de divisas es permanente y los sectores dominantes siempre tienen dinero líquido para sacarlo cuando quieren, por eso digo que las Lebac agudizan este problema y ahora, encima, en medio de la crisis cambiaria el Banco Central autorizó compras on line de los dos mil dólares a los tres mil. Es insignificante pero demuestra la ideología del mercado, que todo tiene que ser libre tiene que ser libre”.

Modelo agro-exportador.

Frente a esto, Lucita planteó un riguroso “control de cambio y administrar las reservas (del BCRA), además impulsar un programa productivo, que para nada se ve en este acuerdo con el FMI”.

-¿Estamos frente al libre mercado versus los más débiles de la sociedad?.

-El esquema y orden de ideas del gobierno es transformar radicalmente la economía del país, afirmándose a largo plazo en un modelo agro-exportador que tenga participación de sectores industriales que trabajen para el agro. El resto de la industria no les interesa, porque desde hace mucho tiempo que en Argentina la industria no es competitiva. Esto lo vemos en el sector automotriz, con más de 100 mil trabajadores, pero el 60 por ciento de los autos que se arman en el país es extranjero, por lo que el saldo de divisas es negativo. Y lo mismo pasa con la industria electrónica de Tierra del Fuego, donde hay 10 mil operarios que quedarían en la calle.

-¿Por qué no es competitiva a nivel mundial la industria argentina?

-Porque tenemos distintas economías de escala, costos altos y un dólar que muestra que la mano de obra es cara para el mundo. El mercado industrial mundial lo maneja China, que tiene salarios de 500 dólares y condiciones de trabajo similares a las que había en la Argentina a principios del siglo 20. Acá, las condiciones de trabajo son buenas, pese a que se las está liquidando diariamente. Por eso, ahora, muchas empresas norteamericanas que se fueron a China, se van a Vietnam porque allí vale menos la menos mano de obra, es más barata para el capital.

-¿Se puede instalar en nuestro país la industria para atender el consumo interno?

-Se puede poner una industria rentable que viva del consumo, pero eso tiene que darse con políticas que mejoren la capacidad adquisitiva y con subsidios a ese sector industrial hasta que se ponga en marcha, como lo hicieron en otros países. Desde la dictadura militar a la fecha, la brecha tecnológica entre la Argentina y los demás países, es muy alta.

Góndola del mundo

Se le preguntó a Lucita si el neoliberaliosmo imperante quiere que la Argentina vuelva a ser el “granero del mundo”, como se la definía a comienzos del siglo 20. “De alguna manera ese es el esquema: Macri dice que debemos ser la “góndola del mundo”, ser un modelo a largo plazo con cadenas de valor para la industria de alimentos; venderle alimentos envasados a China, esa es la idea, y para eso deben reducirse los costos y rebajar los convenios colectivos de trabajo y las reformas laborales”.
“Del menemismo en adelante hubo 15 reformas laborales, todas buscando la flexibilización laboral. Más allá de los gobiernos, es un problema de la estructura del capitalismo-dependiente argentino”.

-¿Y qué futuro avizora?

-Y, si seguimos este curso… Hay un texto del novelista Rivera (“La revolución es un sueño eterno”) y habla de Castelli y su cáncer en la lengua. Es una imagen de la Argentina, porque Castelli dijo: “si ven al futuro, díganle que no venga”. Hablamos de que viene más desocupación, menos poder adquisitivo, más flexibilización laboral y todo para que el capital aumente su tasa de ganancia y compita con el mundo. Y el derrame puede venir dentro de diez o quince años.

-¿En las elecciones de 2019 podrán cambiar las cosas?

-Puede ser que gane una alternativa (al PRO), pero (los partidos opositores) no son muy confiables en mi percepción. Pero sería positivo que gane una alternativa, aunque la herencia que recibirá será mayor a la que recibió el gobierno actual, al que le dieron una empanada, y la metió al horno.