Los juguetes siguen teniendo los estereotipos de género

El año 2018, entre otras cosas, estuvo marcado por la lucha y el empoderamiento femenino en búsqueda de la igualdad de género. Muchos temas, naturalizados hasta hoy en día, comenzaron a discutirse y, en medio de ese debate, tomó fuerza la crítica hacia la lógica de pensamiento binario: varón-mujer. En consonancia en esta lucha, los objetos con los que juegan, crecen y aprenden los más chicos no podían quedarse afuera de discusión.
En ese sentido, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), realizó un detallado informe en donde se señala que en Argentina la oferta de juguetes está orientada según la categoría nene-nena, y que los juguetes para las niñas están relacionados en gran parte con la maternidad, las tareas domésticas o el cuidado estético, mientras que los de varones se asocian con deportes, armas y autos.
Es más, el estudio de la CEPA constató que el precio promedio de los juguetes de nenas más vendidos es injustificadamente superior al precio de los más vendidos para nenes, y que al comparar juguetes de iguales características, aquellos apuntados al género femenino sufren del llamado “impuesto rosa” y son significativamente más caros que los destinados al género masculino, en ocasiones hasta un 300 % más costosos, siempre tratándose de un producto de iguales características y descripción.
LA ARENA realizó un recorrido por las principales jugueterías de Santa Rosa para conocer cuál es la realidad en materia de género en este rubro y constatar el informe que realizó la CEPA.

“Lo que les gusta”.
“Lo que se ve en el cine, la televisión y los videojuegos” influye mucho en lo que “los chicos vienen a buscar” y lo que “les gusta”, dijo una vendedora de un local céntrico. No obstante, el comercio estaba bien delimitado: por un lado, de rosa, el sector “femenino” y, por el otro, de verde, el “masculino”.
“De ahí depende lo que los nenes elijan, aunque también hay padres que vienen y les dicen que no pueden llevar eso ‘porque es de nene’ o, directamente, van a un sector y dicen elegí el auto o muñeco que te gusta”, explicó la vendedora.
Sin embargo, reconoció que en estos tiempos “se ve cada vez más” como “cómo nenes buscan los juguetes que en teoría son para nenas, y viceversa”, y agregó: “Me parece perfecto que los padres dejen elegir a los chicos los que les gusta”.
También destacó que en esta época existen una gran variedad de productos “unisex”, que hacen que los juguetes no estén marcados por esta lógica binaria, aunque aún en este siglo 21 siguen existiendo. Sobre el “impuesto rosa”, las vendedoras indicaron que “eso no se ve” ya que “no se diferencian los precios al ver si es de nene o nena”.

Limites: los padres.
En una juguetería de la avenida San Martín, la realidad se asemejó un poco al primer caso. La vendedora agregó que los chicos buscan cosas para “jugar” sobre “lo que ven en sus casas, lo que hace mamá o papá en casa” y opinó: “Lo importante es que sean ellos los que elijan”.
“Cuando dejás elegir sin límites el chico elige lo que le gusta, no importa si es nene y trae una muñeca o si es nena y viene con los autitos”, apuntó la mujer, quien expresó que hoy “esto se ve más que en otra época”.
“El problema en verdad es de los grandes y no de los chicos, los padres marcan mucho esta diferencia nene-nena, y la gente también. Una vez, un comprador vino a buscar un sonajero y no quiso llevar uno que tenía una línea rosa”, criticó. Por eso, reiteró, “es fundamental que sean los chicos los que escojan, les tiene que gustar a ellos, no a los padres”.
Respecto al “impuesto rosa”, la vendedora dijo no notar dicha diferencia de precio, aunque trató de encontrarle una explicación en caso de que se diera: “Lo que pasa es que los juguetes para nenas tienen más accesorios, detalles y colores, y eso puede hacer que un producto, aunque similar, sea más caro”.

“No hay cambio”.
En otra juguetería del centro, la lógica binaria de varón-mujer sí está muy marcada, según opinó la dueña del local. “Yo no veo el cambio, será mi clientela pero acá se lleva mucho para los nenes los autitos, las armas, los superhéroes, y para las nenas cosas del quehacer, maquillaje y muñecas”, precisó.
En ese sentido, la dueña dijo que “no cree que vaya a cambiar” esta realidad, por lo menos, en el corto plazo y reiteró: “No existen aires de cambio”, confirmando de esta manera lo expuesto en el informe de la CEPA. En diálogo con clientes en el lugar, afirmaron este mismo panorama: “Será generacional, pero cuando voy y compro los nenes eligen cosas de varones y la nena para ella”.