Los perros callejeros…un dilema

Hace unos días se conoció una decisión de la Municipalidad, destinada a resolver la cuestión de los perros callejeros, que cada vez más se ven en Santa Rosa. La medida se encontró con una férrea oposición de entidades proteccionistas de animales.
La sobrepoblación de canes es muy evidente, y tanto en los barrios más diversos, como en el propio centro de la ciudad, se ven animales sueltos, sin dueños, que al cabo son los que aparecen como un riesgo para los caminantes, o aquellos que circulan en motos y bicicletas.
A veces es la falta de conciencia de sus dueños -que los sacan a las calles sin bozal, o los dejan permanecer sin ese implemento en las veredas-, lo que provoca problemas, porque no pocas personas han sido atacadas y sufrieron mordeduras.
Se estima que son más de 50 mil los ejemplares que hay en Santa Rosa -la Fundación Vidanimal realizó el censo, que arrojó que habría un can cada dos personas-, muchos de los cuales se encuentran en situación de calle.

Perros agresivos.
Algunos vecinos se han quejado porque hay perros -se pueden ver en pleno centro- sumamente agresivos, con sus pares y aún con personas que aciertan a pasar en sus cercanías. “La verdad es que son peligrosos, y a mí me da miedo, porque muestran los dientes y he visto a algunos atacar a personas que se defienden como pueden”, le dijo ayer una vecina a este diario. “Me parece bien que la municipalidad los traslade a caniles, como dicen que lo va a hacer”, completó.
La información desde la comuna señalaba que los animales serán trasladados a los caniles ubicados en el Departamento de Salud Ambiental, ubicado sobre Avenida de Circunvalación, a pocos metros de Avenida Palacios.

Peligro de mordeduras.
Esta misma semana, cuando se realizó el acto por el Día del Maestro, frente al busto de Domingo Faustino Sarmiento, en Avenida San Martín y Avellaneda, la presencia de perros rondando el lugar -donde había buena cantidad de público, más la presencia de autoridades, el vicegobernador Mariano Fernández y el intendente Leandro Altolaguirre entre otros-, se hacía sentir muy fuerte.
Se veía a varios -de buen porte-, acometedores (tal vez en celo), al punto que entre los docentes presentes hubo algunos conatos de agresión entre los mismos perros. A pocos metros nomás, y casi en el mismo momento, un caminante como pudo zafó del intento de morderlo de otro can.
Un peligro y temor para aquellos que -no todos son amantes de los perros- no tienen afinidad con ellos. Se sabe de vecinos que han sido mordidos, y si bien una persona mayor sufre riesgos cabe preguntarse si el atacado es un niño/a, ¿qué podría suceder?

Los proteccionistas.
Las asociaciones proteccionistas tienen sus buenas razones, pero habrá que encontrar un punto medio para que nadie salga perjudicado.
Apani, después de conocerse la decisión municipal, salió a repudiar “la decisión del Poder Ejecutivo de la Municipalidad de Santa Rosa de secuestrar de la vía pública a los perros comunitarios. No constituyen un peligro ni riesgo para la población”, criticó la entidad, a la vez que responsabilizó a la gente que “los abandonó”.
Si bien no se ignora el valioso trabajo de Apani, y de otras entidades, su visión de que no constituyen un peligro para la población es una mirada que debe ser considerada. Pero no todo el mundo piensa de la misma manera.
El municipio dice que quiere “resguardar la integridad de los canes, así como también, solucionar diversos problemas que conlleva su presencia en la vía pública: tránsito, ambientales, de seguridad y salud pública, respectivamente. Basándose en la falta de los cuidados básicos como lo son: “amor, alimentos, medicamentos, agua, entre otros”, la comuna optó, entonces, por retirarlos de la calle y encontrar, definitivamente, un dueño responsable.
Naturalmente un rol importante jugaría la solidaridad de los vecinos para que los perros hoy callejeros encuentren la contención y el cariño que ahora no tienen.