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«Los sanitaristas se infectan rápido»

PARTERA PAMPEANA REGRESO DE ESPAÑA EN EL VUELO DE REPATRIADOS

Llegó a Santa Rosa el domingo a la noche. La recibieron médicos de Infectología y la Policía, quienes la trasladaron a su casa donde está en aislamiento preventivo. Luego volverá a trabajar en el centro de salud privado de la ciudad en el cual es empleada desde hace seis años.
El vuelo de profesionales de la salud repatriados de España que llegó el domingo a Ezeiza trajo a dos pampeanas: una de 25 de Mayo y otra de Santa Rosa. La santarroseña, una licenciada en Obstetricia, llamada Lorena, dialogó ayer con LA ARENA desde su casa, donde realiza el aislamiento obligatorio de 15 días antes de volver a trabajar en el Sanatorio Santa Rosa, donde se desempeña desde hace seis años.
«Me fui a vivir a España en 2002, con 25 años, muy joven. Allá homologué el título y estuve 12 años viviendo. Las parteras de allá hacen tres años de Enfermería primero y luego dos años más de formación para parteras, entonces me homologaron el título pero no como partera sino como enfermera. Por ese motivo trabajé muchos años allá con ese título, pero como partera», explicó.
Hace seis años, en 2014, Lorena dejó España y volvió a la ciudad donde creció y realizó sus estudios primarios y secundarios. Apenas regresó fue contratada por el Sanatorio, donde tiene a sus pacientes. «Nunca trabajé en otro lado, me quedé ahí, y después de seis años, el Ministerio de Educación de España me informó que me homologaban la especialidad de partera en Europa, pero me pedían una rotación de tres meses en un hospital, para que me evaluaran», relató.

Rotación.
El 8 de diciembre del año pasado, licencia de por medio, Lorena regresó a España para realizar la rotación de tres meses en el Hospital de Palamós, ubicado a 100 kilómetros de Barcelona. Por esos días, el coronavirus no era noticia ni siquiera en China. Aprovechando las vacaciones, Lorena llevó a su hijo adolescente, para que pasara un tiempo con su padre, que vive en España. «La rotación era hasta el 10 de marzo y yo tenía el boleto para regresar fechado el 21 de ese mes», explicó.
Su hijo había regresado junto a su padre desde España y para el 24 de febrero ya estaba en Santa Rosa, mientras ella todavía trabajaba en el hospital catalán. «El 13 de marzo me cancelaron el vuelo y me quedé varada. Por suerte pude terminar la rotación y homologar el título, que es muy importante porque me sirve para trabajar en cualquier lugar de Europa. El problema fue que no había donde quedarse y el consulado no daba muchas respuestas», indicó.
«Había gente durmiendo en los aeropuertos, los hoteles en Madrid cerraron el 29 de marzo, y yo tuve la suerte de que el consulado me contactó porque hacían estos vuelos de rescate a los sanitarios de Argentina, justo cuando había perdido todas las esperanzas. Así que volví. Fue algo que organizaron en 24 horas. Me llamaron el viernes pasado a las 18.30 diciéndome que posiblemente organizaban un vuelo de repatriación para el día siguiente. Esa noche, a las 21, me confirmaron que al otro día salía un vuelo de Barcelona», recordó.

El Covid-19.
Mientras duró su estadía en Barcelona, Lorena siempre estuvo trabajando en el hospital. Su residencia era en la casa de una médica nefróloga que trabajaba en el mismo centro de salud que ella. «Fue llevadera la espera, el drama fue que el padre de mi hijo se volvió de Argentina y mi hijo quedó en Santa Rosa con mi hermana y mi pareja actual. Mi preocupación es que si le pasaba algo no tenía un tutor legal», dijo.

-¿Estuviste en contacto con pacientes de coronavirus en ese hospital?
-No estuve en contacto con pacientes. Solo cayó una paciente de riesgo que le tocó a una compañera, no a mí. El 13 de marzo cayó al nuestro hospital el primer caso confirmado. Ellos publican reportes diarios en un sistema de Intranet al que todavía accedo y hoy (por ayer) dos semanas después, ya tienen 57 sanitarios infectados con corona positivo, 40 pendientes de resultado, aislados, y 30 pacientes normales también infectados. Y en los dos geriátricos que hay ahí ya hay 10 infectados y 5 muertos.

-Es muy contagioso.
-Los sanitarios se infectan muy rápido porque no alcanzan los insumos, las medidas de prevención. Por eso la única estrategia que hay contra este virus es tratar de quedarse en casa como se hace acá y tratar de aplanar la curva de contagios para no cargar el sistema de salud.

-¿Cómo fue tu llegada a Ezeiza?
-En Ezeiza nos tuvieron un rato esperando y organizaron unos autobuses, porque había gente que iba a distintos puntos del país: Rosario, Córdoba y el nuestro iba a Mar del Plata, Bahía Blanca, Santa Rosa y Bariloche. Salimos a las 3 de la madrugada del domingo y llegamos acá a las 22.

-¿Cómo te recibieron acá?
-Vino la Policía y los de Infectología. Me tomaron los datos y me trajeron hasta casa. No estuve en contacto con absolutamente nadie. Hoy me llamaron también para preguntarme como estaba e insistirme que no salga, que me parece muy bien. Yo no pienso salir a ningún lado. Mi hermana está en su casa, acá al lado, y ni se asomó a saludarme. Estoy con mi hijo y mi pareja. Uso un barbijo y tomo todas las medidas que puedo.

Un charter a Suiza
El vuelo que trajo al grupo de repatriados en el que viajó Lorena no fue de Aerolíneas Argentinas sino del gobierno de Suiza, que fletaba un avión hacia Argentina para buscar a ciudadanos de ese país que habían quedado varados aquí. Las diplomacias de ambos países acordaron que se aprovechara el vuelo para repatriar 110 argentinos que estaban en Suiza y, como quedaba espacio, el cónsul argentino en ese país y el de Barcelona acordaron subir a los que estaban en Cataluña.
“Pero el avión de Suiza no pasaba por Barcelona, sino que nosotros debíamos ir allí para abordar el vuelo. Ese fue otro problema, pero el cónsul argentino en Barcelona movió amistades y contactos y consiguió que un privado, el dueño de Aeropuertos Argentina 2000 –NdR: Eduardo Eurnekian–, pagara un charter de Barcelona a Suiza, entonces nos trajeron sin costo”, narró.
“Desde Barcelona salimos todos sanitarios, muchos médicos que estaban haciendo rotaciones, muchas enfermeras, gente que vino desde Madrid”, añadió.

FOTO: ILUSTRATIVA. (EL PAIS).