LU33: insisten con el planteo rechazado

¿LAS CHICANAS PROCESALES DE CATENA MERECEN SANCIONES DE LA JUSTICIA?

¿Hasta cuándo el empresario César Catena continuará burlándose de los empleados de LU33 Emisora Pampeana sin que la Justicia sancione -como podría- sus incumplimientos y recurrentes chicanas para evitar el pago de indemnizaciones para lo que hay sentencia firme?.
Pese a que, como quedó dicho, el Juicio laboral está terminado y con sentencia firme desde abril de 2017, condenando a Catena y sus empresas a pagarles a los ex trabajadores de LU33 y Power 103 una suma millonaria, el empresario a través de su abogada -su propia hija- dilata los tiempos conociendo que con el peso argentino volátil de estas épocas la deuda en dólares se sigue diluyendo. Obviamente en perjuicio de los trabajadores que abandonó a su suerte cuando decidió dejar la radio sin previo aviso, hace de esto varios años.

Chicanas procesales.
Sin embargo a base de permanentes chicanas procesales sigue postergando el pago de lo que les debe a los demandantes, esto es a los empleados que tuviera a su cargo.
Hace poco mas de un mes la Cámara de Apelaciones le rechazó un Incidente de Nulidad por el cual cuestionaba los intereses que aplica la Justicia de La Pampa, por considerarlos excesivos. Cabe señalar que desde que comenzó el juicio la deuda se licuó de u$s 750.000 para todos los trabajadores a los actuales u$s 350.000, con lo que queda claramente demostrado que el paso del tiempo favorece al deudor y no precisamente a los trabajadores.

Una más y van…
Sin embargo y cuando ya el expediente laboral se encontraba en condiciones de continuar su marcha hasta el cobro -había sido suspendido hasta que se resolviera el Incidente de Nulidad-, los trabajadores se encuentran con que nuevamente el expediente vuelve a la Cámara de Apelaciones y estará meses allí, para resolver exactamente sobre lo mismo que ya fuera materia de decisión en el Incidente de Nulidad (los intereses y una supuesta compensación).
Es decir, algo que ya fuera resuelto definitivamente por la Cámara en el Incidente de Nulidad, se reitera en el expediente principal. Sí, aunque suene extraño, el planteo es el mismo.
Lo cierto es que el paso del tiempo favorece claramente a quien debe, y en la Justicia parecen no advertir algo que es por demás evidente. Por el contrario, sobre la base del derecho de defensa -el del sentenciado, y no el de los trabajadores que quedaron en la calle-, se toleran planteos que solo dilatan la finalización del proceso. En este caso es claramente así puesto que se vuelve sobre un tema ya decidido hace solo dos meses por la Cámara de Apelaciones, sin aplicar las sanciones con las que la Justicia tiene a su alcance.
En tanto quien tiene que pagar cada vez pagará menos; y el que tiene que cobrar una deuda laboral con años de juicio, cada vez cobrará menos. ¿Será justicia?

Una espera de largos años.
La demanda de los trabajadores fue iniciada en julio de 2010 y tuvo sentencia de primera instancia favorable a sus pretensiones en septiembre de 2014. En abril de 2017 la Cámara de Apelaciones ratificó el fallo y desde ese momento no se ha logrado que se apruebe la Planilla de Liquidación que practicó la Perito Contadora. Diferentes artilugios de Catena, más allá de sus groseras improcedencias, recurrentemente resueltas en su contra en Tribunales, no amilanan al empresario.
Hace 8 años que trabajadores de LU33 y Power 103 reclaman por lo que legítimamente les corresponde, y pese a que la jueza a cargo del expediente les diera la razón en septiembre de 2014, no logran que el juicio finalice con el pago de sus acreencias.
Caso similar -como se ha informado ampliamente- le ha ocurrido al mecánico Sergio García, quien también tuviera que transitar un largo camino de escollos que le plantearan los obligados al pago. El accidente que lo dejara parapléjico fue en 2011 y recién ahora parecería que le comienzan a pagar su crédito; no sin antes tener que recurrir a la presión de un acampe en la propia Ciudad Judicial, lo que visibilizó su situación y puede haber acelerado los tiempos de su juicio.
La pregunta sería ¿qué espera la Justicia para abreviar los tiempos? ¿Tal vez que los 21 trabajadores de la ex Radiodifusora Pampeana (LU33 y Power 103) inicien un acampe para reclamar el pago de lo que les es debido?
Lo cierto es que frente a demandados poderosos, los trabajadores siempre tienen que esperar. Siempre.