Inicio La Pampa El malambo pampeano de gira por el mundo

El malambo pampeano de gira por el mundo

GONZALO "PONY" MOLINA EN CHINA Y MEXICO

El bailarín y Campeón Nacional de Malambo 2011, Gonzalo «Pony» Molina, continúa su carrera en las grandes ligas y lleva al mundo esta danza argentina que tanto llama la atención en otras culturas.
Gonzalo es uno de los miembros del reconocido grupo «Malevo», integrado por malambistas de todo el país. En el mes de mayo, el pampeano viajó junto a ellos a China, donde participaron del concurso World’s Got Talent de ese país, y donde recibieron el pase de oro, que los llevó directo a la final. Esta última instancia se realizó a fines de junio y los argentinos compitieron con otros siete grupos artísticos de diferentes disciplinas. Ganó una pareja de baile acrobático oriunda de China. «Fue una experiencia re linda, salimos a conocer, la verdad que es otro mundo, otra cultura», aseguró Pony Molina en entrevista con LA ARENA.
Una semana y media después de haber arribado a Santa Rosa, Gonzalo partió hacia México, y volvió hace unos cuatro días. «Estuve con la compañía Puro Gaucho, de Buenos Aires, ellos trabajan principalmente en China, pero a su vez salen otros trabajos y van llevando grupos de chicos, algunos seleccionados, aunque en el este caso a nosotros nos llamaron», contó el bailarín. «Eramos cuatro varones y una mujer. Me llamaron para este evento que es un circo mexicano, uno de los circos más grandes que tiene México, el de los Hermanos Atayde».
En México es temporada de verano, así que el circo recorrió Monterrey y Ciudad de México con este espectáculo que incluía un número de malambo. «La primera semana estuvimos en Monterrey, de miércoles a domingo, hacíamos 10 funciones en 4 días; y después la segunda semana en Ciudad de México, también de miércoles a domingo 10 funciones», detalló.

Miles de espectadores.
Las funciones las realizaron en estadios cubiertos del estilo del Luna Park, pero con capacidades mucho mayores. «Se hicieron en el Estadio Arena de México, en el de Monterrey entraban 14.500 personas, y en el de capital 22.500, eran enormes. Nosotros por función metíamos 9000 personas, como mínimo 7000, 8000…todo lo que montaban era muy lindo».
El número en el que participó Gonzalo era de malambo, aggiornado a un espectáculo de circo. «Nosotros hicimos la rutina nuestra y ellos nos pidieron que agreguemos el número del cigarro con las boleadoras. Además, empezábamos el número bajando colgados de arneses desde 10 metros de altura, al principio me daba miedo pero después me acostumbré», contó Molina.
El circo Atayde Hermanos cuenta con las disciplinas típicas de cualquier circo, como magos, trapecistas, malabaristas, y como ya no trabajan con animales, presentaban muñecos que parecían elefantes o caballos verdaderos. «Los malabaristas eran rusos, los acróbatas de Estados Unidos, todos éramos de distintos países. De Argentina éramos nosotros, que nos presentaban como los gauchos, y un grupo de acróbatas de cama elástica. Fue tremendo, desde la organización, hasta la compañía del circo y cómo nos trataron».

Pasión por el malambo.
Gonzalo aseguró que está muy feliz. «Estas dos semanas en México fueron cansadoras pero a la vez lindas porque vamos a bailar y conocemos un montón de gente. El ambiente de circo es muy lindo», dijo.
«Me propuse viajar a trabajar. En diciembre me voy un mes a Amsterdam con un grupo que se llama Revolución Gauchos, que es el grupo masculino de Revolución Queens que es de chicas, donde están las pampeanas Yanina Funes y Rocío Pérez Echeveste».
El malambo es un baile argentino que despierta curiosidad en todo el mundo debido a la potencia que transmiten sus bailarines. «En México les llamó mucho la atención la fuerza y la energía con que manejamos el show. Les llama la atención porque todos tenemos el pelo largo, somos todos iguales, las boleadoras, los gritos, el zapateo, el bombo es más común, ya lo han visto. En China también, más allá que el show de Malevo es más fuerte todavía, éramos 16 cuando fuimos la última vez. Usamos fuego también así que se volvían locos», añadió.