miércoles, 27 octubre 2021
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Marihuana: aumenta el robo de plantas y crece la violencia

UNA PLANTA DE 2,5 METROS DE ALTURA COTIZA EN PROMEDIO 50 MIL PESOS

El robo de plantas de marihuana se ha transformado en un negocio rentable en la provincia de La Pampa, debido a que las ganancias son altas y disminuye la exposición. Sin embargo, esto también ha derivado en violentos episodios delictivos.
Fueron dos las situaciones llamaron la atención sobre una práctica a la que recurren algunas personas: el robo de plantas de marihuana. Ya sea para consumo personal o para la venta, lo cierto es que se trata de un negocio rentable pero que representa un peligro para la integridad física de los cultivadores.
Un breve repaso por las novedades policiales permite identificar un patrón y un grado de violencia creciente, lo que genera preocupación. El sábado 13 de marzo, un joven fue apuñalado luego de intentar que desconocidos no se llevaran una planta de marihuana de la casa de un amigo en Toay. Ocurrió durante la mañana y se originó cuando el damnificado vio que de la vivienda de su amigo salían dos hombres con una planta de marihuana.
El lunes 15, dos días después, tres hombres ingresaron a una vivienda a plena luz del día y amenazaron a una familia con un palo y un machete. De la casa se llevaron una planta de marihuana.

Floración.
«Se está dando muy seguido porque es la época donde la floración de la planta llega a su punto máximo, que es lo que más utilizan, porque tiene la concentración de tetrahidrocannabinol (THC)», comentaron expertos en la temática consultados por LA ARENA y agregaron que las «flores», como se dice en la jerga, «es lo que más pega».
En esa línea, explicaron que «la marihuana que viene prensada, que es lo que se ve cuando se allana un ‘kiosquito’, viene con toda clase de cosas, como ramas y hojas, que no tienen el mismo grado de concentración. Por eso se da mucho ahora el robo de plantas».
Incluso, revelaron que en las últimas dos semanas han ocurrido varios hechos de estas características. «Van a seguir apareciendo porque es la época donde la planta ya está para cosechar», reconocieron.

Un negocio.
Por otro lado, revelaron que el robo de plantas es un negocio. «La floración, al tener el mayor grado de concentración de THC, es cara», afirmaron. Según se estima, una planta de 2,5 metros, con buen follaje y floración, «la están cobrando 50 mil pesos. Es plata».
A su vez, los «frasquitos de café que se encuentran en la calle, que pueden llegar a contener entre cinco y diez gramos, se venden a aproximadamente 5 mil pesos. Tiene el mayor grado de concentración, no es como la prensada que viene con cualquier cosa».
Los expertos coincidieron en que el robo puede ser para consumir o para comercializar luego. «Puede haber de las dos cuestiones. En el caso de Toay, en el auto iban cinco personas aparentemente (NdR: los sospechosos de la agresión). Sí se reparten la ganancia de la planta entre los cinco es buena plata, y si la comparten para fumar también tienen buena cantidad. Por eso pueden ser cualquiera de las dos opciones», explicaron.

Sin exposición.
El grado de violencia con el que han actuado los autores de los robos podría sugerir cierto grado de desesperación ante la escasez provocada por la pandemia. Sin embargo, las fuentes consultadas aclararon que «ahora particularmente no tanto porque se ha habilitado el tránsito entre las provincias, entonces están aquellos que se animan a viajar y traer la droga. Cuando estaba cortada la circulación por ahí si era más complicado, porque en la ruta podían andar con autorización. Ahí sí escaseaba»
En estos casos, está relacionado a la época del año y al tipo de «víctimas». Esto se debe a que, según explicaron, «los que tienen plantas y les entran a robar son personas ‘comunes’. No es lo mismo ir a robar a un narco que a una persona que tiene para consumo propio en la casa, es mucho más fácil robarle a esta persona».
Además, también implica una reducción de costos y de menor peligro a ser descubiertos. «Las obtienen sin ningún gasto de cuidado y sin exponerse mucho. Ya sea para consumirla o venderla, es una buena ganancia», concluyeron.