Marín en la mesa nacional que buscará la unidad del PJ

CONTRA LA INTERVENCION

El presidente del PJ de La Pampa, Rubén Marín, fue designado ayer durante el Congreso Nacional del Partido Justicialista para integrar una mesa de acción política que tendrá a su cargo trabajar en pos de la unidad del peronismo, de cara a las elecciones del próximo año y para enfrentar la intervención judicial al partido.
“El objetivo del Congreso no lo conocíamos realmente, pero tuvo un claro sentido en la unidad del peronismo, de ver cómo en conjunto se puede ser un partido de oposición con posibilidades de ganar en 2019”, destacó Marín, tras el Congreso partidario.
El ex gobernador pampeano integrará la comisión junto a Alberto Rodríguez Saá, Agustín Rossi, Gustavo Menéndez, Eduardo Wado de Pedro, Ginés González García, Fernando Espinoza, Silvina Frana, Cristina Álvarez Rodríguez, María Emilia Soria, Beatriz Rojkés de Alperovich y Estela Neder.
El anuncio de la mesa de acción política estuvo a cargo del presidente del Consejo del PJ, José Luis Gioja, que fue desplazado por la intervención judicial. Del Congreso, realizado en el microestadio de Ferrocarril Oeste en el barrio porteño de Caballito, participaron 620 representantes de distintos puntos del país.
Durante su discurso, Gioja destacó que “es probable que desde el Consejo Nacional hayamos cometido errores, pero estoy seguro que no hubo motivos para intervenir el Partido Justicialista en el orden nacional, en una decisión que se tomó rápidamente”.
Sobre el anuncio de la comisión, agregó que ese cuerpo “tendrá la tarea de escuchar a todos, de armar la mejor estrategia, y analizar objetivamente la posibilidad de convocar a elecciones internas para elegir una nueva conducción nacional”.

El objetivo, “la unidad”.
Marín manifestó que el punto central “más valorable” de la reunión fue “la unidad” partidaria y destacó la necesidad de “volver a ser desde el PJ una expresión representativa de gran parte de la sociedad” que “se encuentra con muchas dificultades”. Agregó que “había un concepto de unidad en la diversidad, a pesar de las divergencias que tenemos”.
El jefe del PJ provincial, además, destacó que del encuentro participaron representantes de todos los sectores internos del justicialismo y planteó que el objetivo es “competir para poder ganar el próximo año”, derrotando a la alianza Cambiemos.
Señaló que faltaron al Congreso “algunos gobernadores” peronistas y sobre el pampeano Carlos Verna, puntualmente, aclaró que “apoyó” la convocatoria del encuentro. Además, explicó que “más allá que haya ganado (Mauricio) Macri en 2015, perdió el justicialismo por la irresponsabilidad que tuvimos todos ir divididos y confrontados, por cuestiones personales. Se tienen que pasar algunas etapas, pero hoy los tiempos corren y las acciones de este gobierno menoscaban a los sectores más humildes de la sociedad argentina”.
El Partido Justicialista fue intervenido el 11 de abril pasado por la jueza con competencia electoral María Servini de Cubría, que designó como interventor al polémico sindicalista Luis Barrionuevo. El fallo fue apelado por las autoridades partidarias y ahora debe definir la Cámara Nacional Electoral, que cuenta con un dictamen lapidario de la fiscalía contra la legitimidad de la intervención.
En ese punto, Marín manifestó que el Congreso de ayer también fue “un mensaje para los camaristas” que deben definir el futuro del PJ y advirtió que “hoy nos tocó a nosotros pero mañana le puede tocar a otro partido. El objetivo del encuentro también era hacer una exteriorización de que la justicia no puede intervenir en los partidos políticos”.
“El procedimiento para la conducción del peronismo no puede surgir de la voluntad de una jueza, esto es quitarle autonomía y menoscabar la política, esto llevó a la presentación de representantes de todos los distritos”, cerró.
También participaron del encuentro otros dirigentes justicialistas pampeanos, como la senadora nacional Norma Durango, los diputados provinciales Espartaco Marín, jefe del bloque oficialista, y Facundo Sola, Silvia Gallego, Raúl Ortiz y Rodolfo Calvo, entre otros.

“Al peronismo no le sobra nada”
El Congreso Nacional del Partido Justicialista que se reunió ayer estuvo marcado por la ausencia de los gobernadores pero también por la gran cantidad de dirigentes de distintos espacios y líneas internas de esa fuerza política.
Justamente el sector que responde a Cristina Fernández de Kirchner trasladó a toda su tropa al encuentro en Ferro: Agustín Rossi, Oscar Parrilli, Jorge Taiana, Agustín Rossi, Cristina Alvarez Rodríguez, Daniel Filmus y Carlos Tomada fueron algunos de los que se dejaron ver en el predio, además de la convocatoria de La Cámpora.
Daniel Scioli, Sergio Urribarri, Ginés González García, Omar Plaini, Facundo Moyano, Fernando “Chino” Navarro y Guillermo Moreno también estuvieron entre los asistentes, pero entre todos ellos sobresalió la participación de Felipe Solá, quien cada vez se aleja más de Sergio Massa y se acerca más al PJ, espacio desde el cual pretende lanzarse como candidato presidencial.
“Hay que buscar a los compañeros que hoy no están acá porque al peronismo no le sobra nada”, aseguró Solá, con la mira en las elecciones del año próximo. Acaso en un gesto de amplitud y de llamado a la unidad a los sectores que por ahora miran de reojo este rearmado del PJ, al ex gobernador bonaerense le reservaron el discurso de cierre del acto, luego de que tomara la palabra Rossi, otro que también quiere probarse el traje de candidato para 2019.
El PJ bonaerense, capitaneado por Gustavo Menéndez (intendente de Merlo), también fue un componente destacado del mitín, con figuras como el diputado nacional y ex intendente de La Matanza Fernando Espinoza y todo un plantel de intendentes del conurbano, entre ellos el mandamás de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, quien tuvo un paso fugaz por Ferro ya que desertó antes de que comenzara el acto.
La idea que predomina es la unir a todos los espacios del peronismo y desde allí hacer una convocatoria para realizar una “gran PASO de la oposición”, aunque por lo bajo la mayoría confiesa que esta tarea será de muy difícil cumplimiento por la intransigencia del espacio del peronismo federal que abreva en los gobernadores y que articula Miguel Pichetto, el gran ausente de la jornada.
Vale recordar que las provincias de Córdoba, comandada por Juan Schiaretti, y de Salta, por Juan Manuel Urtubey, ya habían adelantado que no enviarían representantes: no quieren convalidar un congreso con sello kirchnerista, aunque tampoco apoyan explícitamente al interventor judicial Luis Barrionuevo.