Más damnificados complican a Kaiser por el caso de estafa con viviendas

La segunda jornada del juicio contra el empresario Fernando Kaiser, acusado de estafar a veinte personas en la construcción de viviendas alpinas, continuó ayer con la declaración de una decena de testigos (todos ellos víctimas), que se vieron damnificados por el titular de la firma “Mi Estilo Viviendas”. Los casos denunciados y expuestos por el fiscal Juan Bautista Méndez ante la jueza Alejandra Ongaro, ocurrieron entre los años 2015 y 2017, y se registraron en las localidades de General Acha, Guatraché, Alpachiri, Macachín y Toay. Casi la mayoría de los damnificados son integrantes de fuerzas de seguridad (policías y gendarmes) o parejas de éstos, quienes aseguraron haber tomado contacto con el imputado a través de las redes sociales (principalmente Facebook).
El imputado, quien aseguró ser constructor desde hace diez años, enfrenta una acusación por estafas reiteradas en concurso real y podría enfrentar una pena de prisión hasta seis años.
Este jueves declararon diez personas, ocho estaban fijadas para la segunda jornada y otras dos no habían podido presentarse el miércoles 13, cuando inició el debate. En tanto que hoy se presentarán las últimas cinco y luego se leerán los alegatos.
En las declaraciones realizadas hasta ahora se pudo notar que el daño causado por el acusado no solamente fue económico, sino que también causó un perjuicio psicológico y emocional en los damnificados. Hubo ejemplos de quienes declararon haberse endeudado por tomar un crédito con el fin de remunerar el anticipo que se les solicitaba y aún continúan pagándolo. Otros, en tanto, expresaron haber visto trunco su sueño de acceder a una vivienda propia.
Sin dudas, para algunas víctimas, el hecho de sentarse a declarar en la Sala de Audiencias, enfrentar al imputado y recordar -en algunos momentos hasta las lágrimas- los hechos por los cuales fueron perjudicados, resultó ser terapéutico.

Todos apuntan a Kaiser.
En el transcurso del debate oral y público, declararon 15 víctimas y todas corroboran cómo era la modalidad del negocio, el cual consistía en que el acusado, luego de tomar contacto por la red social, se presentaba en persona y les ofrecía distintos tipos de construcciones (siempre alpinas), con más o menos habitaciones, con o sin garaje y con precios que dependían de la magnitud de la construcción. Cuando las familias se decidían por el “modelo”, debían firmar un contrato frente a un escribano público y ya en ese contexto Kaiser exigía la entrega de una suma de dinero que, en todos los casos, rondaba entre los 130 y los 150 mil pesos.
Otra cuestión que hasta ahora quedó demostrada es que, en la gran mayoría de las situaciones, la firma nunca comenzó la obra. Sí hubo situaciones -las menos- en las que se colocaron pilares de luz; platea con caños (tipo cloaca) y en el mejor de los casos se levantaron cuatro paredes. Pero nunca se terminó una construcción.
La causa hasta ahora no tiene detenidos. Kaiser estuvo detenido con prisión preventiva, pero se le sustituyó esa medida con otra en la que se le impuso presentarse una vez por semana al Ministerio Público Fiscal de General Acha (condición que está cumpliendo) y se le imposibilitó tomar contacto con cualquiera de las víctimas.

No es el único imputado.
LA ARENA pudo saber que el representante del Ministerio Público Fiscal, luego de que presente los alegatos, dará a conocer que, en algunos de los casos denunciados, surgen las participaciones del hijo y de la pareja de Kaiser. Todo ello surge porque hay víctimas que “están ratificando en el debate la participación de ellos”. Es en ese aspecto que surgió una causa que está en otra etapa procesal (y por fuera de la causa que involucra al imputado) y en la que esas dos personas ya declararon como imputados por la participación en la estafa. Algunos damnificados denunciaron que, al menos uno de ellos, participó en el cobro de las cuotas, mientras que otros aseguraron que eran quienes hacían el contacto.