Inicio La Pampa Más empleo: el reclamo coincidente de Barton y Cein

Más empleo: el reclamo coincidente de Barton y Cein

INTENDENTES PUSIERON LA LUPA SOBRE LA FALTA DE INDUSTRIAS

Gustavo Cein es el intendente de La Maruja, una localidad ganadera del centro-oeste provincial, ubicada a kilómetros de la provincia de San Luis. Juan Cruz Barton ocupa el mismo cargo en la rica Intendente Alvear, situada en la zona más productiva de La Pampa, casi en el límite con la provincia de Buenos Aires, en el noreste pampeano. Los dos fueron noticia con pocos días de diferencia por declaraciones coincidentes respecto al poco empleo que generan las explotaciones primarias y al creciente esfuerzo que deben realizar sus municipios para llegar con ayuda social no solo a sectores bajos sino también a los de clase media.
Los dos dialogaron el miércoles a la noche en La Parte y el Todo, vía Zoom, en la televisión cooperativa. «La ganadería genera poco empleo en función del capital que se mueve», dijo Cein, médico de profesión. «Eso fue lo que charlé el otro día: mucho campo y poco empleo. Tuve que dar muchas explicaciones después de decir esto, porque me llamaron muchos vecinos», añadió.
«La Maruja tiene 1.400 habitantes con una problemática social terrible. Es muy grande la desigualdad. Hoy la municipalidad sostiene a un montón de gente. Obvio que esto con la pandemia saltó muy a la luz y esto fue lo que expresé en ese momento», afirmó.

«No tiene la culpa».
Desde Alvear, Juan Cruz Barton dijo que coincidía con Cein aunque fue enfático en aclarar que no existe una responsabilidad del campo en la situación. «En la parte agrícola el empleo lo toma el que tiene una máquina, un equipo de siembra o de cosecha, que no alberga más de dos o tres personas por campamento, que no dan abasto y viene gente de afuera. Pero el chacarero es el 5% de la población, luego nos queda el 95%, de clases baja y media, que se emparejaron para abajo», afirmó.
«De esto no tiene la culpa el campo, gracias a Dios está el campo porque gran parte de los ingresos del municipio son guías cerealeras y porque han colaborado además con ayuda para la gente», sostuvo.
En cuanto a la situación social, afirmó que existe un sector de clase baja al que el Estado asiste regularmente, con o sin pandemia, pero resaltó que el virus trajo también la necesidad de asistir a un sector de clase media que no cobra los 10 mil pesos (IFE), la tarjeta social o la AUH. En ese sentido, destacó el aporte del gobierno provincial para que la comuna pueda hacer frente a todas las demandas sociales que recibe.

Valor agregado.
En ese mismo programa televisivo, el ministro de la Producción Ricardo Moralejo había destacado el caso de Intendente Alvear como el del pueblo que genera mayores ingresos por su actividad agrícola pero cuenta con la menor inversión en procesos que den valor agregado a su producción primaria.
«En nuestra plataforma de campaña lo contemplamos, es decir, esto de tantear a los privados para que se animen a emprender alguna actividad industrial en la zona. No nos olvidemos lo que dijo el señor gobernador (Sergio Ziliotto) respecto a facilidades, con créditos, pero después vino esta pandemia y nos tiene un poco parados. Igualmente, el hombre de campo se dedicó toda la vida a esto y no sale de eso, entonces es difícil que invierta en otras cosas», explicó.
Moralejo opinó que quizá las nuevas generaciones de chacareros tuvieran una visión más emprendedora, pero Barton fue escéptico. «Ya tienen la experiencia y la mentalidad de sus padres. Creen que es correcto trabajar de ese modo y está bien. Quizá sea un problema más de estructura política y económica a nivel país pero es difícil que alguien que se dedicó toda la vida al campo se vuelque un día a la industria», concluyó.

El salto que falta.
Cein coincidió con la visión del ministro. «Lo que dice Moralejo es real: el salto del empresario de campo a la industria es lo que nos está faltando en La Maruja para generar empleo pleno. Nosotros tenemos el campo, que genera el empleo que genera, es lo que tenemos y estamos agradecidos por ese trabajo que generan, aunque creo que podría mejorar», afirmó.
«También tenemos la problemática de la gente de acá que vendió sus campos y fueron comprados por gente de afuera, algo que trajo la migración de gente que vino desde otros lugares. Lo que vemos es que esa gente que vino de Corrientes, de Entre Ríos, de Buenos Aires o de Córdoba, vino con sus hijos, sus hijos crecieron y creció el desempleo. Es decir, aumentó la población de La Maruja y también el desempleo», afirmó.
El intendente destacó por otro lado que las inversiones que se realizan con el fruto de la actividad ganadera no se realizan en La Maruja sino en otros lugares, ya sea en La Pampa o fuera de la provincia. «Todo esto hace acrecentar aun más el problema de nuestra comunidad. Esto lo hablamos con el gobernador, porque lo vengo viendo desde hace muchos años. Nuestro objetivo es crear un polo productivo que tome mano de obra, pero es difícil porque ya existe un modelo de producción, que es difícil de reemplazar por otro», evaluó.