“Me comí el discurso del cambio”

“En dos años retrocedimos los seis años que avanzamos, no tenemos créditos, nada, hoy aguantamos a pulmón”, se lamentó Horacio Suárez, comerciante santarroseño y dueño de la pyme SyS que fabrica ropa para uniformes colegiales, que ya anunció en las próximas semanas cerrará las puertas de su taller agobiado por los altos costos y la constante caída de las ventas.
Hace 17 años, en plena crisis del 2001, el comerciante Horacio Suárez decidió abrir su propio emprendimiento y puso en el centro santarroseño un local de ropa. Pasada la turbulencia económica, dicho establecimiento no sólo le permitió crecer, sino también poder abrir un taller dedicado a la producción de indumentaria colegial.
Hoy, producto de la crisis, deberá cerrar las persianas al no poder hacerse cargo de los altos costos del alquiler y los servicios. Volverá a producir, nuevamente, en su casa. “Hace 25 años que estoy en comercio y nunca vi esto”, criticó en diálogo con Radio Noticias.

Primeros años.
Según relató Suárez, junto a su esposa, decidieron abrir y dedicarse de lleno al sector comercial. “Tuvimos un negocio en frente a la plaza durante 17 años, Onda Joven, que fue un ‘boom’ y después de cuatro años nos permitió construir una casa”, detalló.
Su crecimiento, además de los deseos de encarar un nuevo emprendimiento, los motivó a abrir las puertas de un taller para fabricar, en Santa Rosa, indumentaria estudiantil para todos los colegios secundarios y primarios de la ciudad. Pyme -SyS-, que tuvo bastante éxito y los llevó reinvertir en maquinaria e insumos para abastecer al mercado local.
“Queríamos hacer algo más allá del comercio y empezamos con dos rollos de tela a fabricar una línea colegial para uniformes de los colegios. Compramos un par de máquinas, que con el tiempo fuimos adquiriendo más con la idea de abrir un taller y contratar gente”, explicó el comerciante.
“El producto se posicionó muy bien en Santa Rosa, fue aceptado por los consumidores. De esos dos rollos con los que comenzamos el primer año, el ante año pasado llegamos a utilizar 50 en solo dos meses, lo que equivalía a 3 mil prendas”, detalló Suárez.
Sin embargo, desde el año pasado, su producción mermó considerablemente debido a la fuerte caída de las ventas. “Es un producto que anda, que funciona, pero no se puede seguir porque la gente no tiene plata, ya no tienen ni para comer. Hoy no hay ventas”, apuntó.

“A pulmón”.
Si bien son muchos los rubros de la economía que vieron mermar su producción en los últimos años, con el arribo de Mauricio Macri al Gobierno el sector textil fue uno de los más perjudicados con las políticas económicas de la actual gestión de Cambiemos. La suba de las tarifas, la disparada del dólar y la apertura indiscriminada de las importaciones, entre otros factores, pegaron fuerte y ocasionaron una crisis que parece no tener final.
“Hace 25 años que estoy en comercio y nunca vi esto, jamás en mi vida”, se lamentó Sánchez, quien explicó que en los últimos dos años se vieron totalmente agobiados por la suba constante en los precios de los principales insumos, así como también por la caída en las ventas. “El año pasado el rollo de tela costaba 5 mil pesos y hoy cuesta 11 mil”, ejemplificó el comerciante.
Su situación, como la de cientos de pymes textiles en todo el país, es crítica y cada vez más talleres deciden bajar sus persianas al no poder afrontar los gastos. En este sentido, Sánchez dijo que el dinero que tenían para invertir para encarar la temporada de tela, lo tuvieron que destinar al alquiler del establecimiento comercial que tienen el centro y que en las próximas semanas dejarán de arrendar el lugar donde funcionaba el taller. “Vamos a volver a trabajar en casa (…) En dos años retrocedimos los seis años que avanzamos, no tenemos créditos, nada, hoy aguantamos a pulmón”, criticó.

Decepción.
Ante este panorama, Suárez expresó su decepción ante la gestión del Gobierno de Cambiemos y se lamentó por haber votado en 2015 a Mauricio Macri. “Me comí el discurso, recuerdo lo que me dijo Martín Ardohain cuando me presentó a la vicepresidenta Gabriela Michetti en plena campaña, me golpeó la puerta de mi local y me prometió que iba a crecer y hasta a exportar, pero lamentablemente no fue así y ahora me quiero matar”, lanzó.
Según especificó el propio comerciante, tenía discrepancias con el gobierno kirchnerista y, por ese motivo, decidió sufragar a favor del ahora presidente Macri. Sin embargo, pasado tres años de gestión, admitió que estaba equivocado. “Nunca la pasé tan bien como con el gobierno anterior”, sentenció.

De tres mil a 700 prendas
La fuerte caída de las ventas, producto de la fuerte recesión que golpea en las economías de las familias del país, afectaron considerablemente el nivel de producción del taller de Horacio Suárez. En poco menos de 24 meses, pasó de confeccionar cerca de 3 mil prendas a sólo 700 en este año, es decir, una baja que rondó en el 76,6 por ciento.
“Hace tres años inicié el trabajo en este taller pensando en grande, en crecer y poder vender fuera de la ciudad, ahora a fin de este mes de noviembre tengo que irme, no hay consumo, no hay ventas, y no se puede afrontar el pago de un alquiler y los servicios”, explicó el comerciante a LA ARENA, durante la visita a su pequeño lugar de trabajo.
“Lo que más me duele es que algo que funcione no pueda continuar, por los aumentos ya no sabemos si vamos a poder encarar la nueva temporada de telas. Estamos viendo con mi señora de ver si seguir o no con esta pyme, es muy difícil continuar como están las cosas”, vaticinó. “Esta es la realidad, me arrepiento de haber votado el cambio”, se lamentó.
La crisis también obligó a Suárez a desprenderse de uno de sus comercios y cerrar su local ubicado en frente de la plaza San Martín. Consecuencia de un plan económico que se preocupa más por mantener el mercado financiero a flote que el mercado interno. “Hoy la gente no tiene dinero para comer, menos va a ir a comprar un pantalón”, apuntó el comerciante.